La geomembrana se utiliza principalmente en aplicaciones que necesitan impermeabilización y especialmente en aquellas que requieren una contención segura, como es el caso de los vertederos. es un material muy utilizado dentro del ámbito de la ingeniería, la construcción y la agricultura. Por sus muchos beneficios, se considera el elemento esencial para evitar la contaminación de suelos o fuentes de agua.

Dentro del ámbito de la construcción y la ingeniería, a lo largo de la historia, han ido surgiendo nuevos materiales. La geomembrana surge a raíz del desarrollo de la industria del petróleo y del plástico y rápidamente se empieza a utilizar en la construcción por sus grandes cualidades para la impermeabilización, llegando a convertirse más tarde, en un elemento imprescindible en proyectos de medio ambiente e infraestructuras.

¿Qué es la geomembrana?

Una geomembrana es una lámina plástica de alta tecnología y propiedades, que ofrece altas prestaciones cumple una impor en la protección del medio ambiente por ser un elemento clave usado en la contención segura de residuos y el almacenamiento de agua.

En primer lugar y antes de profundizar en sus ventajas, es importante conocer qué es la geomembrana. Se trata de una lámina sintética empleada la mayoría de las veces para evitar la filtración de determinadas sustancias, ejerciendo como una suerte de barrera. Están fabricadas con polietileno, y en muchas ocasiones, también se encuentran preparadas con protectores ultravioleta que le dan una resistencia todavía mayor. Este propósito de impedir el traspaso de ciertos materiales o sustancias está fundamentalmente ligado a evitar la contaminación en espacios en los cuales ésta puede resultar muy perjudicial.

De todas maneras, también es importante tener en cuenta que pueden estar fabricadas con otros materiales, y que es posible encontrar diferentes tipos: la geomembrana de alta densidad, de baja densidad, o la geomembrana flexible. La primera se fabrica principalmente con polietileno virgen, carbón y otros materiales que aportan a generar una mayor impermeabilidad. Es esto también lo que facilita que sea totalmente resistente a diversos factores climáticos o químicos, como los rayos del sol o los ácidos. La geomembrana de baja densidad, por otra parte, es más elástica y blanda, pero es igualmente utilizada para evitar ser afectada por los agentes ya mencionados.

La geomembrana flexible también puede estar fabricada con polietileno o polipropileno, y suele tener una gran resistencia al estar a la intemperie. Evita eficientemente la filtración del agua o de otros líquidos, y se emplea muy a menudo en cubiertas flotantes y otras estructuras dentro del campo de la agricultura. Aunque algunos tipos de geomembrana son más adecuados para algunos fines que otros, lo cierto es que es un material más que adecuado para actuar como aislante en superficies en las que se busca evitar la contaminación de materiales. Por ejemplo, para cuidar ciertos suelos o fuentes de agua.

Un material beneficioso

Algunos de los proyectos en los cuales suele utilizarse la geomembrana pueden ser túneles o estanques, así como campos agrícolas. Uno de sus mayores beneficios es que no sólo resulta un buen aislante de líquidos, sino que además puede evitar el traspaso de residuos sólidos o gaseosos, que en su combinación pueden terminar siendo agentes altamente contaminantes. Por otra parte, la geomembrana es muy fácil de transportar y de manipular, lo cual hace más sencilla y práctica su utilización en prácticamente cualquier tipo de superficie. Además de implementarse para cultivos o con motivos agrícolas, la geomembrana es muchas veces usada para poder retener el gas que se genera con fines de eficiencia energética.

Como si fuera poco, es un material que no sufre agrietamientos ni rupturas, y que tarda mucho tiempo en llegar a degradarse, por lo que su vida útil es realmente muy larga. Normalmente, para testear su nivel de eficiencia se expone a la geomembrana a diversos exámenes. En una primera instancia, se prueba su densidad, para evidenciar las propiedades que tendrá el producto. El índice de fluidez es lo que define las propiedades mecánicas de las barreras o láminas, mientras que el tiempo de oxidación prueba lo eficiente que será a la degradación. Y por último, se elabora un porcentaje de humedad, que es lo que evidencia lo adecuado que será para el siguiente proceso, que es el de extrusión.

En definitiva, la geomembrana es uno de los materiales más utilizados en la actualidad para una gran cantidad de procesos que pertenecen a diversas áreas. A la hora de adquirir este producto, siempre es importante hacerlo con una empresa que garantice su calidad y eficiencia.

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