Tras la consecución por parte de Luis de Guindos de la vicepresidencia del Banco Central Europeo, un puesto que, a pesar de haber logrado con el apoyo del presidente de Gobierno, ha pagado éste su incondicional apoyo a Angela Merkel. De Guindos se va a Europa y Mariano Rajoy ha determinado quién será su sustituto: Román Escolano, actual vicepresidente del Banco Europeo de Inversión (BEI), un hombre con experiencia en los ámbitos económicos nacionales e internacionales y que ha distribuido su currículum vitae entre las administraciones y organismos públicos y la empresa privada, principalmente, en el BBVA.

Sin embargo, es un hombre de Luis de Guindos, como lo es también el vicepresidente de la JUR, Antonio Carrascosa, es decir, que su gestión del ministerio de Economía será una continuación de la de su mentor, «el peor ministro de Economía de Europa», tal y como lo denominó el Financial Times durante varios años.

Como decimos, su trayectoria profesional se ha desarrollado entre lo público y lo privado pero su presencia dentro del equipo económico de la segunda legislatura de José María Aznar es un buen indicador del perfil y de los planteamientos que defiende el señor Escolano: neoliberalismo, privatizaciones, defensa a ultranza del libre mercado y favorecer la entrada en España de las grandes corporaciones financieras, es decir, lo mismo que ha defendido el señor Luis de Guindos. Hay un hecho que muestra ese perfil conservador: el nuevo ministro estuvo en las Azores con José María Aznar en calidad de asesor.

Sin embargo, Escolano no lo va a tener fácil porque De Guindos se marcha a Europa con los deberes sin hacer. Sus políticas económicas han sido nefastas para los españoles y el único mérito que se le podría dar fue que evitara el rescate de España. Sin embargo, ¿a qué precio logró esto? ¿Cuántas facturas deja pendientes de pago? Esas facturas las tendrá que recoger Román Escolano y, por su trayectoria siempre a la sombra de De Guindos, es más que probable que las asuma como propias. Al fin y al cabo, es su mentor.

Escolano va a heredar uno de los mayores escándalos financieros de este país en el que están siendo investigados todos los órganos supervisores dependientes del ministerio de Economía. El Caso Popular le va a estallar porque cada día que pasa las evidencias documentales de que se trató de una operación perfectamente organizada y que no pudo llevarse a efecto sin la colaboración o la presunta participación de dichos supervisores son más claras. ¿Favorecerá también Escolano al Santander? ¿Tendrá que pagar alguna factura que le deje pendiente De Guindos? ¿Se someterá a las pretensiones del banco presidido por Ana Patricia Botín? Pero, sobre todo, ¿qué posición va a tomar respecto a las más de 305.000 familias arruinadas en el Caso Banco Popular? ¿Continuará apoyando al Santander escudándose en la unión bancaria, como hizo De Guindos, o colaborará con la Justicia en su sentido más maximalista obligando a los órganos que dependen de su ministerio para que entreguen los documentos reclamados por el juez Fernando Andreu? De lo que puede estar seguro Luis de Guindos es de que, a pesar de ocupar un puesto en el Banco Central Europeo, no se va a librar de tener que rendir cuentas ante la Justicia, según ha podido saber Diario16 a través de diferentes fuentes.

Si Román Escolano es un mero continuador de las políticas de Luis de Guindos, Mariano Rajoy habrá tomado una decisión contraria a los intereses de España. Si el aprendiz decide ser independiente y no depender de las indicaciones de su maestro, entonces, tal vez podamos encontrarnos con un buen ministro de Economía, aunque, para lograr superar a su antecesor, no tendrá que esforzarse mucho.

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