Sandra, en su habitación, donde pasa buena parte de su tiempo.

Sandra tenía 39 años cuando, sin pleno aviso porque entonces ni había empezado el confinamiento, cayó enferma de coronavirus. Esta mujer, terapeuta ocupacional y que trabajaba con personas mayores, ha visto como su mundo se ha vuelto del revés, encerrada durante meses y meses en una habitación interior con miedo, incertidumbre, altibajos y dos neumonías -una detrás de otra- que le han dejado secuelas que aún hoy no sabe si desaparecerán algún día.

Sandra representa uno de los miles de casos de personas con lo que se ha denominado Covid persistente. Y mientras sólo sueña con recuperar su vida con normalidad, junto a su marido y su hijo, explica a Diario16 que “ha sido muy duro y sigue siendo difícil y eso que intento estar optimista y espero que todo pase y mejore”. Aun así, no saca el miedo del cuerpo. Según explica “en pleno confinamiento y con toda la incertidumbre que rodea esto, fueron días durísimos y con mucho miedo. Esos días aislada, tomando toda la medicación y pinchándome la heparina y sin saber nada de lo que iba a pasar fue tremendo para todos. No sé cuántos días estuve sin dormir, me daba miedo”.

Todavía hoy no hay datos epidemiológicos que indiquen cuántas personas sufren este Covid persistente, pero ya saben que son miles.

Síntomas

Astenia, febrícula, hipotermia, disnea, dolor torácico, problemas cardiacos, pérdida auditiva, mareos, problemas digestivos, neurológicos, dermatológicos, cansancio y un cuadro psicológico difícil se superar hasta para las mentes más fuertes. Así viven miles de personas en nuestro país tras sufrir el virus que no los llevó a la UCI, pero que les mantiene con una vida que no les correspondía e inalienable hasta hace apenas unos meses.

Cansancio extremo

Sandra sigue tratando de explicar cómo se siente: “Pues desde el principio…tras la primera neumonía me seguía encontrando súper cansada, me fatigaba, me ahogaba y me dolía todo el cuerpo. Estando así, me vi con la segunda neumonía en el otro pulmón y ya sin levantar cabeza. Tras pasar la fase aguda con la fiebre y demás síntomas y un cansancio tan extremo que me temblaban las piernas al ponerme de pie, empezó esta fase en la que no se quiere ir el virus”.

Esta paciente, igual que el resto de afectados por el Covid persistente, recibe una atención multidisciplinar intensa a través de su médico de Atención Primaria. Sin ir más lejos, Sandra en dos meses ha pasado por la consulta de Neumología, Neurología, Cardiología, Reumatología, Urología y, según explica, “muchas analíticas y pruebas como radiografías, ecografías, TAC, Resonancia Magnética, pruebas neumológicas, etc.”.

Los médicos tratan de probar en medicamentos y tratamientos para tratar de combatir estos síntomas, aunque aún sin demasiado éxito.

Desde epidemiología, por su parte, reconocen que hoy la urgencia es controlar el virus, evitar más fallecimientos y para la propagación del virus. En este sentido, Ignacio Rosell, profesor de la Universidad de Valladolid y miembro del comité de expertos de la Junta de Castilla y León contra el coronavirus, explica a Diario16 que “hoy como epidemiólogo te puedo decir que esto es un tema que están tratando los clínicos y que cuando todo esto pase ojalá podamos con calma y sin presiones hacer estudios de estos casos”.

El propio Rosell sufrió coronavirus y estuvo ingreso, y a pesar de su gran actividad por su trabajo, reconoce que “aguanto porque esto es mucho de mesa y silla, pero ya no soy el mismo”.

El tiempo, con las experiencias y los informes de los equipos multidisciplinares, aportarán más datos que permitirán en algún momento conocer mejor cómo hacer frente al virus persistente, según el doctor Rosell.

Protocolo de atención

Por su parte, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) -en colaboración con colectivos autonómicos de afectados de COVID-19 persistente-, elabora un Protocolo de atención detallado a esta enfermedad. El objetivo es mejorar la atención de los pacientes que, tras meses de haber sido contagiados por COVID, continúan presentando síntomas de la enfermedad.

Mientras, los propios afectados de Covid persistentes, crean grupos en redes sociales para poder dar a conocer su día a día y aprender y compartir sobre lo que le pasa al resto de personas afectadas.

La Sociedad Española de Medicina Interna también ha dado a conocer los resultados de una acción combinada de revisión de enfermos graves y valoración telemática de sintomatología a los tres meses del diagnóstico, que se ha desarrollado en el Hospital Universitario 12 de octubre de Madrid. Según esta investigación, el 50 por ciento de pacientes presenta síntomas persistentes y/o alteraciones en las pruebas radiológicas a los tres meses.

Sandra, y como miles de personas más, sigue tratando de superar el día a día. Mientras intentan mantenerse fuertes psicológicamente.

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