Silvia Clemente, ayer mientras anunciaba su dimisión.

El PP lleva en Castilla y León prácticamente los mismos años que el PSOE en Andalucía. La decisión del actual presidente de la comunidad, Juan Vicente Herrera, de no repetir y dejar la política activa abrió un cisma en el partido al ganar las Primarias el entonces alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco. Ayer la tensa calma de los populares castellanos ha reventado con la dimisión de la presidenta del Parlamento, Silvia Clemente.

Así, Clemente se va pero deja su impronta. Así en una dura declaración explica que “El PP de Castilla y León carece de ambición, no tiene contenido y no hay iniciativas para que la Comunidad tenga un futuro mejor”.

Alfonso Fernández Mañueco no era el candidato preferido por casi nadie. Así, el presidente Herrera pretendía dejar las cosas bien atadas dejando como candidata a la comunidad a Rosa Valdeón.

Pero Mañueco, con ayuda de Fernández Martínez-Maillo se ocuparon de acabar de forma rastrera con la vida política de Rosa Valdeón al dar positiva en un control de alcoholemía. Ellos mismos se encargaron de comunicar a los medios la situación en cuanto cayó en sus manos el atestado de la Guardia Civil.

A partir de ahí, el PP de esta comunidad entra en un difícil situación con unas primarias en las que era un secreto a voces que el todavía presidente de Castilla y León prefería, una vez tener que descartar con gran pesar a Rosa Valdeón, al alcalde de León.

Mañueco consiguió los votos necesarios para hacerse con la presidencia del partido y ser el candidato a la comunidad.

Clemente: ”El PP de Castilla y León carece de ambición, no tiene contenido y no hay iniciativas para que la Comunidad tenga un futuro mejor”

Silvia Clemente no solo dimite. Deja un duro reguero de acusaciones contra el futuro que le espera a Castilla y León con Alfonso Fenrández-Mañueco al frente.

Así, en su declaración, probablemente ha sentencia al PP y a Mañueco para las próximas elecciones.

Clemente ha comparecido de urgencia en las Cortes para leer un comunicado sin preguntas. «Creí que Alfonso Fernández Mañueco podía dirigir al Partido Popular de Castilla y León y tener un buen proyecto, pero me equivoqué. En el proceso de renovación de Castilla y León, me pidió ayuda y se la di. Ahora sé que lo único que pretendía era que yo no me presentara a ese proceso de renovación», ha declarado.

Clemente ha apuntado que se ha encontrado con el «bloqueo» de su propio partido, aunque se le había encomendado la elaboración del programa electoral para las elecciones autonómicas del 26-M. «Me apartaron de todas las reuniones y de todas las convocatorias. Me enteraba por los medios de comunicación».

Quien conoce a Mañueco sabe que Clemente define un estilo de gobernar contra la oposición y contra quien le haga sombra en su propio partido.

Perfil mediocre y dictatorial, tiene muchas cuentas pendientes con en el Ayuntamiento de Salamanca, donde dimitió hace escasas semanas para centrarse en su candidatura a la Presidencia de Castilla y León.

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1 Comentario

  1. En castilla y león han chupado muchos del bote. Está corrompida como Andalucía. Allí no hay caso ERE, PERO SÍ de la MINERÍA, SILENCIADO AL 100%. El PP controla políticamente (sin oposición alguna hasta ahora) todos los resortes, la prensa y la Justicia calladas y manipuladas. Pensemos que, a diferencia de Andalucía, aquí el PP no perdió su hegemonía, no es que Gobierne la Junta, es que tiene todo el poder municipal ostentando mayorías aplastantes en DIPUTACIONES.
    A la gente que verdaderamente vale, la quitan del tablero político con tácticas gestaporiles.
    Animo a la Señora Clemente, por su valentía. Ojala muchos políticos fueran así.

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