España acaba de terminar el maratón de procesos electorales, y está inmersa en la vorágine de los pactos electorales necesarios para formar gobiernos en todas las instituciones. Una dinámica tan entrelazada, que el mapa es global, aunque las consecuencias serán locales, autonómicas, nacionales e incluso europeas. Veremos.

De momento, lo que se puede destacar es la normalidad democrática con la que han trascurridos todos los procesos electorales, y el sistema garantista que existe y que asegura el buen funcionamiento y rapidez de estos, salvo la excepción del voto de los residentes en el exterior, que es urgente modificar.

Tras tantas elecciones, siempre surge una pregunta ¿La gente ha tenido fácil conocer las propuestas de los distintos partidos políticos en relación a las cuestiones que ellos consideran más importantes? La respuesta, hasta ahora, era difícil de conocer de una manera global. Pero gracias a las preguntas realizadas en el barómetro del CIS de mayo se pueden responder.

En el caso del conocimiento de las propuestas, la respuesta, lamentablemente, es negativa. Un 63,9 por ciento de los españoles cree que los partidos y candidatos/as le han proporcionado poca información, o ninguna o casi ninguna información, del programa electoral sobre los asuntos que más le interesan, en las elecciones generales.

Lo anterior, supone un grave déficit democrático, que demuestra en gran medida que el debate y la reflexión han sido sustituidas por el espectáculo y la teatralización de la política. Aun así, no ha sido un obstáculo para que la participación electoral de los españoles haya sido amplia en todas estas elecciones. Lo que visualiza una ciudadanía activa, que ha querido decidir con su voto el modelo de sociedad, el modelo de comunidad, de ciudadanía y de Europa en la que quiere vivir.

Si bien, la participación, como es habitual, ha sido más baja en las elecciones municipales, donde llegó a un 65,2 por ciento, que, en las elecciones generales, donde fue diez puntos porcentuales mayor, llegando al 75,75 por ciento. En este punto, hay que señalar que la coincidencia de elecciones municipales, autonómicas y europeas, veinte años después, ha sido esencial para que la participación electoral en las elecciones europeas haya experimentado en España una subida de 20,06 puntos porcentuales, hasta llegar al 64,4 por ciento. Un porcentaje, que contrasta con la baja participación en otros países europeos, a pesar de que la participación en estas elecciones ha aumentado hasta situarse en torno al 51 por ciento en el conjunto europeo.

Los ciudadanos creen que se les ha dado poca información. Pero ¿Establecen diferencias entre los distintos partidos políticos o creen que todos son iguales? En este sentido, un 17,3 por ciento no sabe, duda ante esta pregunta; un 45,3 por ciento cree que todos los partidos han hecho el mismo esfuerzo; y un 36,3 por ciento considera que algunos partidos han hecho más esfuerzos que otros en centrar la campaña de las elecciones generales en los asuntos que le interesan más.

Y entre los partidos que más esfuerzo han hecho por centrar la campaña de las elecciones generales en los asuntos que les interesan a los ciudadanos, destacan primero al PSOE, con un 33,9 por ciento; a Unidas Podemos, con un 28 por ciento; a Ciudadanos, con un 11,4 por ciento; al PP, con un 7,1 por ciento y a VOX, con un 6,3 por ciento.

Como se puede observar, el partido que ha ganado las elecciones, el PSOE, es el que es percibido por los ciudadanos como el que más esfuerzo ha realizado para explicar las cuestiones que más interesan a la gente. Sin embargo, en el otro extremo, la población también tiene claro quienes han crispado la campaña electoral.

Aunque algunos no lo quieran reconocer, han hecho de la división y el enfrentamiento el pilar central de una campaña donde de esta manera creían que les daría para poder gobernar. Los españoles, lo han percibido y han hecho fracasar esas estrategias de confrontación y polarización de la sociedad.

Así, cuando se pregunta a la población si en general, piensa que en la campaña de las pasadas elecciones generales ha habido mucha, bastante, poca o ninguna agresividad e insultos, la respuesta es afirmativa. Para un 75,8 por ciento ha habido mucha o bastante agresividad e insultos; para un 6,8 por ciento, regular; para un 12,2 por ciento, poca; y para un 5,8 por ciento, ninguna.

También identifican a los partidos y los candidatos/as que han empleado más agresividad e insultos, Aquí, el primero es el PP, para un 30,7 por ciento; Vox, para un 18,6 por ciento; Ciudadanos, para un 15,8 por ciento; el PSOE, para un 3,7, y Unidas Podemos, para un 2,8 por ciento. De nuevo, se observa como el bloque de la derecha ha orquestado una campaña de tensión, que afortunadamente para España y los españoles no solo no ha triunfado en las urnas, sino que ha sido rechazada por los votantes.

Estamos en época de acuerdos y de diálogos para formar gobiernos, esperemos que tras ellos impere el sentido de estado, el diálogo y los acuerdos por el bien de España, que no es otra cosa que el bien de los españoles.

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