Imagen habitual estos días en terrazas de Salamanca, invadidas de universitarios.

La noticia de que la Universidad de Salamanca (USAL) expulsaba cautelarmente a un grupo de alumnos por organizar “una barra” en una terraza de un conocido local de Salamanca sin cumplir las restricciones de distanciamiento y con graves consecuencias para la propagación del coronavirus, tiene matices que parte del alumnado afectado ha querido explicar a Diario16. Según estos jóvenes, se enteraron de la expulsión por la prensa, niegan que fuera una barra sino una quedada, matizan que estuvieron en grupos de diez sentados en la terraza del bar y aclaran que algunos de los que estaban no fueron expulsados y, sin embargo, sí lo han sido personas que ni siquiera fueron a la fiesta.

Lo más llamativo es, sin embargo, que el profesorado ha reaccionado de forma desigual ante esta expulsión temporal. De hecho, salvo una profesora, el resto deja al alumnado sancionado acudir a clase sin problemas y participar en los trabajos prácticos.

Respuesta oficial

Por su parte, la vicerrectora de Alumnado de la USAL , Celia Aramburu Sánchez, ha explicado a nuestro medio que “los datos que aportan los estudiantes no son del todo ciertos. En primer lugar, se trata de una expulsión cautelar mientras se investigan los hechos ocurridos, de ahí que en estos días tengan que presentar sus alegaciones. A aquellos que demuestren que no han estado en la fiesta, se les levantará la expulsión cautelar, es decir: estableceremos una gradación de participación en los hechos que, sin lugar a duda, se han producido porque tenemos pruebas”.

Además, según la vicerrectora, “Los expulsados cautelarmente, como dicen los estudiantes, no son 75, son aproximadamente unos 50 estudiantes. Y también aportar que no tienen acceso on line a la plataforma STUDIUM, por lo que no pueden seguir la docencia”.

Lo cierto es que la noticia lanzada por la USAL de esta sanción fue muy bien acogida por el propio Gobierno de la Junta de Castilla y León, a través de su vicepresidente Francisco Igea, y tuvo una repercusión como ejemplo en toda la prensa nacional.

Ni la USAL ni los alumnos afectados han aportado, por el momento, imágenes del evento que aclaren qué fue realmente lo que ocurrió esa tarde.

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