Joe Biden, con 78 años de vida, asumió este miércoles 20 de Enero, como el 46º presidente de Estados Unidos, elegido con la mayor votación en la historia de este país, ahora poblado por más de 300 millones de personas.

Militante del Partido Demócrata, deberá de lidiar con la sombra de un candidato republicano que ha fraccionado su organización, alentando métodos violentos, muy lejos de la paz que hoy demanda y construye  el mundo. Una de sus tareas será reconstruir las relaciones internacionales, que han quedado debilitadas por la administración anterior.

Biden, vicepresidente de  su país durante la presidencia de Barack Obama, regresa a la Casa Blanca con la urgente tarea de abordar la crisis sanitaria y económica, contando con la mayoría de representantes en el Congreso y  el apoyo de la Mujer, representada por  Jill Biden, la nueva primera dama y  Kamala Harris, Vicepresidenta y  el evidente respaldo de la juventud en las ánforas.

Joe Biden, como senador construyó y reforzó su vocación por  el diálogo, antes que el enfrentamiento estéril.  Hoy como jefe de Estado estará en condiciones que los temas de migración sean tratados bajo normas y leyes que rigen los DDHH.

Biden es un ciudadano que en su entorno muy cercano, ha sufrido  los efectos trágicos de un accidente de tránsito. Su esposa Neilia y su hija pequeña de tres años fallecieron atropellados por un camión cargado de maíz que chocó  con el auto de su familia. Los niños -Beau, de 3 años, y Hunter, de 2, quedaron gravemente heridos y fueron hospitalizados.

Biden  tendrá que regresar al Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático y al seno de la Organización Mundial de la Salud, por ejemplo. Para ello, cuenta con experiencia durante el liderazgo en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado y conoció  a los líderes importantes del mundo en los últimos 45 años, como Xi Jingping.

La prensa, como la BBC y Diario16, recuerdan que en 1991 Biden votó en contra de la Guerra del Golfo. Pero, en 2003 estuvo a favor de la invasión de Irak para después convertirse en un crítico de la implicación de Estados Unidos en ese país. De naturaleza cauta, recomendó a Obama no realizar la operación de las fuerzas especiales que culminó con la muerte de Osama Bin Laden.

Uno de los compromisos del flamante presidente, es  conservar y cumplir con  el sentir y la necesidad de los militantes que forman parte de la línea demócrata  del Senador Sanders, que en el Congreso de su Partido tiene una notable fuerza que ganó mayor apoyo que la posición de la señora Clinton.

Para América Latina, el tema de la migración deberá ser enfocado con el mayor tino posible, y evitar que prospere la mano negra de la anarquía “republicana” y los grandes intereses de las corporaciones. En EEUU viven actualmente más de 60 millones de habitantes.

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