Caramba, no me divertía tanto, no me sentía tan a gusto entre gente, desde la última fiesta que organizó en el Teatriz el grupo Radom-Mondadori so pretexto de la feria del libro.

(vease enlace: http://www.javierpuebla.com/Columnas/2013/23-LA-FIESTA-DE-MONDADORI(NINGUNO-SE-QUERIA-MARCHAR).html )

Esta vez la fiesta no la organizaba ni Planeta ni Random, sino Scarpa, el gran Scarpa, el flamígero y multitentacular Scarpa. Era su cumpleaños.

-Oye, es mi cumpleaños.

Llevaba varios diciéndolo y había montado -como ya es tradición- un grupo de guasap para anunciarlo e irlo ya celebrando. 170 participantes o miembros tenía el grupo bautizado como 43. Hubo quien se salió, hubo quien dijo (gran torpeza, nunca debería hacerse porque desanima a los dudosos) que no podría ir porque tenía gripe o hipo o hipegripo… pero entraba gente nueva, y los esmarfon no paraban de mover la carcasa y hacer parpadear sus lucecitas.

Y llegó el gran día. Era sábado. Era en el Horacio’s Bar (con sus camareros agresivos como rotweillers, pero esa es otra historia, y se la dejo a Jack London), y llegué tarde con intención de darle un abrazo a mi amigo genial y luego perderme por Mad Madrid… Me quedé hasta que me echaron, hasta que nos echaron a todos, hasta que los camareros eran todo sonrisas, hasta casi al final (porque hubo quien siguió la juerga en otro sitio).

El cumpleaños de Scarpa, Gonzalo Escarpa, siempre es noticia; porque la monta, de un modo u otro siempre la monta.

Era medianoche y el Horacio era el camarote de los hermanos Marx… me pareció ver a Groucho, Harpo y Chico bailando con «la chica que era bonita de mirar», pero también estaban todos los más deslumbrantes poetas de Mad Madrid (Álvaro Muñoz Robledano incluido), editores y malabaristas, dueños de galería de arte y reyes del trapecio literario.

Qué divertido, qué agradable, ¿he dicho ya que no me lo pasaba tan bien desde aquella fiesta de Mondadori en el Teatriz en 2013? Por supuesto que lo he dicho, claro que lo he dicho, pero ¡había que repetirlo!

Qué fiestón, que alegría de vivir, que marcha tan tranquila y lenitiva. Scarpa era una fiesta. Celebraba su 43 cumpleaños. Y yo estaba allí para ser feliz y luego contarlo.

Por los siglos de los siglos.

 

Scarpa, Gonzalo (e)Scarpa, celebra su 40 cumpleaños en un grupo de ‘guasap’

(mecanografía: MDFM)

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Javier Puebla ha sido galardonado con diversos premios, tanto en prosa –Nadal, por Sonríe Delgado, y Berenguer, por La inutilidad de un beso– como en poesía: El gigante y el enano: V Certamen Vicente Presa. En 2010 recibió el premio Cultura Viva por el conjunto de su obra. Es el primer escritor en la historia de la literatura en haber escrito un cuento al día durante un año: El año del cazador; 365 relatos que encierran una novela dentro. En 2005 fundó el taller 3Estaciones y la editorial Haz Mlagros. Cineasta, escritor, columnista y viajero: ejerció funciones diplomáticas en Dakar durante cuatro años, y allí escribió Pequeñas Historias Africanas, Belkís y Blanco y negra. Gusta de afirmar en las entrevistas que nació para contar historias, y quizá por eso algunos de sus artículos parecen relatos o cuentos.

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