Aunque existen muchos elementos importantes a la hora de invertir, elegir un broker regulado es una de las decisiones fundamentales que se deben tomar.

Es necesario tener en cuenta que los brokers de trading regulados se encuentran sujetos a regulación y control por parte de las autoridades financieras correspondientes. Esto significa que no solo están supervisados para ofrecer sus servicios legalmente, sino que también poseen autorización y se someten a los modelos legales vigentes en materia de inversión.

Por qué elegir brokers de trading regulados

El enorme crecimiento del sector en las últimas décadas —fundamentalmente basado en la importancia que Internet— ha sido a través de las plataformas de inversión, y han traído consigo la aparición de numerosos brokers y plataformas para invertir. Sin embargo, no todos estos brokers cumplen con las normativas legales vigentes. Esto puede convertirse directamente en un fraude para el inversor.

Los brokers regulados se someten a la legislación financiera y aceptan la supervisión de los organismos reguladores de sus actividades. Esto es muy importante ya que los organismos reguladores son los que velan por la protección del inversor y vigilan cuestiones como la comercialización adecuada de los servicios, la transparencia y la publicidad clara y no engañosa de los productos, etc.

Más aún, determinados organismos reguladores, según las normativas financieras a las que se acogen, imponen condiciones para que el capital del inversor se encuentre separado de las cuentas bancarias del broker. Esto hace que el inversor no tenga que verse afectado por la situación financiera del broker ni pueda ser embargado por los acreedores en caso de quiebra de la compañía.

Los organismos reguladores y las plataformas de inversión

Queda por tanto claro que para que un broker resulte confiable es necesario valorar que se encuentre regulado. Pero no solo por las normativas a las que se acoge, sino porque los organismos reguladores son a la vez el entorno en el que el inversor puede realizar cualquier reclamación contra el broker en el que opera.

Se trata de instituciones que tienen la potestad de sancionar al intermediario financiero. Habitualmente son organismos públicos o que dependen de los poderes públicos, cuyo cometido se basa en hacer que se cumpla la legislación en materia financiera.

No existe un único organismo regulador ya que estos se extienden a lo largo de toda la geografía mundial. Resulta bastante habitual que un broker pueda estar regulado por más de uno de estos organismos, en función tanto del país en el que tiene la sede principal como en los países en los que opera. Algunos de los organismos reguladores más habituales y conocidos son los siguientes entre otros:

  • La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en España.
  • The Financial Conduct Authority (FCA) en Reino Unido.
  • La Cyprus Securities and Exchange Commission (CySEC) en Chipre (donde están registrados muchos de los brokers gracias a su ventajosa política fiscal y a ser miembro de la Unión Europea).
  • Bundesanstalt fur Finanzdienstleistungsaufsicht (BAFIN) en Alemania.
  • La National Futures Association (NFA) en Estados Unidos.

Elegir un broker de trading regulado y supervisado por las autoridades financieras competentes es imprescindible. Tanto por las garantías que ofrece operar amparado por el cumplimiento de la legislación financiera, como por la seguridad de poder tener un espacio de recurso en caso de problemas con la plataforma elegida. Operar con plataformas no reguladas por el contrario puede traer consigo graves problemas y fraudes que afecten a nuestro bolsillo.

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