COVID Foto. Flickr

El informe que acaba de publicarse sobre la «Evidencia preliminar sobre el COVID prolongado en niños» aporta datos relevantes, a pesar de estar pendiente de ser revisado por pares.

Este estudio desarrollado por DaniloBuonsenso, Daniel Munblit, Cristina De Rose, Dario Sinatti, Antonia Ricchiuto, Angelo Carfi y Piero Valentini puede consultarse aquí.

«Cada vez hay más pruebas de que los pacientes adultos diagnosticados con COVID-19 agudo padecen el COVID prolongado descrito inicialmente en Italia. Hasta la fecha, falta datos sobre Long Covid en niños.» Así comienza el abstracto del informe, donde indican que han evaluado síntomas persistentes en pacientes pediátricos previamente diagnosticados con COVID-19. Más de la mitad, señalan, informó de al menos un síntoma persistente incluso después de 120 días desde que se contrajo el virus: un 42,6% ha presentado síntomas durante actividades diarias como fatiga, dolores musculares y articulares, dolor de cabeza, insomnio, problemas respiratorios y palpitaciones de manera frecuente. Síntomas que se han detectado también en adultos.

«La evidencia de que el COVID-19 puede también tener impacto a largo plazo en niños, incluídos los casos de niños asintomáticos pone de manifiesto la necesidad de que los pediatras, los expertos en salud mental y los responsables de la formulación de políticas sanitarias implementen medidas para reducir el impacto de la pandemia en la salud de los niños».

Un estudio que todavía está pendiente de ser desarrollado que apunta ya a la necesidad de analizar y estudiar los casos que se están dando en niños que han sido infectados por COVID-19 y que después de haberlo superado continúan padeciendo síntomas que no desaparecen con el paso del tiempo.

Pediatras como María Gallego Blanco advierten a través de sus redes sociales del contenido de este informe

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre