Ayer conocíamos que los jóvenes que fueron identificados, y uno de ellos detenido en las inmediaciones de Atocha, en Madrid, van a presentar denuncias por las lesiones sufridas en la actuación de la policía nacional el pasado sábado.

Los partes de lesiones reflejan los hechos que estos jóvenes denuncian: haber sufrido malos tratos por parte de los agentes de la Policía Nacional que, el pasado sábado, a las cuatro de la tarde, protagonizaron los vídeos que se hicieron virales en redes sociales.

Ya en aquel momento hubo testigos que grabaron lo sucedido desde otra perspectiva, mientras se narraba lo sucedido: «Estaban en el bar, le han visto con una cresta y le han pegado» «Han pasado los furgones, han venido y le han aporreado directamente. No ha habido preguntas. Nada» «Ten cuidado que ahora vendrá la policía a quitarte el video». Esto puede oírse en esta grabación mientras el joven detenido gritaba que no podía respirar.

Entre los testigos «había una enfermera que intentó acercarse al detenido para ayudarle. No se lo permitieron. Intentó llamar a una ambulancia y tampoco le autorizaron para hacerlo», según nos explican.

Todos hemos visto estos momentos en los que se produce la detención. Pero se desconocía qué había sucedido antes, qué había propiciado esta situación.

Desde Diario16.com hemos hablado directamente con los jóvenes que fueron protagonistas de este suceso. Nos explican cómo salían de un concierto, de la banda de Punk Suzio13 en Madrid Central. Eran las cuatro de la tarde del sábado 6 de febrero.

Todos los jóvenes que habían estado en el concierto salían de la sala y todo era tranquilo. Se dirigían a coger el autobús que a algunos les llevaría hacia sus casas. Nada hacía sospechar que los furgones de la policía nacional se detuvieran junto a ellos y los agentes se acercasen a pedir que se identificaran.

Según nos han explicado los protagonistas, al pedirles sus identificaciones personales, entregaron sus DNIs a los agentes sin oponer resistencia. Comenzaron las mujeres entregando sus carnets y una de ellas preguntó a los agentes el motivo de la identificación. Les responden que se debe a un «control rutinario». Sin embargo, les empujan contra la pared. En ese momento, el joven se acerca hacia las chicas, y sin dar explicación alguna, se produce su detención, le tiran al suelo y le esposan.

Su novia comienza a grabarlo todo con el móvil, momento en que recibe golpes de porra en las piernas. La otra chica recibe también golpes y la tiran al suelo en varias ocasiones.

La novia del chico detenido comienza a ponerse nerviosa al ver cómo su pareja grita en el suelo que no puede respirar. Empieza a sufrir un ataque de ansiedad y pregunta a los agentes si puede encender un cigarrillo. «Estaba tan nerviosa que pregunté si podía fumarme un cigarro y un agente me dijo que sí, que no había problema. Enciendo el cigarrillo y aparece otro agente que me lo tira al suelo de un manotazo, sin mediar palabra. Era todo una locura».

Es en este momento cuando los agentes se llevan al chico, esposado, hacia el furgón. Y mientras tanto, a su novia, una agente la aparta y se la lleva hacia otro lugar, donde la empuja contra la pared y procede a cachearle. Volvió a pedirle de nuevo el DNI. «Estaba tan descolocada con lo que estaba pasando que en ese momento no me di cuenta de que, en realidad, ya le había dado el DNI a su compañero al principio del todo, por lo que me puse a buscarlo entre mis cosas y, con los nervios, no lo encontraba», nos explica. «Había tal caos, la situación era tan confusa, que ni ellos mismos se enteraban de que ya tenían mis datos, ya tenían mi DNI, y ahora estaban cogiéndome el carnet de conducir también. Al regresar donde nos encontrábamos al principio, otro agente vino a devolverme el DNI y me di cuenta de que no lo encontraba porque en realidad ya se lo había dado».

Ninguno de los agentes tenía visible su número de identificación, tal y como se puede ver en los videos.

Entre las lesiones que han sufrido una de ellas tiene una muñeca rota.

Al joven detenido se lo llevan a la comisaría de Moratalaz, donde estuvo en el calabozo hasta las nueve de la mañana del domingo. Según nos explica, habría recibido golpes y le habrían tenido horas sin poder beber agua ni comer, hasta que a las tres de la madrugada, aproximadamente, le dieron «un zumo y unas galletas en mal estado, verdes, llenas de moho».

El joven ha sido denunciado por «atentado y resistencia a la autoridad».

Los jóvenes han iniciado ya el procedimiento para interponer las denuncias pertinentes por lo sucedido, puesto que según nos afirman, en ningún caso se opusieron a identificarse, por lo que no habrían opuesto ninguna resistencia ante los agentes. Lo que sí pidieron en ese momento fueron explicaciones del trato que estaban recibiendo, de los gritos, los empujones.

Según se ha publicado ya en distintos medios de comunicación, la situación creada podría tener que ver con la estética punk de estos jóvenes, que según el ABC respondía a «estética de extrema izquierda».

En esta misma noticia, que no es la única que señala en este sentido, se pone de manifiesto que esa tarde habría, horas después, una concentración en la plaza de Jacinto Benavente en solidaridad con el cantante de Rap Pablo Hassel, al que ayer apoyaron públicamente más de 200 personalidades reconocidas del ámbito de la cultura ante su inminente entrada en prisión por las letras de sus canciones. Sin embargo, estos jóvenes no tenían nada que ver con esta manifestación: salían de un concierto y se marchaban a su barrio.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre