La ola de calor que está sufriendo España, ya ha provocado que siete provincias estén en alerta roja por altas temperaturas. Estos más de 40 grados, que están aguantando como pueden muchos españoles, afecta también a la situación política del país.

Tras un maratón de procesos electorales, en los que los ciudadanos han ido a las urnas de manera masiva, ahora en algunas instituciones o se recurre a acuerdos con fuerzas que pretenden acabar con la democracia y restringir derechos, o se establecen alianzas de bloqueo para impedir, por ejemplo, que se pueda formar gobierno en España cuanto antes.

Uno de los consejos que se dan contra las altas temperaturas es que se beba mucha agua y se esté el mayor tiempo posible a la sombra para evitar golpes de calor o insolaciones. Estos consejos, se pueden extrapolar a los distintos líderes de la oposición que todavía no han asumido los distintos resultados electorales, y el nuevo papel político que los españoles les han dado, para los próximos años, con esos resultados.

El pasado 28 de abril, los españoles decidieron en las urnas que el PSOE con 7.480.755 millones de votos y 123 diputados fuera el partido político que liderara el gobierno de España los próximos años. El mandato que dieron los españoles fue claro: queremos un gobierno cuya agenda esté marcada por el objetivo de aumentar el bienestar y los derechos de los habitantes de este país, desde unas políticas socialdemócratas, europeístas y moderadas, que preparen a España para retos como la robotización, el cambio climático, la equidad y la justicia social.

Tras el resultado electoral, solo hay una posibilidad de gobierno: la que lidera Pedro Sánchez y el partido socialista. Lo demás, es un bloqueo de la situación que no favorece a España, al paralizar las políticas que tiene que desarrollar. Un bloqueo que no entiende la población y que está empezando a enfadarla al constatar que los líderes de la oposición anteponen sus intereses particulares a los del conjunto de la ciudadanía. Una posición irresponsable que puede poner en riesgo la situación económica en España.

Lo ha dicho el presidente del Gobierno, “España no se puede parar, no se debe parar. España necesita un Gobierno en el mes de julio, no en agosto, en septiembre, en octubre. Necesitamos tener presupuestos, desarrollar políticas de reconstrucción de derechos. No están bloqueando al PSOE sino la voluntad mayoritaria de los españoles”.

El PP de Casado, está más interesado en bloquear la situación que en los españoles. Y todo, porque cree que si se bloquea la elección del presidente del Gobierno y hay nuevas elecciones les irá un poco mejor a ellos, con unos cuantos diputados más frente a Ciudadanos. Se olvidan de que el PSOE se abstuvo para que Mariano Rajoy, es decir, el PP pudiera formar gobierno. Y lo hizo, mirando por el bienestar de los españoles y sin importarle las consecuencias que para el propio partido tuvo esta decisión.

Ciudadanos, inmerso en sus divisiones internas, su viaje a la derecha y sus ansias de poder a toda costa es una formación política cada vez más bonapartista donde al que no dice amén al líder se le fulmina. Y donde no encuentran ni el lugar, ni el discurso ni los equipos que le puedan reflotar una dañada imagen que se empeñan en empeorar con sus propias acciones. Mientras, el 70 por ciento de los votantes de Ciudadanos quiere que su partido facilite la investidura de Pedro Sánchez, según la encuesta de Sigma Dos.

Por último, Unidas Podemos, tiene muy difícil explicar porque antepone sus ansias de poder a la investidura de un presidente de gobierno que va a realizar políticas que mejoren la vida de los españoles a los que dice Unidas Podemos que representa. Más aun, después de que el presidente en funciones les haya ofrecido un Gobierno de cooperación con representantes en la administración de Unidas Podemos, pero no ministros. De nuevo, esta Izquierda Unida con otro nombre, Unidas Podemos, como ya ocurrió anteriormente, antepone sus ansias de poder a los intereses de los españoles.

Ante este panorama, lo bueno desde un punto de vista democrático y de bienestar para los españoles, es que ya que no hay otra alternativa posible a un gobierno del PSOE, los demás grupos parlamentarios faciliten la investidura del presidente con su abstención. Después, desde el diálogo y en la oposición, que cada uno desarrolle su función constitucional mirando por el mejor presente y futuro para los españoles.

España necesita un gobierno ya. Y contra las altas temperaturas, ya saben los líderes de la oposición, beban mucha agua y estén el mayor tiempo posible a la sombra para evitar golpes de calor o insolaciones.

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