Foto: Agustín Millán

Recibo un escrito de PACO MARTÍNEZ. Persona singular. Madrileño de origen, reside en Barcelona. Perteneció al PSUC. No por comunista sino porque era el partido más antifranquista. Militante de la Federación Socialista de Cataluña y en UGT. Fue Secretario de Relaciones Internacionales de la FCTT. Viajó por Europa por ese cargo. Perito Industrial. Trabajó en Telefónica como  Jefe de Sección de Asistencia Técnica. Su vida es una permanente lucha por la democracia. Hoy, jubilado, es un conocido independentista que da numerosas charlas por Cataluña. Defiende una república catalana, democrática de verdad, que aporte  a los trabajadores catalanes el nivel de vida que merecen por lo que producen y con las características de una justicia social avanzada. Todo en plena libertad y con las mejores relaciones con el estado español. Su texto:

“Un Estado es fundamentalista cuando…

> ha de apuntalar la mentira para no gestionar le verdad, 

> sitúa la unidad de la patria por encima de la verdad y el deseo de millones de ciudadanos.

> de raíz católica, usa la religión para darle carácter sagrado a la unidad de la patria,

> retuerce la justicia para imponer la unidad de la patria. Ese Estado, además, pervierte la justicia,.

> puede encarcelar a sus adversarios políticos para defender la unidad de su concepto de patria.

> es capaz de redactar en su ley máxima, que la  Constitución Española se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española.

Opina que “prefijar la unidad de la patria por encima de la propia constitución, convierten a esa constitución y ese Estado en fundamentalistas. Es todo lo contrario a un estado democrático y de derecho”.

Definición de “fundamentalismo”: “Corriente de pensamiento que promueve el sometimiento absoluto a determinada doctrina o práctica de manera intransigente

Como Consultor he tratado mucho la “Cultura Organizacional”.  Hay muchas definiciones. Una: “Conjunto de creencias, valores, principios, pautas, normalmente no escritas,  que guían la conducta de las personas”. Eso, en colectivos dirigidos de forma autoritaria o poco rigurosa, puede permitir que aparezcan posiciones intransigentes a imponer. “La unidad de España” es “fundamentalista” en la “cultura” sociopolítica española.

Lo que PACO MARTÍNEZ  denuncia lo confirman hemerotecas, debates parlamentarios. Seguro que el lector ya lo ha ido recordando, ha ido situando hechos, protagonistas, decisiones, declaraciones.

¿Existe fundamentalismo catalán? 

El proceso independentista ha sido calificado de “fundamentalismo catalán”. ¿Lo vería así un observador imparcial?

Se llama, negativamente, “fundamentalismo” a lo que en Cataluña es “autodefensa” de la propia esencia histórica, el bienestar de su gente, la libertad, la verdadera democracia, ante la actuación de un estado que no ha cumplido sus compromisos constitucionales, estatutarios, presupuestarios.   Así lo creen esos millones de votantes que han reaccionado por dignidad democrática. No es fundamentalismo porque sólo quiere defender lo que considera propio, legítimo. Cataluña quiere ser respetada y actúa democrática, pacíficamente. Pide un referéndum. Esto es lo más democrático que existe. Hoy, Cataluña está sin estatuto tal como exige la Constitución española. Para sus votantes el “fundamentalismo español” les impide vivir en verdadera democracia, justicia y con el nivel de vida que merece por lo que generan; preservar su propia esencia hoy en precario o en peligro. ¿Qué diría un observador imparcial?

En el fondo, ¡es importante ir a las causas profundas de los conflictos!, dos posiciones:

>“Cataluña es España”. Y se impone por encima de todo. Es fundamentalismo.

> “Cataluña es Cataluña”.  Se defiende. No se impone. No es fundamentalismo.

¿La Constitución como “pretexto”…? 

Patrick Henry fue una figura prominente en la independencia estadounidense. Dijo: “La Constitución no es un instrumento para que el gobierno controle al pueblo, es un instrumento para que el pueblo controle al gobierno, para que no venga a dominar nuestras vidas e intereses.“   Un auditor riguroso descubriría que en el estado español la constitución está al servicio de una idea que no es compartida por la mayoría del parlamento catalán.  ¿En qué % lo estaría por los votantes catalanes? ¿”Fundamentalismo español” ante el falsamente calificado por algunos “fundamentalismo catalán”? Más exactamente ante la voluntad democrática de un 75% de votantes que quiere un referéndum pactado o ese 50% que quiere ya la independencia.

Hay más. Patrick Henry pronunció un discurso que se hizo famoso: “Give me liberty or give me death”: “Dadme libertad o dadme la muerte”. Para millones de votantes catalanes su percepción es: “O hay libertad, independencia,  o Cataluña muere”. 

¿Es fundamentalismo defender, democrática y pacíficamente,  la propia “esencia”, historia, libertad, nivel de vida,  justicia social, cultura, lengua, valores, que hoy  es imposible? 

Había opciones para la convivencia. ¿Por qué han fracasado? ¿Qué otras propone España “democráticamente”, sin fundamentalismo?

1 Comentario

  1. ¿Provoca la complicidad y dejación de funciones del Gobierno con criminales políticos catalanes que violan el Art. 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Constitución y múltiples otras leyes del estado de derecho el fundamentalismo español?

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