Verán ustedes, me resisto cada vez más a escribir sobre política porque me niego a hacer el caldo a la estulticia feroz que la compone. Nos descuidamos un poco y sólo nos dedicaríamos a comentar los movimientos estratégicos de partidos cuyos cometidos se desdibujan de abajo hacia arriba, de arriba hacia abajo… Discutimos con gentes, un par de vinos y queremos transformar la realidad; llegamos a las alturas y lo que con nuestro cargo ejecutamos se infiltra en la trama de personas responsables bajando a la realidad hasta que la intención de la orden ya casi no existe o deja de ser.

En política sólo hay dos posiciones, sólo dos: hacer o continuar. Después cabe hacer continuando… o continuar y ya está… y sólo hacer es utópico. Para mí, un Estado como el nuestro no puede permitirse el abandono a su suerte de ningún ser humano dentro de su espacio geográfico, dejo las exquisiteces legales sobre la ciudadanía para otros. España dispone de recursos más que suficientes para impedir, incluso obligando, que nadie duerma en la calle sufriendo el frío del invierno, o pase hambre, o esté abandonado higiénicamente, o no disponga de asesoramiento vital, sanitario o lo que hiciere falta.

Igual que disponemos de una red de colegios públicos y a nadie extraña que se oferte enseñanza gratuita sin exclusiones (lo de la concertada es un escándalo que disfraza de derecho el puro interés de clase), este país debería estar inundado de residencias, comedores, viviendas públicas y profesionales que impidieran absolutamente cualquier atisbo de pobreza; no hablamos de que se “invente la riqueza”, no somos tan tontos como pretenden algunos, sino de un sustento básico digno en varios frentes que permitiera una igualdad real (constitucional) de oportunidades, que nadie sufra ostracismo ni techo imaginario o real que le impidan elegir una vida, sean cuales sean sus circunstancias, heredadas o adquiridas.

La pobreza, un sólo pobre: es el fracaso de todo el sistema. Es mentira que necesitemos invertir en infraestructuras para garantizar riqueza y que eso impida que se pueda eliminar el sufrimiento; sólo es una elección de modelo económico. Garantizar dignidad de verdad no excluye la inversión y el dinamismo económico; requiere una velocidad de crecimiento distinta y rentabilidades más “solidarias”, lejos de pelotazos y con el compromiso de un sistema de impuestos que manifieste la rentabilidad social de otorgar derechos y dignidad y, al mismo tiempo, la exigencia de responsabilidades…

Ya he sostenido repetidamente que el equilibrio social exige que ninguna parte se sienta explotada por la otra, quien paga impuestos tiene derecho a vivir con tranquilidad viendo el resultado de su esfuerzo solidario, no podemos aspirar a una sociedad (como la actual) que trasluce muchas veces una imagen del fracaso del ejercicio de unos impuestos que podrían ser interpretados como el sostenimiento caritativo y vano de guetos llenos de peligro.

España es un Estado rico y esa riqueza debe ser utilizada prioritariamente como aglutinante de la democracia, no basta decir que la ciudadanía mayor de edad puede votar, la democracia sólo existe cuando esa “ciudadanía” te garantiza un modo de vida mínimo que permita la libertad para elegir. Lo otro es un engaño encaminado a construir guetos sociales que van desde la delincuencia estructural a la riqueza escandalosa, pasando por el precariado, la clase funcionarial, y ese cuello de botella cada vez más exiguo que lleva a la cúspide. Cada año que pasa, el porcentaje de la población pobre aumenta y los del lujo se blindan más… ésa es la ruina del sistema democrático, sólo la violencia es su conclusión. Hay que evitarlo.

Los servicios sociales deberían ser una fuente de equilibrio y un motor económico importantísimo en una democracia (empleo, inversión constante), no una autojustificación mentirosa que falla estrepitosamente. Mientras haya una persona pasando frío y necesidad en la calle: una nueva autopista no es importante. Los presupuestos deben empezar por ahí, y la pedagogía gubernamental es recordar a todo el mundo el deber de solidaridad, no sea que paguemos impuestos para generar grandes proyectos de los que sea fácil atrapar mordidas cada quisque llegando hasta el de arriba del todo, y nos dejemos llevar por la idea de que esto sí es inevitable… la pobreza no. Démonos una vuelta por la calle, por favor, y valoremos nuestro cálido modo de vida… no puede ser simplemente carroñoso, el hedor debería hacernos repeler tanta indiferencia. No hay democracia real donde existe la pobreza.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

3 Comentarios

  1. Buenas tardes, no puedo estar mas de acuerdo……ayer vi un reportaje donde salian personas malviviendo y la verdad que quede tocada. Tengo la suerte de estar jubilada, de no faltarme nada pero me duele ser testigo de otras vidas que no han tenido las mismas oportunidades que otras y quizas si que algunos prefieran vivir asi pero ..en un centro o incluso una iglesia o convento…..nunca en la calle.
    Y de esto viene hoy mi tristeza, al ver su escrito me he reconocido en el.Gracias.

  2. pretender acabar con la pobreza en España bajo un sistema capitalista y monarquico es como pretender hacer que un rectangulo sea un circulo: algo imposible sobre todo si tenemos en cuenta que las estructuras del poder estan bajo la influencia del franquismo que todavia no ha desaparecido.
    No hay que olvidarse que los pobres son ejercito de trabajadores y revienta huelgas que utiliza la clase empresarial que tanto les necesita para crear un clima de enfrentamiento entre los trabajadores en su propio beneficio.

  3. Está bien querer reducir la pobreza, pero déjense de utopías. En los países comunistas ha habido y sigue habiendo pobres. Otra cosa es que mientan. A mi me dijo una cubana residente en España que eso que decía Fidel Castro de que en Cuba no hay clases sociales, era una mentira.
    Ya más reciente, he leído el anuncio propagandístico de China de que había erradicado la pobreza. Que en China ya no hay ni un pobre. Otra mentira, según los economistas. En China se calcula que el 27% de la población es pobre. China habrá reducido la pobreza, pero no la ha reducido a 0.
    https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/china-dice-haber-erradicado-pobreza-puede-que-simplemente-haya-puesto-umbral-muy

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