Los periodistas y los medios de comunicación deben ser conscientes del trabajo que realizan a la hora de cubrir catástrofes, atentados o sucesos con víctimas para ofrecer al ciudadano información y no espectáculo. No se trata de ocultar la realidad a la ciudadanía pero tampoco hay que recrearse en el dolor de víctimas y familias.

Esta es una de las conclusiones a las que han llegado varios profesionales de la comunicación en la mesa sobre “Tratamiento de las imágenes de víctimas de atentados o sucesos en medios y redes sociales: ¿Estamos traspasando la frontera?” en el marco del XIV Congreso de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud que se celebra en Barcelona.

En el debate, moderado por Rosa Romà Monfà, directora de comunicación del Hospital Vall d’Hebron, se ha realizado un repaso de imágenes recibidas y utilizadas en distintos atentados terroristas como los de Nueva York, Madrid, París, Niza y Barcelona, así como de otros sucesos en los que se han utilizado diversas imágenes, tanto de medios de comunicación como de ciudadanos que las grabaron con móviles, y que generaron controversia.

Marc Homedes Moradell, jefe de prensa de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del 112 de la Generalitat de Catalunya explicó cómo se coordinó la información de las distintas instituciones implicadas tras los atentados de Barcelona y Cambrils. En esta ocasión “se decidió utilizar de manera unificada las redes sociales para llegar a los medios de comunicación y a los ciudadanos al mismo tiempo” con el objetivo de normalizar la vida en Barcelona lo antes posible, actualizar la información permanentemente y evitar la proliferación de bulos. Se llevó a cabo una comunicación transversal basada en tres principios: Respeto a las víctimas, información de servicio al ciudadano y no interferencia en la investigación de los cuerpos y fuerzas de seguridad”.

Por su parte, Sergi Fidalgo, presidente del Grupo de Periodistas Pi i Margall, asociación profesional asociada a la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, considera que “a veces es muy difícil marcar la frontera entre lo que es relevante desde un punto de vista informativo y lo que es caer en lo morboso en este tipo de tragedias”. “El respeto a las familias de las víctimas es siempre un límite que no se debe traspasar, por muy impactantes que puedan resultar algunas imágenes para el espectador y, por lo tanto, sirva para aumentar la audiencia dispuesta a consumir esa información. El recrearse en los cadáveres o en los heridos ha de evitarse. Informar es explicar y se puede hacer perfectamente con planos medios o generales sin entrar en el plano detalle”.

Anna Valderrama, responsable de Reuters TV para España y Portugal, ha explicado cómo el ser la mayor agencia de noticias del mundo les impone “el reto de ser los primeros en conseguir las imágenes de un hecho al tiempo que los principios éticos y de credibilidad que son el pilar de las informaciones que difunde a sus asociados les obliga a evaluar y filtrar las imágenes. Cuando este material tiene contenido perturbador o lenguaje muy agresivo se hace una indicación a los editores de las televisiones que son los que, en última instancia, deciden cómo hacer uso de esos contenidos en su medios de comunicación”.

Es el caso de Coral Larrosa, periodista de Informativos Telecinco, quien ha expuesto varios casos de las imágenes que llegan en bruto a las redacciones de las televisiones y las finalmente emitidas y ha explicado las dificultades y debates que tienen a la hora de decidir qué se puede o debe emitir. “Nos encontramos entre la locura y el sentido común para hacer algo que no escandalice”. A su juicio, utilizar imágenes de víctimas en primer plano “no aporta, no es decoroso, no es ético y no es profesional”.

Regulación normativa frente a autorregulación

Todos los participantes de la mesa coincidieron en la necesidad de que no es necesaria una regulación especial ya que traspasar la frontera en el uso de este tipo de imágenes puede ser delito y está contemplado en el Código Penal y si una autorregulación del sector pero con códigos deontológicos “que sean algo más que un papel”, el uso de fuentes fiables y el empleo del sentido común.

El respaldo de los patrocinadores

El XIV Congreso ANIS es posible gracias a la colaboración de los patrocinadores Oro, Plata y Bronce. En la primera categoría están Boehringer Ingelheim, Fundación AstraZeneca, Pfizer y el Hospital Vall d’Hebron. Por su parte en el apartado Plata cabe destacar a Abex Excelencia Robotica, Bayer, Cinfa, Danone, Doctoralia, Esteve, Fenin, Fundación Instituto Roche, Medtronic, Novartis, Quirón Salud, Sanofi y Sysmex.

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