Este es el objetivo fundamental de la humanidad en estos momentos, tras la rápida propagación del coronavirus por todo el mundo. Si bien, las estrategias que están llevándose a cabo en cada país son tan dispares, que solo cuando el número de muertos aumenta parece que se unifican las estrategias, con distintos niveles de aislamiento social en los hogares.

Ante esta pandemia, que arrasa el mundo, es importante recordar; es importante ser conscientes, que, si colaboramos y resistimos el tiempo suficiente, siempre llega un momento en que las cosas cambian y comienza la victoria frente a este enemigo invisible.

Debemos decir y reconocer que se está realizando el trabajo. Ojalá pronto nuestros esfuerzos den los frutos esperados. Pero mientras tanto, no pongamos palos en las ruedas, no perdamos el tiempo en criticar al gobierno, a los gobiernos, y arrimemos el hombro en lo que podamos. Queda mucho por hacer. Hay que continuar preparados y no bajar la guardia en la permanencia en nuestros hogares, más ahora en estos días de Semana Santa.

Es cierto que es duro no salir a la calle. Pero nuestras viviendas, gracias a las nuevas tecnologías, ya no son fortalezas inexpugnables, aisladas, donde no podemos mantener ningún contacto con nadie del exterior. Este sacrificio colectivo es por una gran causa: salvar vidas. De eso se trata.

Estremece el número de muertos, que no deja de aumentar, y hay que lamentar la perdida que cada una de esas vidas. Inquietan las consecuencias económicas presentes y futuras de esta crisis global. Impresiona la fragilidad vital en la que nos encontramos, dentro de un falso mundo de seguridades cotidianas. Pero por encima de todo, el objetivo, en estos momentos, es salvar vidas.

Salvar el mayor número de vidas posibles de las garras mortales de este COVID-19. Salvar las vidas aquí y en todos los rincones del planeta. Esto significa, que también tendremos que ayudar a otros países cuyas vulnerabilidades van a ser muy graves dentro de poco tiempo.

No hay que dejar a nadie atrás, ni en España ni en ningún lugar. Los ciudadanos están viendo como el gobierno está a su lado, ayudándoles. Pero no solo depende de él establecer una red de solidaridad colectiva e individual que de apoyo vital a los ciudadanos más vulnerables. En este sentido, hay que poner en valor la colaboración ciudadana. Tanto ésta, como las actuaciones que están realizando los gobiernos de España, de Italia, pueden servir de ejemplo en otros lugares.

En España, hemos comenzado otra semana de estado de alarma. Muchos son los temores, las incertidumbres y las angustias. Pero en estos duros momentos, también contamos con la valentía diaria, el arrojo, y la determinación de muchos miles de compatriotas que están arriesgando su salud y sus vidas para que estemos bien en nuestros hogares. Gracias a todos.

Es verdad que hay momentos en que el estado de ánimo baja un poco y hay que sacar fuerzas de flaqueza para animar a los niños, a los padres y familiares desde la distancia, o incluso a nosotros mismos.

En esos instantes, puede ser bueno grabar en nuestros recuerdos la llamada a nuestros padres, hermanos, familiares y amigos; el cuento contado a nuestra hija debajo de la sábana con una linterna; los aplausos a las ocho; los ejercicios en el salón; el estar todos juntos en la cama; el yogur en la cabeza cuando estas dormido… En definitiva, infinidad de buenos momentos en esta adversidad, que forman ya parte de nuestras vidas.

Como escribió Benedetti:

“De vez en cuando

es bueno

ser conscientes

de que hoy

de que ahora

estamos fabricando

las nostalgias

que descongelarán

algún futuro”.

Tenemos que seguir adelante hasta que venzamos al coronavirus. Tenemos que seguir adelante hasta que estemos y nos encontremos seguros y bien. En estos momentos, el OBJETIVO: SALVAR VIDAS, tiene que hacernos recuperar fuerzas para resistir y vencer.

Ánimo. Juntos lo conseguiremos.

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1 Comentario

  1. Fenomenal, todos a salvar vidas, en eso estamos de acuerdo.
    ¿Pero qué hacemos si tenemos la certeza de que los malos gestores están haciendo que tengamos muchos más muertos? ¿Que hacemos si sabemos que nos están engañando con la cifras y tanta rueda de prensa y propaganda?

    En este caso, para salvar vidas que es lo fundamental, tenemos que conseguir que pongas gestores eficaces y que se reconozcan los errores para corregirlos.

    PD. Y tener buena memoria, recordar lo que decían tantos que llaman ahora a la unidad en las crisis del ebola, por ejemplo

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