Momento en el que el Parlament de Cataluña declaró la independencia.

La situación en Cataluña ha llegado a tal grado de esperpento con Puigdemont y Torra, que aun siendo campaña electoral y sabiendo que ahora nadie hará nada, es bueno repetir, una y otra vez, que se necesita con urgencia alguien sensato en las filas nacionalistas que este dispuesto a regresar al sentido común y a la ley.

Alguien tiene que dar el paso, y ocuparse de las necesidades cotidianas de los ciudadanos en Cataluña a los que gobiernan, en lugar de estar encerrado en una estéril pelea continua, que volverá a terminar con los que se saltan la ley en los tribunales.

Si se quiere avanzar en una solución en Cataluña, que solo puede llegar desde el respeto a la legalidad democrática, tiene que producirse un cambio de actitud de los nacionalistas. El gobierno de España ya ha dado ese paso, marcando cuales son las líneas que no se pueden traspasar. Ha sido claro: no se va a producir ninguna independencia y no se va a romper el principio de igualdad de los españoles. A partir de aquí, hablemos, dialoguemos para aumentar la convivencia y la calidad de vida de todos los ciudadanos.

Después de todas las elecciones que se van a producir los próximos meses, ERC tendrá que decidir si quiere seguir igual, es decir, haciendo oídos sordos a la necesidad de un dialogo constructiva que lleve a acuerdos de presente y futuro; o pasa página, del abandono de los ciudadanos catalanes y del ataque sistemático a la democracia española y a sus instituciones que realizan el fugado en Bélgica y su apéndice en la presidencia de la Generalitat, e inicia una nueva etapa de gobierno en Cataluña que se centre en sus habitantes. Al tiempo, que debate, dentro del marco constitucional, nuevos acuerdos.

Esperemos que hagan lo segundo, porque el espectáculo continuo de Torra cada vez va a tener menor margen.

Frente a la ocupación partidista del espacio público con lazos y esteladas en época electoral, la Junta Electoral Central ya se lo ha dejado claro: las esteladas y los lazos amarillos se retiran de cualquier edificio público dependiente del Govern. Según la JEC, ambos símbolos pueden ser “legítimamente utilizados por las formaciones políticas en su propaganda electoral pero no por los poderes públicos ya que estos deben mantener una rigurosa neutralidad política“.

La vulneración de la ley o el intento de saltarse las leyes, diciendo que los lazos y las esteladas están amparadas por el derecho fundamental a la libertad de expresión, ya no cuela. Han tenido que retirar los lazos y las esteladas. Y también los nuevos lazos, porque la ley tiene que ser cumplida por todos.

El bombardeo victimista del independentismo en los medios de comunicación continúa, pero cada vez con menos seguidores porque el nivel de irresponsabilidad alcanzado es difícilmente tolerable incluso para los más afines.

El viaje a ninguna parte esta legando a su fin y lo saben. ¿Por qué tensionar poniendo un enorme lazo amarillo colgado en el Patio de los Naranjos, cuando sabes que lo van a quitar? ¿Vale la pena por un supuesto puñado de votos? Creo que no, porque como señala el Defensor del Pueblo, “la libertad de expresión de las personas en instalaciones públicas tiene un límite en el principio de neutralidad ideológica de los poderes públicos.” Y “el espacio público, en un Estado de Derecho, está sometido a reglas de diverso contenido para garantizar que sea un espacio compartido”.

Se continua perdiendo mucho tiempo y esfuerzos en poner lazos y esteladas, en repetir las mismas mentiras cientos de veces para ver si así se convierten en verdad, cuando lo angustioso para millones de catalanes es ver la ausencia del gobierno de la Generalitat en el día a día de las necesidades de sus conciudadanos. No existe un gobierno efectivo en Cataluña para las listas de espera, para la mejora educativa, para los parados de larga duración, para la dependencia, y así un largo etcétera que es preciso corregir por el bien de esa población que ve como aumenta la desigualdad en Cataluña mientras su gobierno autonómico esté en los lacitos y en gastarse el dinero público en patrocinar la independencia en el exterior.

