– Sentaros en el sofá que tengo que daros una noticia- . Vuestra madre ha tenido un accidente de coche y ha muerto.

Los ojos de Zoa comenzaron a humedecerse, su ceño se tornó fruncido, y las lágrimas finalmente recorrieron sus mejillas abundantemente.

Su hermano menor, Viridiano, acogió la noticia con aparente indiferencia aunque la procesión iba por dentro.

Al día siguiente, recién enterrada la madre en el cementerio de Carabanchel, comenzó el largo calvario para Zoa y se hermano. Los servicios Sociales de la Comunidad de Madrid, conforme a la legislación vigente, ya que Viri, como le conocen en casa, era menor, instruyeron un procedimiento para la custodia del chaval. Su hermana Zoa, tiene entonces 18 años recién cumplidos y por tanto es mayor de edad. Pero no puede quedarse con la custodia de su hermano porque está estudiando y no tiene trabajo. Sólo 180 euros de pensión de orfandad. El padre de ambos también había muerto años atrás. La madre, no estaba casada aunque hacía más de medio lustro que convivía con Ramiro. Pero Ramiro, para los Servicios Sociales no es de la familia y por tanto, tampoco es el candidato preferido por la Comunidad de Madrid. No tienen abuelos. Sólo tíos. Una hermana de su Padre a la que no ven desde que éste murió y dos hermanos de su madre. Uno en el paro, con tres hijos pequeños y el otro soltero y con trabajo, aunque precario.

Los Servicios Sociales le obligan a Viridiano a acudir semanalmente a consulta con el psicólogo. Este le hace preguntas sobre sus familiares, algunas de ellas comprometidas para un chaval de quince años. Mientras deciden quién de sus familiares finalmente se hará cargo del menor, la vida sigue. Zoa y Viri siguen viviendo en el hogar materno. El compañero de su madre, vive donde siempre ha vivido legalmente, en su casa. Los ingresos de la unidad familiar se reducen a esos 180 euros de la pensión de la hermana, porque la Comunidad de Madrid, ha decidido que la de Viri, sea retenida hasta que sea mayor de edad (no la vaya a despilfarrar la hermana comprando comida, pagando la luz, o los libros que él necesita para seguir estudiando). Como no tienen ingresos, les acaban cortando la luz. No pueden lavar la ropa y ducharse en diciembre es una auténtica flagelación.

Viri se rebota contra la sociedad. Es un buen estudiante pero todo tiene un límite. El Psicólogo nota su ansiedad en la terapia. Le pregunta si bebe, si se droga, con qué gente sale. Le amenaza con enviarle al Centro de Menores de Hortaleza como se entere que cualquiera de estas suposiciones es correcta. Viri, que es un chico listo, pero que tiene que sobrevivir en una casa sin luz y con 180 euros al mes, contesta a todo que no. Pero la realidad es bien distinta. Como no puede lavar la ropa, la roba de los grandes almacenes. La comida, o se la suministra Ramiro cuando puede, o tiene que ir al Ahorra Más a recogerla de entre la basura.

Los Servicios Sociales del Ayuntamiento, le han aconsejado a Zoe que tramite una solicitud de Renta Mínima de Inserción que tarda ¡un año! Pero Viri sigue en estado de cabreo general contra el mundo. El psicólogo no ayuda diciéndole una semana que a la siguiente se irá con una familia de acogida, cuando no amenazándole con acabar el lunes siguiente en el Centro de Menores.

La asistente social, les comenta que propongan a Ramiro como tutor. Pero los Servicios Sociales dicen que Viri no se puede ir a Sevilla.Viri no entiende nada. Ramiro siempre ha vivido en Madrid. Cuando descubren que el padrastro nunca ha vivido en Sevilla sino en Madrid, le hacen preguntas a Viri sobre posibles abusos sexuales y si su propuesta para ser tutor tiene que ver con amenazas. Pasan las semanas y la vida sigue fluyendo. Mal, pero el tiempo continúa pasando. Viri pide un cambio de Instituto junto a su novia. Tras dar mucha matraca, se lo conceden. La notas, buenas de por si, comienzan a ser mejores. Está al borde de la matrícula de honor. Los Servicios Sociales le ponen como ejemplo de su eficacia. Pero Viri sigue robando ropa y comida para poder sobrevivir.

Por fin, seis meses antes de su mayoría de edad, la Comunidad decide que Ramiro, el compañero de su madre, es el mejor candidato para obtener la custodia del menor.

Los casi tres años de tutela en la Comunidad de Madrid se resumen en amenazas de acabar en el Centro de Menores, ineficacia administrativa y una serie de traumas para los hermanos que jamás van a poder olvidar y que les acompañará toda su vida.

 


 

Rancios, intolerantes y violentos

Cuando escribo esto, falta poco más de un día para las elecciones. Según una información de un politólogo navarro, los fascistas franquistas están en una horquilla de entre 60 y 70 diputados en este momento. Una verdadera indecencia en un país sin memoria ni dignidad que, o no se acuerda de los paseíllos en camioneta al atardecer o simplemente tienen el cerebro hecho mierda por la puñetera televisión.

Se acerque o no ese resultado a la realidad de las urnas, tenemos un problema serio. El odio que supura toda esta gente es, además de preocupante, algo que una sociedad libre no puede permitirse. No pueden permitirse vídeos llenos de mentiras como el de la campaña electoral de los de la COZ en la que acusan a pobres niños de ser el centro de la delincuencia de este país. El relato que introduce este artículo, esta basado en un hilo de twitter de Pablo A. Montero (@PSymbol_), un graduado en Filosofía y Diplomado en Dirección de Cine, que vivió algo muy parecido en sus propias carnes. Y es español, no extranjero. Imaginad ahora a esos chavales que están solos, que han dejado a sus familias lejos y que son internados en centros, que si son una amenaza para que te portes bien, no deben de tener unas condiciones de vida muy favorables para el desarrollo humano de un adolescente.

El odio solo engendra violencia. Ya hemos visto lo que pasó en un autobús de la línea 77 de Madrid en la que tres niñatos indecentes hacen que una pobre mujer tenga que bajarse del autobús además siendo agredida. Y todo porque uno de ellos, el idiota que la insulta y agrede, no pudo sentarse con sus amigos porque esta pasajera estaba sentada antes.

El día 7 de noviembre pasado, otros dos españoles llenos de odio, fueron detenidos por agredir presuntamente a uno de estos niños no acompañados de un centro de Zaragoza, con una brutal paliza que acabó hundiendo el cráneo del chaval.

Toda esta gente que se cree a salvo de estos salvajes, son carne de cañón. Como decía el famoso poema de Martin Niemöller (atribuido erróneamente a Bertolt Brecht) y basado en lo que pasó en Alemania en los años treinta del pasado siglo, aunque se crean a salvo y por eso no hacen nada para evitarlo, el día que les toque a ellos, está al caer. Tarde o temprano harán algo que vaya en contra de los intolerantes y entonces sufrirán el peso de su odio intransigente.

Ya está pasando en la prensa. Algunos se quejan de que los fascistas no les han dejado entrar en su sede la noche electoral. En cambio yo soy de los que opinan que, hay que tener muchas tragaderas para dar coba y aire a estos indeseables con la excusa de informar. Y es que, como decía la periodista Olga Rodríguez, hay un determinado periodismo que allanó el camino a los de la COZ, normalizando discursos de odio contra el diferente, contra las mujeres, contra las personas migrantes. En ciertos platós y radios se dio “Prime Time” a eso y algunos periodistas de prestigio optaron por hacer como si nada.

Hay un mantra que algunos dicen que para conocer al enemigo hay que saber como piensa y sólo se puede hacer dándoles cancha. No se que más hay que conocer de esta gente aparte de que son intolerantes, soberbios, peligrosos, indecentes, amorales, intransigentes, violentos, vendedores de normas que ellos no cumplen y vividores de los demás. ¿Para qué necesito yo leer noticias de esta gente si todas son lo mismo lo único que cambia es el destinatario de su odio?

La mayor parte de los medios en su empeño por no salirse del relato del régimen y del morbo que da la violencia en las audiencias, llevan más de un lustro haciendo de la anécdota la generalidad. Cuando hay una violación y los violadores son españoles y además uno de ellos guardia civil, se trata la información de manera somera y sin profundidad. Cuando el violador ha nacido en Marruecos, se pone énfasis en este hecho y se sacan estadísticas que aumentan la alarma social. Cuando la corrupción es de políticos españoles y nos roban a todos, se obvia el hecho de que estos señores además de corruptos son delincuentes. Firmar proyectos como arquitecto sin tener titulación es un delito. Defraudar a hacienda es un delito. Engañar a personas vendiendo viviendas que no lo son, es un delito. Todo eso se pasa por encima y de puntillas. Ahora, como pillen a una banda que atraca casas de futbolistas y uno de ellos no sea español, se incide, se repite hasta la saciedad y se saca en grandes titulares que uno de los ladrones es de nacionalidad X.

Todo eso va aumentando la alarma social, y predetermina que algunos analfabetos sociales crean que son mejores y que tienen que tener más derechos y mejor suerte económica que los que tienen piel oscura, llevan chilaba o tienen rasgos andinos. Una aberración desde el punto de vista del genoma humano, porque si has nacido en España tienes un porcentaje enormemente alto de genes mezclados: judíos y árabes principalmente, pero no únicamente. Creer que por nacimiento eres especial es tan absurdo como creer que por nacer en Alemania de padres Españoles tienes el carácter de un alemán. El nacimiento es un accidente y no da ninguna cualidad especial. La raza sólo es una capa externa y el nacionalismo exacerbado es tan absurdo como creer que el Cid luchaba por España. En realidad todo este odio surge de la propia incompetencia, la envidia y el resentimiento hacia aquellos que han tenido la valentía de alejarse de los suyos, con todo el dolor del mundo, para intentar mejorar en la vida. Los inútiles, los ineptos, los que están acostumbrados al enchufismo y a los amiguismos para sobrevivir, se sienten amenazados. De ahí su odio hacia el distinto. De ahí la excusa del color de la piel o la nacionalidad. Lo único que intentan es que esta gente, que son mucho mejor que ellos, no les coman la tostada.

Tenemos un problema y no sólo está en esa formación de mitómanos de Franco. El gran problema es que los organismos del estado central, están inoculados con el virus de la intolerancia, el fascismo y la represión como medida de solución de conflictos. Y eso en una democracia es intolerable. A no ser que esto no sea una democracia sino un Régimen.

Salud, feminismo, ecología, república y más escuelas (públicas y laicas).

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Pasé tarde por la universidad. De niño, soñaba con ser escritor o periodista. Ahora, tal y como está la profesión periodística prefiero ser un cuentista y un alma libre. En mi juventud jugué a ser comunista en un partido encorsetado que me hizo huir demasiado pronto. Militante comprometido durante veinticinco años en CC.OO, acabé aborreciendo el servilismo, la incoherencia y los caprichos de los fondos de formación. Siempre he sido un militante de lo social, sin formación. Tengo el defecto de no casarme con nadie y de decir las cosas tal y como las siento. Y como nunca he tenido la tentación de creerme infalible, nunca doy información. Sólo opinión. Si me equivoco rectifico. Soy un autodidacta de la vida y un eterno aprendiz de casi todo.

2 Comentarios

  1. Que coincidencia.. en tu relato hablas de una tal Viri.. que es como rajoy llama en confianza a su mosca consorte, cuyo nombre logicamente es Elvira… hay que ver, el mundo es un pañuelo….que risa…mas grande

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