Lo que se narra a continuación pudiera ser cierto y no haber ocurrido nunca.

La alerta sanitaria, en nuestro país, bien ha podido servir de PRETEXTO para dar uno o varios golpes al ordenamiento constitucional; igual que sirvió de COARTADA para enfrentarse a la crisis financiera de liquidez, con un plan draconiano de medidas (véase ‘LA COARTADA SANITARIA’ en Diario16 de 27/05/2020).

FASE 1. ROMPER LA COALICION DE GOBIERNO

El Decreto de Alarma en su primera formulación fue resultado del acuerdo de prácticamente TODOS los grupos parlamentarios del Congreso (posiblemente auspiciado desde la jefatura del estado), como se escenificó en la votación parlamentaria de la primera ‘prorroga’; si bien U-P lo apoyó, no es menos cierto que se quedó fuera del ‘gabinete de crisis’ formado por Defensa, Interior, Fomento, Sanidad.

Eso propició que se alimentara la posibilidad de facto de un gobierno (sin cambiar de presidente) entre solitario- socialista y alguna forma de gobierno de concentración; en esa perspectiva se daba la confluencia de las derechas y gran parte del socialismo.

Destaca en esta fase el protagonismo del ejército como nota característica.

FASE 2. APARTAR A SANCHEZ

Estalla la vieja rencilla entre Interior y Defensa, cuando la ministra retira al JEMAD del comité de seguimiento de la alarma, donde estaban representados los cuatro ministerios con funciones delegadas; se trataría de un ataque lateral contra el presidente, posicionado junto a su ministro de Interior; el distanciamiento de la ‘super-juez’ venía fraguándose desde mucho antes.

La situación de fractura gubernamental permitiría que se propague por todos los medios derechistas la perentoria exigencia de un ‘gobierno provisional’, que estaría presidido por la titular de Defensa; quien por su parte no le haría muchos ascos.

Con tal escenario, el presidente se vería impelido a reconducir la situación, reconciliándose con su socio de gobierno, que se incorporó al gabinete de crisis. Luego habría un episodio que enfrentó a los vicepresidentes 2o y 4a; sirvió nuevamente para hacer vacilar la posición del presidente.

FASE 3. GUARDIA CIVIL-LA REVUELTA

Por su doble carácter y dependencia, se habría elegido este cuerpo policial militarizado como escenario de la confrontación, por parte de quienes pretenden tumbar este gobierno sin atenerse a todos los pasos que establece la Constitución; ahí es donde se trasladaría el ya mencionado enfrentamiento entre los dos ministerios competentes. El choque estará aderezado con algunos ingredientes de ‘lawfare’, que la oposición tenía en la recámara.

ENTRE FASE Y FASE

En estas circunstancias, a quién puede extrañar que se alargue de manera tan indefinida como innecesaria (aparentemente) el ‘Estado de Alarma’; cuando la pandemia se va quedando atrás, la post-alarma anunciada como ‘nueva-normalidad’, en realidad se aleja bastante de una auténtica normalidad.

Por no referirse aquí y ahora a la conculcación de derechos constitucionales, que se habrían suspendido para así mejor perpetrar las diferentes maniobras políticas entrecruzadas; el PRETEXTO, una y otra vez la pandemia.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre