Pedro Sánchez, pese a las muestras de cansancio y las dificultades, sale airoso de esta crisis

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sale airoso de la crisis de la pandemia y entra también con buen pie -el suyo será el izquierdo- en la nueva normalidad. Así, tras tres meses intensos, duros, de infarto en algún momento, el máximo responsable del Ejecutivo -que ha soportado la oposición más dura y cruel de la Democracia en los últimos 90 días- consigue reforzar su liderazgo.

Así, Sánchez puede hacer un buen balance político de su gestión pese a los bulos, los insultos, las medias verdades y los ataques que han convertido al PP y Vox en la oposición más desleal de la historia de la Democracia.

Consigue el presidente el respaldo del Congreso en cada una de las prórrogas del estado de alarma, también ayer con holgura para el decreto de la nueva normalidad, y hasta lograr el voto favorable del PP, con un discurso desde Génova un poco más relajado.

Se equivocaron

Si alguien pensó que la pandemia iba a sepultar políticamente a Pedro Sánchez, volvía a equivocarse. Como también lo hicieron quienes le dieron por muerto tras apearle de la Secretaria General del PSOE o cuando se presentó a las Primarias contra Susana Díez.

Pocos hubiera apostado también por ver a Sánchez al frente del Gobierno. Y no sólo en aquella histórica moción de censura contra Mariano Rajoy -que ganó contra todo pronóstico- sino también en sendas elecciones generales, que ganó con una clara distancia del PP.

Si también parecía imposible conseguir el apoyo de investidura con un Pablo Iglesias en frente, no tuvo más que escuchar a su asesor Iván Redondo -en los segundos comicios- para llamarle y conseguir un acuerdo para un Ejecutivo de coalición.

Y si alguien pensó también en que ese Gobierno sería un gallinero con dos gallos, volvió a equivocarse. Con esa ingeniería política de la que es capaz -y con mucha lealtad por parte del vicepresidente Pablo Iglesias- Pedro Sánchez ha conseguido tener una excelente relación con el equipo podemita de su Gobierno.

Sólo le falta a Pedro Sánchez conseguir que Nadia Calviño sea a la vez su vicepresidenta de Economía y la presidenta del Eurogrupo.

Como ya publicara hace más de dos años Eva Maldonado en Diario16, el perfil de Pedro Sánchez es, sin duda, el de un superviviente.

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