La situación económica de un país es relevante en todas las esferas de la vida de cada individuo, desde las más íntimas hasta las más públicas. Resulta imprescindible conocer entonces las circunstancias en las que se encuentra el país donde se está residiendo, para así tener un panorama y tomas las decisiones económicas y financieras que estén acorde a un contexto. Claro está, esto permite, en la medida de lo posible, una planificación a corto, mediano y largo plazo.

Para quienes no están demasiado familiarizados con los términos económicos, esto puede parecer desde agobiante hasta irrelevante. Sin embargo, no es necesario ser un economista experto para entender conceptos básicos y generales que son suficientes para tener una visión del panorama nacional. Hacer el esfuerzo de entender estas variables implica una mejoría significativa en el nivel de vida o, al menos, mantenerlo sin que se vea afectado de forma negativa.

¿De qué forma el empleo se ve afectado por la situación económica de mi país?

En primer lugar, está el desempleo. Este factor es el mínimo necesario de comprender para conocer la situación laboral de un país y, por tanto, la capacidad adquisitiva de sus habitantes. Hay que entender que las fuentes de empleo se resumen en aquellas que da el Estado y aquellas que dan las empresas privadas. En el primer caso, depende de la estabilidad económica del Estado. En el segundo, trata sobre la oportunidad de inversión privada que el Estado permite, sin que haya una competencia que afecte a la población.

Además de eso, también está el empleo en sí mismo. Que haya empleo no quiere decir que sean oportunidades laborales para toda la población. Hay que pensar en, por ejemplo, aquellos puestos de trabajo que son considerados de niveles bajos, que son los menos deseables, y aquellos de niveles altos, como los cargos de gerencia y profesionales. Pero no solo esto, sino que también los sectores de empleo son relevantes para conocer qué carreras y profesiones son las más demandadas y factibles en rentabilidad económica. Esto se traduce en verdaderas oportunidades laborales para la población.

¿Mis productos financieros también se ven afectados?

La respuesta es definitivamente que sí, los productos financieros dependen de la situación económica de un país. En el caso de los ahorros que generan intereses, es importante que su valor sobrepase la inflación. Y, si vemos en cuestiones mucho más simples, está el valor de la moneda. De esto último depende la capacidad adquisitiva y de ahorro de cada individuo de la sociedad.

Otro aspecto es cuando se trata de inversiones materiales, como en el caso de bienes inmuebles. Hay que tener en cuenta que tan factible es obtener una hipoteca, si hay plazos y montos de pagos de las cuotas que sea realistas, los seguros, que los bancos no aumenten los intereses o modifiquen las condiciones previamente acordadas, etc. No hay que olvidar la crisis que azotó a América y Europa en 2008, y que aún siguen vigentes las consecuencias.

¿Qué pasa con la inversión estatal?

La inversión estatal forma parte de la cotidianidad, aunque no sea algo visible para la mayoría. Para entender la importancia del PIB, hay que leer la definición de Economipedia. Es con estos fondos que el Estado se encarga de cubrir las cuestiones sanitarias, de seguros, educación. Con ello se mide la producción general del país: se traduce en bienestar para la población.

América Latina: un caso excepcional que debe verse con lupa

Si bien los indicadores económicos son una guía muy acertada sobre cómo puede ser tu economía en un país, no siempre los datos son tan fáciles de interpretar. Además, existen regiones que están más expuestas a los cambios que otras, como es el caso de Latinoamérica, la región a la que peor le ha afectado la pandemia.

Expertos y organizaciones de todo el mundo afirman que América Latina y el Caribe es la región en desarrollo más afectada y golpeada por la crisis originada por la pandemia del COVID-19. De hecho, la Cepal ha indicado que su economía está experimentando el peor retroceso que ha sufrido en los últimos 120 años, algo que argumenta con un producto interno bruto de -7.7%.

Además de esto, la comisión económica ha declarado que esta contracción viene acompañada de una tasa de desocupación de un 10,7%, junto con una caída significativa de la participación laboral y un incremento notable de la pobreza y la desigualdad socioeconómica.

A pesar de que se estima que la economía mundial sufrirá una contracción del 4,4% y que habrá una recesión generalizada, el caso de Latinoamérica se tiene que tratar con más cuidado. La comisión de Cepal estima que los niveles económicos a la pandemia podrían alcanzarse incluso en el 2030, siendo una década perdida en cuanto a crecimiento económico.

Sin embargo, la situación es un poco más compleja debido a la naturaleza de la región. Por ejemplo, tienes que tomar en cuenta factores como el ingreso de remesas familiares desde países extranjeros y el empleo informal, que sirven como un medio para subsistir, por lo que el alto índice de desempleo (18,5 % para los hombres y 22.2% para las mujeres) no es una indicación tan aproximada de cuántas personas no reciben ingresos de forma regular.

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