El deterioro de la convivencia en Cataluña es un hecho, como el aumento de las desigualdades fruto de la ausencia del gobierno autonómico. Esta realidad, hace más necesario que nunca UN NACIONALISTA CON SENTIDO COMÚN, que salga del callejón sin salida del independentismo, porque lo único claro es que el Derecho va a prevalecer.

11 Comentarios

  1. Como consultor he utilizado el conflicto España/Cataluña en diferentes situaciones, seminarios, etc. Lo someto al modelo “Harvard” de resolución de conflictos. La opinión claramente mayoritaria de mis interlocutores es que no es posible el acuerdo. El Sr. Iglesias sugiere “diálogo”. Ya lo ha habido según esos interlocutores. Diálogo fue la redacción de la constitución, la de los estatutos, los diferentes presupuestos y acuerdos puntuales pero quien siempre ha incumplido ha sido el estado o los gobiernos españoles. Sería tema de debate interesante debatir que es un “nacionalista moderado y/o con sentido común”. En las sesiones de consultoría o seminarios aparece ese concepto y en muchas ocasiones genera muy serias contradicciones. Un proveedor que no cumple plazos de entrega, calidad, especificaciones, etc. o no respeta condiciones ¿es un buen proveedor “moderado”? ¿un cliente que no paga puntualmente… ¿es un buen cliente con moderación? Un directivo que ha conseguido buenos resultados pero también ha creado importantes problemas ¿es un directivo con moderadas competencias? En mis sesiones de consultoría suelo invitar a que mis clientes lleguen a la CAUSA CRÍTICA de los conflictos, de los problemas. ¿Cuál es la CAUSA CRÍTICA de la actual situación? ¿Afecta sólo a los dirigentes independentistas o a más responsables políticos? Como complemento, y siempre desde mi formación y experiencia como consultor, propago: “conocer la causa de un problema es indispensable para su solución. Ignorarla… pasa a incrementar el problema”. Admito que esto es cuestionable pero siempre ha tenido muy buena aceptación entre mis clientes en multinacionales, organizaciones, etc.

      • Gracias, RAMÓN. En mis consejos como consultor, conferencias, seminaros, intento aportar referentes que puedan ser de amplia utilidad y aplicación, que vayan mucho más allá de la inmediata materialización en la gestión directiva. En mis seminarios en Sudamérica para directivos de multinacionales privatizadas “desafiaba” a los participantes a cuatro retos: si en todo lo que les aportaba había una sola idea, propuesta, que no les fuese útil como personas, como profesionales, para su empresa y para su país… que dijeran a la empresa que no me pagara y no me volvieran a contratar. Pero si todo era útil, debían comprometerse a aplicarlo. Al final preguntaba si cobraría y volvería y siempre dijeron que sí. Con este comentario no pretendo ponerme medalla alguna. Simplemente, cada “desafío” era poner a prueba la validez de las aportaciones y sensibilizar a la necesidad de ir hacia una “cultura de EXCEENCIA”. Era una forma de obtener “feed back” de quienes viven la dinámica organizacional como máximos protagonistas aunque no sean los únicos. Volviendo a mi comentario sobre el artículo le diría que daría para un “caso práctico” en el que un catedrático… sugiere mucho y con muchas consecuencias. ¿Cuál es la CAUSA CRÍTICA para él…? ¿Cuál para los lectores…? Gracias por su “nota”. Este medio podría ser un buen foro. (Intentaré que mis próximos artículos en Diario16 aborden la problemática Catañuña/España desde los referentes que ofrece la EXCELENCIA). Un atento saludo,

  2. Esperem que es retirin tambė totes les banderes constitucionalistes de tots els edificis oficials i que les televisions públiques ofereixin compensacions als partits no constitucionalistes

  3. Debería avergonzarte escribir un artículo como este.
    No sabes nada. Seguro que no quieres ni te interesa saberlo…
    A mucha honra soy, independentista desde que tengo uso de razón. Sólo te diré que nací el año 1937, en plena guerra Civil.

