¡Hay un problema!

Permita el lector resumir un diálogo con un cliente:

Director: ¡Hay problemas!

Consultor: ¿De qué tipo, en qué área o áreas?

Director: En varias. Afectan a toda la empresa.

Consultor: ¿Han analizado la causa, el origen? Vd., como Director, ¿Tiene diagnóstico, conclusiones, tratamiento…?

Director: Sí y…No. Todo iba normal pero he tenido que tomar decisiones y ha habido reacciones negativas interior y exteriormente. También en resultados.

Consultor: Eso le afecta a Vd. como Director. Le corresponde analizarlo y eliminarlo.

Director: Sí. Es responsabilidad mía pero… (Aquí una sucesión de hechos, datos, que atribuía a diferentes colaboradores)

Consultor: Había Plan estratégico, planes sectoriales, acuerdos, normas. ¿Se respetaron? ¿Supervisó, aplicó control preventivo y de resultados? ¿Estuvo atento al clima, indicadores…? ¿Actuó en consecuencia…?

Director: Ya sabe… Muchas veces hay que actuar por encima de todo eso y decidir unilateralmente. Varias decisiones han sido mal aceptadas. No se puede cumplir todo aunque provoque tensiones…

Consultor: Entonces, hay un problema y Vd. forma parte del mismo. Lo ha provocado…

Director: No sé… Profundicemos. Estoy descontento con… También con las áreas de… He despedido de nuevo a varios mandos intermedios de Operaciones y algunos comerciales. Hay descontento, presión de clientes y proveedores… (una larga lista de quejas del equipo directivo y del personal) Concluyó: ¡Hay un importante problema en la plantilla de algunas áreas. Afecta a resultados!

(Concluirá…)

¿Quién o cuál es el problema con Cataluña…?

Philip Crosby está considerado el maestro de calidad cara a “0 defectos”. Sus propuestas están vigentes. Elijo 5. Invito al lector a aplicarlas a los protagonistas del conflicto de España con Cataluña.

  1. “Compromiso de todos para asegurar la cooperación cara a la calidad total” ¿Cómo definir “calidad total” en la política española con Cataluña? Sirve la respuesta de Ohmae sobre “ excelencia”: “Máximo rigor de acuerdo con los modelos más avanzados, eficaces + clara diferenciación positiva con la competencia + optimización permanente de la satisfacción de los destinatarios de la gestión”.

 

Aplicación: “Todos”: Desde la monarquía española hasta el último votante… ¿Actúan con el máximo rigor objetivo exigido en “su puesto” cara a solucionar “democráticamente” el problema atávico con Cataluña?

La competencia que se propone a la voluntad y decisión de la independencia es “la dependencia”. ¿Compite España para superar los evidentes beneficios que la independencia de Cataluña aportará a sus habitantes… o impone un modelo judicial, legal, policial para impedirla?

¿Se optimiza la satisfacción de los independentistas que han “reaccionado” para que quieran seguir voluntaria, libre, satisfactoriamente, “con” España, no “bajo” España?

¿Qué demuestra la realidad de los resultados, del “clima”, en Cataluña?

 

  1. Definir indicadores de calidad de cada estamento para concretar dónde se encuentran los problemas reales de calidad “política” en el conflicto España/Cataluña.

Caben muchos indicadores. El “cero defectos” es una meta constante. La “excelencia”, horizonte permanente. Y más en un dinámico entorno social, económico, geopolítico, nacional, europeo, internacional como Cataluña. Sólo sirve lo que lleve a una “excelencia” de presente: “dónde estamos”; de “futuro”: “ahí” nos dirigimos”. Los independentistas catalanes son conscientes de su situación actual y del futuro mejor que saben disfrutarán. Y se dirigen a él. Hay “indicadores” : nivel de democracia real, de bienestar, de justicia social, de libertad, de motivación y compromiso en un proyecto común España/Cataluña. ¿Qué demuestran los indicadores de “calidad política”, de estos valores, según la sociedad catalana?

 

  1. Valorar el “costo” de la falta de calidad política que genera el problema y sus efectos. Muchos indicadores demuestran la aportación de Cataluña a España. Eso cuantifica lo que España perderá si no soluciona política, democráticamente, el conflicto provocado con Cataluña. ¿Se hace ese cálculo… o se ignora… con lo que se agrava el problema que ya no sería con Cataluña sino para la propia España?

 

  1. Desarrollar una conciencia de calidad y preocupación de todos para la mejora continua de la organización. El estado español ¿desarrolla en su sociedad una conciencia de “calidad democrática”, que anime a los independentistas a abandonar su proyecto para unirse al español?. ¿Aporta a los catalanes libertad para expresarse, justicia social que hoy se les niega, respeto a su identidad? ¿Les permite un nivel de vida por lo que generan?. ¿Sucede esto…? O… ¿se mantienen pautas que han creado y agravado el conflicto?

 

 

  1. Tomar las decisiones oportunas para corregir todo lo que ha originado el problema, actuar sobre las causas críticas. Ahí está la actualidad con sus hechos objetivos. No es necesario recordarlos. Se habla de diálogo. Sugiere cierta predisposición por parte del gobierno español. Existió para la constitución, estatutos, presupuestos, apoyos puntuales. ¿Resultado? Incumplimiento permanente. ¿Y todos los demás protagonistas? ¿Corrigen algo para resolver el conflicto creado en Cataluña?

La situación actual me recuerda la entrevista con aquel cliente del inicio. Relató todo su enfado, culpó a todo el mundo, responsabilizaba a todos… pero él ni se cuestionaba ni corregía. Actuaba autoritaria, unilateralmente. El diálogo concluyó con esta afirmación por mi parte:

“Hay un problema. Vd. es el director, luego Vd. tiene un problema. A Vd. le correspondía preverlo, evitarlo. No lo hizo por lo que Vd. empezó a formar parte del problema. No controló resultados y vio crecer el descontento, afectaba interior y exteriormente a la empresa pero no decidió nada para corregir. Al contrario, tomó decisiones que lo han agravado seriamente. ¡QUIZÁ EL PROBLEMA ES VD!”

España tiene un problema crónico con Cataluña. Tiene dirigentes que, según la cronología y los hechos, debían haberlo previsto. Una vez se produjo la “reacción” de parte de la sociedad catalana con dignidad democrática, debían haber “corregido”. No ha sido así. Y el problema sigue ahí… y creciendo.

¿Quién, cuál, es el problema con Cataluña…?

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