Ayer falleció mi tía Marisol a sus 87 años, el coronavirus se la llevó por delante porque la persona que venía a cuidarla cada día a casa, asignada por la Comunidad de Madrid, cogió el covid y le contagió y no hubo ningún   protocolo que se anticipara y lo evitara.

Todavía no es momento de pedir explicaciones, sino de actuar de una vez todos juntos, con el fin prioritario de evitar más muertes gratuitas.

Ahora que por fin los gestores políticos de las comunidades autónomas son conscientes de que es más importante la vida que la economía, porque sin la primera, la segunda no existe, ha llegado el momento de que cada ciudadano y ciudadana demos el do de pecho, haciendo un sencillo gesto.

Simple y llanamente, descargarse la aplicación móvil Radar Covid y mantenerla activa desde ahora hasta enero del 2021. Algo clave para que funcione con éxito, como se ha demostrado en Alemania o Suiza; al contrario que en Francia e Italia, donde muy pocas personas la tienen activada.

Pensemos que, si todos tenemos activa la aplicación, será más plausible que en los próximos meses podamos compatibilizar economía y vida, sin vernos obligados a volver a confinarnos todos en casa.

Sobre las reticencias a usar una aplicación por si te espían, que es algo que sospechamos todos, tengamos muy seguro que no les hace falta, Hacienda ya nos conoce a la mayoría bastante bien. Además, ya es hora que maduremos digitalmente: según la CNMV, en 2019, el 93% de los españoles usamos Whatsapp, es decir, una aplicación que se lucra a base de leernos y escucharnos para luego sugerirnos publicidad en Facebook e Instagram.

En mi experiencia, tras una semana probando Radar Covid y ver que tener activo el GPS de ubicación no me quita casi batería, sí que me gustaría hacer una sugerencia: echo en falta, en el mensaje de Whatsapp donde se envían los dos enlaces para las tiendas de aplicaciones de Google Play y Apple Store, un tercer enlace a una web donde haya un vídeo explicativo o una guía con los pantallazos para darla de alta y conectar el bluetooth. Sería muy útil para las personas mayores, como he podido comprobar con mis padres, que se ven en serias dificultades para instalarla, y he tenido que hacerles una guía explicando cada paso pantalla a pantalla.

No podemos olvidar que, como seres sociales que somos, vivimos en comunidad. La libertad individual acaba donde empieza la de los demás y las sociedades se conforman con personas de ideas diferentes, pero con el mismo respeto mutuo. Y, desde luego, si hay uno que tenemos que poner por encima de todos, ése es el respeto a la vida.

En tus manos está salvar, por lo menos, una vida, y nunca sabes si será la de tu vecina, la de un compañero de trabajo o la de tu madre. Gracias de antemano.

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Soy abre puertas, se me da bien conectar necesidades con soluciones. Me rijo por tres frases: la de mi madre “la vergüenza pasa y el provecho queda en casa”; la de mi padre, “la persona más feliz es la que menos necesidades tiene”; y la mía, “para crear valor hay que tener valor”. En plan profesional, soy FEO (Facilito Estrategias Operativas), conecto innovación con el mercado, mentor y docente en @eoi y @SEK_lab. Emprendedor con mi startup de comida rápida saludable. Autor libro “abre puertas, cómo vender a empresas”. Miembro de @Covidwarriors. En otras décadas organicé en IFEMA la feria Casa Pasarela y fui gerente de un concesionario oficial en Madrid de motos Honda. Licenciado en Dirección y Administración de empresas por CEU San Pablo, diplomado en diseño industrial por IED (Instituto Europeo Di Design), master de comunicación aplicada en Instituto HUNE.

1 Comentario

  1. ¿Cual es el único estado de Europa occidental que contrata programas espía para espiar a la oposición interna?

    Cuando responda a esa pregunta verá porqué intalarse un app del gobienro de España es arriesgado.

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