Al fin llega el primer dato positivo del año con respecto a la Economía española: La buena evolución de los ingresos tributarios permite reducir en 10.000 millones la emisión neta del Tesoro Público.

Así, El Tesoro reduce a 100.000 millones de euros las necesidades de financiación neta para 2021.

El Tesoro Público revisó el pasado mes de mayo su programa anual de emisión de deuda para hacer frente a las necesidades adicionales de financiación derivadas de la respuesta a la COVID-19 en el plano sanitario, económico y social, según comunica el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

Así, la rápida respuesta del Tesoro permitió financiar las necesidades adicionales derivadas de la respuesta sanitaria a la pandemia y, en concreto, del fondo COVID para que las comunidades autónomas pudiesen hacer frente a los mayores gastos en sanidad y educación. También financiar el gasto en prestaciones para trabajadores cubiertos por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo y autónomos y bajas laborales. Y compensar la caída de ingresos tributarios y cotizaciones a la seguridad social derivada de las diferentes bonificaciones y moratorias, así como de la caída de la actividad económica para poder mantener los servicios públicos en un contexto de elevadas necesidades.

Emisión bruta

Para gestionar de manera eficiente el incremento de las necesidades de financiación, el Tesoro aumentó el tamaño de las subastas y flexibilizó las condiciones para participar en la segunda vuelta. También se recurrió en mayor medida al procedimiento de sindicación bancaria, habiendo emitido un volumen nominal de 51.662 millones de euros a través de cinco emisiones.

Durante todo el año, a pesar del incremento de las necesidades de financiación, se ha mantenido la confianza de los inversores en la economía española, lo que se tradujo en una demanda récord de algunas de las sindicaciones. A esta elevada demanda también ha contribuido el mantenimiento de la calificación crediticia por parte de las agencias de rating, que valoraron positivamente la respuesta a la crisis y la mayor resiliencia de la economía española. También ha permanecido relativamente estable la participación de inversores extranjeros, que se sitúa en el 45%.

Asimismo, continuaron reduciéndose los costes de financiación del Tesoro, que registraron nuevos mínimos históricos. El coste medio de las nuevas emisiones en 2020 se situó en el 0,18%, lo que supone una disminución de 46 puntos básicos sobre la de 2018 y cinco menos que en 2019. El coste medio de la deuda en circulación se ha reducido hasta el 1,86%, 33 puntos básicos menos que el coste de 2019.

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