Fotos Agustín Millán

En el año 2014 entró Podemos en la actualidad política con una serie de propuestas que hicieron que muchos españoles se ilusionaran con la llegada de estos jóvenes cultos, casi todos profesores y profesoras universitarias o procedentes del activismo social, que parecía que iban a sanear el aire viciado de la vieja política.

La crisis económica y sus consecuencias, los escándalos de corrupción y, sobre todo, el análisis certero que hacían de las verdaderas necesidades de la ciudadanía provocó que la gente se subiera a un barco que tenía un rumbo desconocido, pero en el que parecía que se iba a dar un mejor menú.

Sin embargo, el tiempo ha pasado y esos mismos ciudadanos y ciudadanas han visto cómo sus esperanzas se rompieron porque Podemos, a pesar de que ha influido en algunas de las medidas sociales adoptadas por el gobierno de Pedro Sánchez, no ha conseguido «asaltar los cielos»…, ni siquiera ha dado un brinco para agarrarse a una nube.

Más aún, dentro de Podemos ha habido una cierta relajación de responsabilidades en la relación con los y las ciudadanas y con los medios de comunicación.

Se ha pasado del afecto a la falta de empatía y a la irritabilidad —en algunos casos a la soberbia—, algo que confirman algunos de los periodistas de este medio en referencia a personas, líderes y lideresas de Podemos con responsabilidad y representación electoral en las próximas elecciones del día 26 de mayo.

Tal vez esta falta de sensibilidad y de igualdad venga generada por el instinto de autodefensa tras las diferentes campañas lanzadas por algunos sectores conservadores y al ataque febril, en ciertos casos desalmado, al que se han visto sometidos durante años, incluida la intervención de las cloacas del Estado. Sea lo que fuere, es una pena que un partido político, heredero del 15M, con unas propuestas y un programa dirigido a las necesidades reales del pueblo, esté perdiendo el apoyo de los y las ciudadanas por una falta de comunicación y empatía con las ciudadanas y ciudadanos, incluidos los y las profesionales de medios de comunicación progresistas, independientes y libres desde una línea editorial basada en la conciencia social y la igualdad real. Nunca conseguirán un liderazgo efectivo si no lleva consigo una fuerte carga de empatía con la que puedan trasmitir respeto e igualdad a sus votantes y a quienes trabajan de manera directa o indirecta con ellos y ellas.

Esa falta de humildad y de inteligencia natural es una de las causas por las que el Podemos «original», el nacido del 15M, se está deshaciendo como un azucarillo en un vaso de agua ayudada por el uso continuado de la otra «inteligencia», la fabricada exclusivamente por el conocimiento de las cosas sin afinidad ni cercanía con la mayoría natural del pueblo.

En muchos casos han llegado a rozar la prepotencia en los comportamientos de algunos líderes, de algunas lideresas o de sus equipos de trabajo, una actitud que podría ser considerada e interpretada como que están convirtiendo en una nueva «casta» la inteligencia, fabricada vía la formación exclusiva de la oportunidad, por otro lado meritoria y necesaria.

Crear desde comportamientos exclusivos el uso de los conocimientos de la inteligencia en una «casta» sería la gran deformación del intelecto humano, el mayor desatino y error del uso del conocimiento y de la inteligencia .

Sería una verdadera decepción, porque, tal y como deberían saber, con la formación académica y cultural que acreditan, nunca o casi nunca los intelectuales fueron activos en las revoluciones porque jamás se consiguió la justicia social sin conciencia. Ejemplos hay muchos en la historia.

La incapacidad que demuestran algunos y algunas líderes y lideresas progresistas para transmitir, desde su conciencia social, la igualdad, vía sus comportamientos con el pueblo, se está convirtiendo en un grave problema, se está transformando en uno de los aspectos más importantes de la política y están mermando la capacidad de transmitir a la ciudadanía sus proyectos políticos para conseguir que, desde la cercanía los ciudadanos y ciudadanas, lo entiendan con tal claridad hasta el punto que lo hagan suyo. En muchos casos los mensajes lanzados han generado tal confusión, han sido tan vagos, fueron tan poco precisos que dieron pie a las malas interpretaciones, al desconcierto y a la incomprensión en temas tan críticos como las pensiones o el conflicto catalán, por ejemplo.

Por todo lo anterior, Unidas Podemos debería volver a la humildad de los primeros días, a la pureza del mensaje, porque, a veces, la soberbia es un modo de corrupción humana. En el partido morado, el partido de la gente, el partido que vino para luchar contra las castas de este país, lo que menos se esperaba eran la soberbia o la falta de empatía. Muchos ciudadanos y ciudadanas esperaban ver a unos políticos y políticas que tuvieran el gesto de abrazar a las personas, de estar con ellas, de hablar de tú a tú, de escucharlas, de llorar y reír con ellas y de tener el valor de mirarlas a los ojos para hacer un pacto tácito por el cual iban a luchar por todos, que iban a ser los diputados y diputadas de todos y todas, de cada uno de los hombres y mujeres de este país. Eso es empatía e igualdad y, por desgracia, algunos y algunas de quienes abanderaron un proyecto de ilusión y esperanza han elegido el camino que les aleja del corazón del pueblo creando, tal vez desde la falta del conocimiento humano que les queda por aprender para liderar conciencias sociales, un nuevo peligro social irreversible, una nueva «casta»: la de los y las «intelectuales».

 

4 Comentarios

  1. ¿El titular lo ha elegido el Sr. Domínguez o la redacción de Diari16? ¿Propone el politólogo articulista una opción actual viable más cercana a la clase (no «casta») popular? Desde el sillón delante del teclado los problemas se solucionan o disuelven muy fácilmente. Parece que los enemigos de UP no son los del Sr.Domínguez…

  2. Les ruego informen a sus lectores de la noticia ocultada y que creo que es un poco más importante que los artículos antipodemos que pululan por toda la prensa desinformante:

    La Policía de EE.UU. irrumpió en la sede diplomática de Venezuela en Washington, capital estadounidense, y detuvo al menos cuatro activistas que salvaguardaban la legación.

  3. Una lastima….. señor Domínguez, no le dedicó mucho tiempo al articulo, se nota…… que lo suyo es la inquina…. No aporta ni un solo argumento o ejemplo razonado, lo suyo es pura demagogia y prejuicios..

  4. para decir este articulo hace falta miras cortas y / o mala idea :
    casta es algo impermeable y despreciativo a ls demas,
    cosa qe no es ni hace UP ,
    pqe trabaja para la gente y añora a la gente y qe esta se cultive etc
    y que usa el racionalismo y la pedagogia para ello

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