Ni se despeinó el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, a pesar de la dureza de la oposición y de verse de nuevo dando explicaciones, y no sólo ante sus adversarios políticos, sino ante la opinión pública y publicada. El líder del PP reta a una oposición, tal y como informó ayer desde el Congreso Diario16, a la que no tiene miedo convencido como está de que en caso de nuevas elecciones volvería a conseguir la mayoría simple que le permitiera gobernar.

Ni un paso atrás dio Rajoy en su comparecencia en el Congreso, ni en el momento más tenso ante la intervención y las preguntas del líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Tras un minuto de silencio con motivo de los atentados terroristas de este mes en Barcelona y Cambrils, Rajoy ha subido al atril de oradores para reprochar a los solicitantes de su comparecencia tal iniciativa. Les ha recordado que ya ha “hablado sobre esta materia en el Congreso en 52 ocasiones” y, aunque no se opone a que se le “exijan responsabilidades políticas y esa facultad la tienen ustedes en exclusiva”, a la vista de los problemas “que tenemos en España no se entiende celebrar un pleno de carácter extraordinario sobre este asunto”.

 

Moción de censura

El presidente ha recordado que para exigirle dichas responsabilidades es preciso que la Cámara apruebe por mayoría una moción de censura, pero “su suma de minorías no puede enmendar los resultados de las tres últimas elecciones”, de manera que la moción presentada por Unidos Podemos no pudo salir adelante.

“su suma de minorías no puede enmendar los resultados de las tres últimas elecciones”

“Esta cámara me ha otorgado su confianza en dos ocasiones”, ha recordado, de manera que después de la última moción de censura, “la Cámara no me ha retirado la confianza”, así que “mi obligación es gobernar y lo seguiré haciendo, para cumplir con los españoles”, ha argumentado.

Tampoco parece importarle que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, quiera impulsar una ley que limite a la misma persona presidir el Gobierno tras dos legislaturas.

Con el PSOE ni se despeina Rajoy, con un discurso bien estudiado para no dar protagonismo al líder socialista, Pedro Sánchez, que, al no ser diputado, no puede intervenir en esta comparecencia extraordinaria.

El líder del PP ha señalado que “ha comparecido con 52 intervenciones relacionadas sobre lo mismo”, en clara alusión a la corrupción de su partido, con varias comparecencias en 2013, octubre y noviembre de 2014, en el Debate del Estado de la Nación de 2013, 2014 y 2015, en el Debate de Investidura y en sesiones de control de Gobierno en preguntas orales.

Eso sí se ha negado a nombrar a la Gürtel y no ha dado un paso atrás en su firmeza en considerar que no tiene por qué ni una explicación más sobre el tema.

Con cínica habilidad, Rajoy ha vuelto a lanzar la pelota a la oposición, especialmente al PSOE, para una moción de censura que, está seguro, no podría prosperar.

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