Foto Agustín Millán.

No deja de sorprender, y algunos hasta quedamos en estado de shock aunque solo fueran unos minutos, ver cómo líderes, simpatizantes y votantes de la derecha y ultraderecha española reclamaban libertad, con libertad, estos días pasados.

Se trata de la paradoja del 2020: los defensores de la dictadura  franquista, que mantuvo a los ciudadanos bajo un régimen represor durante décadas, ahora, en una situación límite de crisis sanitaria, en la que el Gobierno de España ha tenido que echar mano de la Constitución -recordemos que es la norma suprema de nuestro ordenamiento jurídico-, ellos reclaman libertad. ¿Libertad?, ¿Libertad para qué?, ¿Para poder esquiar?, ¿Para poder jugar al golf?, ¿Para asistir a cenorrias en las que solamente una botella de vino puede costar más que el salario mínimo interprofesional? ¡Qué poco creíbles resultan!

No alcanzo a entender cómo se puede tener tanto cuajo. Familias que ostentan apellidos que nos trasladan a la época más oscura de la España contemporánea, los que fueron, como mínimo, cómplices de un confinamiento ideológico y defensores del pensamiento único, que se sufrieron en tiempos de  fusilamientos múltiples y fosas comunes que  impusieron un bozal a los ciudadanos durante 36 largos años y cercenaron los derechos y libertades de todos, ahora,  piden libertad.

Una libertad que nadie les niega, de hecho, las opiniones vertidas en los medios de comunicación, en redes sociales o en cualquier espacio que consideren, a la vista de todos está que nadie aplica ninguna censura.

LA DERECHA SE SIENTE DUEÑA DE ESPAÑA Y DE LA VOLUNTAD DE LOS ESPAÑOLES

La libertad que los españoles tenemos en este momento restringida es la de movernos libremente por donde queramos, pero señores de la derecha y  ultraderecha, ¡oigan! Que no es por gusto, que no se trata de imponer, ¡se trata de salvar vidas!, y lo saben.

Lo que realmente subyace detrás de ese patriotismo rancio, de las críticas desaforadas, bulos, mentiras, difamaciones y pseudomanifestaciones de descapotables y coches de alta gama pidiendo libertad, está el que la derecha se siente dueña de España y de la voluntad de los españoles y,  no es capaz de asumir que una mayoría parlamentaria de izquierdas gobierna el país.

Reflexión y responsabilidad es lo que ahora se necesita ante la situación que atravesamos y,  ya que la derecha no es capaz de ejercerla, hagámoslo desde la izquierda y aprendamos del pasado.

Para hacer frente a las consecuencias de esta terrible crisis, provocada por la pandemia y no por un rescate a la banca, la izquierda y el progreso tienen que estar muy unidos, más que nunca, y hay varios frentes abiertos: El mantener el estado de bienestar y dar protección a los más vulnerables y por otra parte, la importantísima labor pedagógica, en todos los ámbitos,  para desmontar con la verdad y el argumento fehaciente al populismo de la ultraderecha.

Apúntate a nuestra newsletter

1 Comentario

  1. Bueno,nada nuevo bajo el sol.
    Los fascistas,esos que cuando toman el poder no dejan ni la libertad de respirar a los demas,siempre usan la bendita palabra LIBERTAD,se ve que les va muy bien apelar a ella para conseguir apoyos entre las gentes menos preparadas e informadas.
    Ya usaban esa palabra contra Allende,ya la usaban aquellos que fusilaron a Lorca y lo arrojaron a una fosa comun y que son los padres y abuelos de muchos que hoy militan en el PP y Vox y que hace 40 años pintaban las paredes con un “Tarancon al paredon”.
    Es curioso que se haya hecho viral el tipo del mercedes negro descapotable sentado en el asiento de atras del mercedes,con chofer,en plena etapa de confinamiento fase 0,gritando altavoz en mano la palabra libertad y pidiendo rebelion ante el gobierno.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre