El Partido Popular le reclamaba al Gobierno el cierre de las empresas no esenciales y cuando el Ejecutivo implantó esa medida, sobre la marcha empezó a criticarla argumentando que se hizo sin consultas y de forma unilateral. Cuando se ha podido comprobar que Pedro Sánchez y sus ministras y ministros han venido dialogando y adoptando acuerdos con toda clase de interlocutores, como los alcanzados con los agentes económicos y sociales. Pero es que la actividad parlamentaria tampoco se ha paralizado, aunque por las circunstancias sanitarias restringida a un menor número de diputados/as. 

¡Vaya hipocresía!, viendo como los populares españoles se han desmarcado de sus homólogos conservadores europeos, cuando éstos han pedido la expulsión del grupo que les representan en el Parlamento Europeo al xenófobo ultraderechista partido político Fidesz de Hungría, con su presidente el racista y fascista Víctor Orban al frente. que aprovechando su mayoría absoluta en el parlamento, le ha quitado a éste sus competencias y se ha atribuido un poder absoluto, aboliendo con penas de cárcel derechos fundamentales como los de expresión y manifestación.

Sin duda, esto es lo que nos pasaría si en nuestro país gobernara la derecha reaccionaria y la extrema derecha. A la misiva dirigida a todos los partidos conservadores europeos por el presidente Donald Tusk del P.P.E. ( Partido Popular Europeo), Pablo Casado hipócritamente le contestó que el Partido Popular no apoyaba esa medida, porque se estaba preocupando en combatir los efectos del coronavirus. Como si los países de los demás partidos conservadores europeos que si se pronunciaron positivamente no estuvieran también soportando y sufriendo las consecuencias de ésta pandemia.

Estamos acostumbrados a éstos desplantes del Partido Popular e incluso a su oposición con criticas burdas y calumniosas. ¿Con qué autoridad moral el PP se permite criticar las actuaciones emprendidas por el Gobierno, cuando tenemos las pruebas más que evidentes del gran desmantelamiento que han originado a la Sanidad Publica en todas las comunidades autónomas donde han venido gobernando, como por ejemplo y sobre todo las de Madrid, Valencia, Galicia y las dos Castillas,  La Mancha y León?.

Este tipo de comportamientos han sido consustanciales en el Partido Popular y no les han importado la gravedad por la que estuviera pasando el país. Su política de Estado ha brillado por la ausencia y mezquinamente siempre han tratado de sacar réditos electorales, en todo tipo de situaciones por muy dramáticas que fueran, como ocurrió con el lamentable y triste atentado del 11 de marzo de 2004, en cuatro trenes de cercanías de Madrid que unían las estaciones de Alcalá de Henares y Atocha, causando la muerte de 193 personas y cerca de 2.000 heridas. Aunque había sido perpetrado por el terrorismo yihadista, pero el PP pretendió mentir y manipular al Pueblo Español atribuyéndoselo a los terroristas etarras.

El ejemplo que mejor les definió, fue la oposición destructiva y negativa que practicaron en la lucha por la derrota y erradicación de la banda terrorista ETA (Batallón Vasco Español con arreglo a la hipócrita denominación de Aznar. Término que utilizaba cuando negociaba con ellos).  Aún sufriendo todo tipo de deslealtades por parte del Partido Popular, incluyendo numerosas manifestaciones y gran agresividad en sus intervenciones parlamentarias, pero afortunadamente con ese gravísimo problema y sin concesiones a los terroristas según acusaba el PP, acabó el Gobierno de José Luís Zapatero, estando el malogrado Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro del Interior.

Lo mismo ha venido ocurriendo con el problema del nacionalismo catalán, que deliberadamente lo han venido agravando, hasta el extremo de haber creado una “fabrica de independentistas”, habiendo pasado éstos del 15% desde que  llegó Rajoy a la Presidencia del Gobierno en 2011 al 48% en 2018, cuando tuvo  que dimitir por la moción de censura que le puso el PSOE, apoyada por Unidos Podemos y los grupos políticos nacionalistas, como consecuencia de la sentencia por corrupción del PP en relación con el Caso Gürtel. 

Desde su comienzo como Alianza Popular y hasta la actualidad, el reaccionarismo del PP siempre ha estado latente, pero ahora se está agudizando mucho más y es que al producírsele  un desgajamiento, como consecuencia del abandono de sus filas por parte de un grupo bastante  significativo de militantes, para crear su propio partido político Vox, que ha venido nutriéndose con muchos votos del Partido Popular y minando cada vez más su presencia. De ahí los esfuerzos que viene desarrollando Pablo Casado y todo su equipo para tratar de aglutinar en torno a su organización política, al conjunto de la derecha reaccionaria y la ultraderecha, no teniendo ningún reparo en hacerle a ésta todo tipo de concesiones.

A diferencia de otras organizaciones políticas de derecha en Europa más civilizadas, la española es de las peores y a las pruebas nos podemos remitir, con la cantidad de nefastas e injustas leyes aprobadas por el Partido Popular al contar con la mayoría absoluta del Parlamento Entre otras la LOMCE o Ley Wert. La  Reforma Laboral, o la popularmente llamada Ley Mordaza.

Cuando está en la oposición, la deslealtad e irresponsabilidad del PP ha quedado manifiestamente demostrada, los obstáculos que suele poner a la gobernabilidad del país, hace pensar no querer su buen funcionamiento y bienestar y por el contrario, realiza todo tipo de campañas detractoras y calumniosas para deteriorar a toda costa la imagen del Gobierno legalmente constituido.  

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Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

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