Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación de México, ha sido la representante del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador encargada de ofrecer una disculpa del Estado azteca a la periodista y escritora Lydia Cacho por la violación flagrante de a sus derechos humanos tras destapar una red de pornografía infantil y una trama de corrupción. «Estamos aquí para ofrecer disculpas a nombre del Estado mexicano a Lydia Cacho, pero también para reiterar que el Gobierno de la República no estará supeditado a intereses particulares, que el poder político y poder público no estará subordinado al poder económico», dijo Sánchez Cordero para puntualizar que cualquier Estado democrático debe garantizar el libre ejercicio del periodismo pero que «para ello lo que en algún momento fue un espacio de censura, como fue la Secretaria de Gobernación, defendemos que siempre se exprese la oportunidad de disentir y contrastar y no la homogeneidad institucionalizada».

También estuvo presente el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, quien enfatizó que el Gobierno de López Obrador tiene como prioridad la construcción de un sistema democrático no puede lograrse sin una procuración de justicia oportuna y ética, que sancione la comisión de violaciones a los derechos, promueva y garantice su respeto y acabe con la impunidad.

Lydia Cacho, por su parte, hizo mención a que los gobernantes tienen que ser valientes, pero también éticos e hizo referencia a que miles de niñas y niños siguen formando parte de redes de pornografía y prostitución infantil, delitos que deben ser perseguidos. «Queremos que todos los actores intelectuales estén en juicio. Yo he perdonado a mis agresores», ha dicho Cacho, para añadir que acepta la disculpa pero que es muy urgente que se apoye a las víctimas, a las que seguirá dando voz «hasta que la vida me alcance».

La escritora mexicana es una periodista de raza, de las de verdad, que se infiltró en redes salvajes de trata de blancas para denunciar lo que ocurría en México y a personas muy poderosas que se beneficiaban de la explotación de las chicas. Lydia Cacho es una mujer valiente, activista por los derechos de la mujer y, entre otras cosas, escritora. Su figura es un ejemplo de lo que todas y todos podemos ser capaces de aportar —cada cual en su ámbito— en la lucha por la igualdad legal y real.

Lydia Cacho fue la primera ponente del Foro16 y en su ponencia puso en valor el hecho de que las mujeres hayan cambiado todo en el mundo. «Las mujeres hemos creado un poder horizontal y nos cuesta trabajo reconocerlo. Todos los días, las feministas del mundo, estamos demostrando que el cambio es posible y por eso el mundo está cambiando». Recordó cómo hace treinta años su editor le mandó a cubrir el impacto del turismo masivo en la zona de la Riviera Maya. Sin embargo, las mujeres dijeron que lo que querían que se conociera fuera el machismo, cómo las maltrataban, cómo los hombres abusaban de los niños y las niñas, incluso con violaciones de padres a hijas. Hace 30 años y el editor tomó un asunto tan grave como una intromisión en la vida privada. «Ahí fue cuando decidí meterme en la vida privada cuando hay un delito y se hace año a los demás». Esta es Lydia Cacho, la mujer que camina siempre sobre sus palabras, pero también sobre sus hechos.

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