Tal y como venimos publicando en Diario16, el Santander no gana para disgustos y los resultados del ejercicio 2019 son el mejor ejemplo de ello. La entidad de Ana Patricia Botín ha perdido un 17% de su beneficio respecto a los datos del año 2018, y eso no tiene sólo que ver con las provisiones y ajustes normativos que haya tenido que hacer en el último año, sino, más bien, por los múltiples escándalos en los que se encuentra inmerso el banco cántabro.

Según ha afirmado Ana Patricia Botín, los «resultados de 2019 reflejan que estamos ejecutando con éxito nuestra estrategia». ¿Considera la presidenta del Santander que perder 1.737 millones de euros de beneficios es un éxito?

Estos resultados nada positivos pueden ser la causa de los riesgos que está afrontando el Santander a la hora de deshacerse de activos. El último ejemplo de ello lo tenemos en cómo está incurriendo en los mismos errores que cometieron las cajas de ahorros durante la burbuja inmobiliaria a la hora de financiar hipotecas al 100% del valor de tasación más gastos, e, incluso, de plantear un plazo de amortización cercano a los 40 años.

Esta estrategia, ¿es un éxito, un riesgo o una acción desesperada para captar capital? Durante la burbuja inmobiliaria, el Santander fue una de las entidades más estrictas a la hora de conceder hipotecas. Financiaba, cómo máximo, el 80% del valor de tasación y, de ahí, que no tuviera tanta mora como otras entidades que tuvieron que ser rescatadas con dinero público. Bueno, al Santander se le suele rescatar de otros modos.

Los resultados, además, indican que el banco presidido por Ana Patricia Botín está en unas ratios de solvencia muy alejadas, por ejemplo, de Bankia. Mientras el Santander ha hecho pública una ratio de 11,65%, la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri presentó en el día de ayer unos datos de capital de 13,02%.

A nivel de rentabilidades por países, casi un tercio del beneficio del Santander sigue estando concentrado en Brasil y más de la mitad (53%) en el negocio en América. Gracias al Banco Popular, por ejemplo, Portugal incrementa su rentabilidad a un 5%. En México, el gobierno de López Obrador le ha sentado bien al Santander, puesto que ha incrementado el beneficio respecto a 2018.

Sin embargo, el verdadero drama del Santander está en Reino Unido y España. Ambos países han perdido un 2% respecto a 2018, el primero por las consecuencias del Brexit y las provisiones que se ha visto obligado a hacer Santander UK. Esto es grave, puesto que del 16% que aportaba hace dos años, se ha pasado al 11%. En España, ya lo dijo José Antonio Álvarez, el Consejero Delegado: «Santander no gana dinero en España, todo el beneficio viene de otros países. Banco Santander en España, el centro corporativo y la división inmobiliaria, no genera beneficios».

Banco Popular

En la pagina 17 del informe de resultados se encuentran detalladas las provisiones de los activos dudosos y problemáticos. El Grupo Santander tiene un nivel del 68%. Sin embargo, en España tiene las provisiones cubiertas al 41%, cuando al Banco Popular, en las cuentas presentadas para la resolución, se le imputaron unas provisiones del 67%, una cifra que el Santander no tiene actualmente.

Por otro lado, según el mismo documento, el beneficio ordinario en España aumentó un 2% gracias a las eficiencias generadas con el Banco Popular.

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