    Cuida tu lenguaje.

  4. El artículo es como una pataleta después de largo tiempo de estar muy enfadado mordiéndose la lengua. Casi no omite ninguno de los tics ciegos y autoritarios del españolismo: ‘esa población’, como reconociendo la lejana realidad de una colonia. Pobres catalanes que hacen colas en los hospitales y, cachis, no mejoran en educación. Pero, cómo carajo siempre son los números uno en exportación, en investigación, en pago de impuestos, en PIB, en deportes…, y sus niños bilingües están por encima de la media en lengua española. Dice que atentamos a la democracia española cuando es ella la que no permite, ni propone, ni ofrece soluciones porque en realidad saben que cualquier solución pasa por el adiós de Catalunya y por espabilarse para fabricarse un futuro democrático y auto sostenible para España, pero como eso exige el esfuerzo de hacer el trabajo que no se ha hecho en cuarenta años es mucho más fácil y rentable retener Catalunya y que siga pagando la factura de un régimen corrupto heredero de Franco en el que algunos, unos cuantos viven muy bien. No le gustan los lazos porque en realidad tampoco le hubiera gustado que Rosa Park se hubiera sentado en la butaca incorrecta ni que Martin L. King hubiera tenido un sueño. Los catalanes debemos siempre estar un peldaño por debajo soportando el abuso, la extorsión cultural y el expolio de una pobre metrópoli postimperial que como único maná nos tiene a los catalanes. Pero, aún continúan buscando un ‘nacionalista’ moderado, razonable, domable… Ah, y con ‘sentido común’, tan común como el suyo mismo, por ejemplo. Un ‘nacionalista…’ Aún piensan que la cosa va de eso. Para ellos Catalunya era una silenciosa máquina de escupir dinero que funcionaba de maravilla pero que ahora está sincopada y empieza a no funcionar. El autor, como otros muchos, no está dispuesto a quitarse la benda. Como dice la copla, tienen miedo, mucho miedo de perdernos. Pero nosotros a su Estado corrupto y represor, no. Y les vamos a perder. Sin ninguna duda.

  5. el vostre nacionalisme amb seny és el que du 300 anys robant-nos a cabaços, que ens humilia, ens menysprea, el que ens fa pagar el beure i somriure d’agraïment. Però ja hem dit prou, a ca nostra comandam nosaltres i els lladres, arruix

  6. Oscar Iglesias, que no merece el primero y si la segunda, es un eco del PSOE, del que fue diputado, ahora hace méritos para seguir en la trepa.
    Los lazos rojos no nacieron sin causa y esa es la de Hombres Justos encarcelados injustamente.
    Eliminemos la causa primera y estará resuelta la segunda.
    Justamente es en los lugares públicos donde se deben poner lazos y opiniones.
    Esta invitada a poner el suyo que supongo es el negro.
    Para ello deberá conseguir voluntarios, cosa difícil si no los trae de más allá del Ebro.
    Nunca conocí más nacionalistas que los españoles en el poder.

  7. Señores de Diario 16, como pueden permitirse publicar un artículo de estas características, aunque sea una opinión personal. Esta lleno de incongruencias y casi de insultos hacia los catalanes que no comulgamos con los unionistas: el MHP Puigdemont no está fugado, incluso la justícia española le envía correspondencia donde vive; si los españoles somos todos iguales porque nosotros recibimos, cuando lo recibimos aunque casi nunca se cumple, sólo el 75% de lo que aportamos?… por favor, busquen un periodista u opinador con sentido común y que no diga barbaridades, me parece que no es la linea de este periódico

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