La pequeña Talia, víctima de esta situación.

Un padre pone precio a la madre para ceder la custodia compartida sobre su hija de trece años: una cantidad cercana a los 40.000 euros.

El mismo hombre que hace menos de un año aseguró, ante la demanda de la madre que reclamó en el jugado una modificación de medidas para la guardia y custodia, que esa solicitud no sería adecuada para su hija. Incluso llegó a reclamar que la progenitora sólo pudiera ver a la niña en el punto de encuentro y ante terceras personas.

Un año después, el juzgado no ha dado trámite a esta solicitud de la madre -algo que nunca suele superar los seis meses de espera- lo que facilita al padre poder aceptar él -sin necesidad de un tribunal- esa custodia compartida, pero con una exigencia de dinero.

Se trata de la menor de trece años, que pasó cinco años sin ver a su madre por todo un entramado de los Servicios Sociales del municipio tarraconense del Vendrell, tal y como se denuncia en el libro El desmadre de los servicios sociales, de Consuelo García del Cid y de lo que se hizo eco Diario16.

Judith Martínez Velasco, hermana y tía respectivamente de las víctimas de esta historia, explica a nuestro diario que “hace un año que mi hermana reclamó ante el juzgado una demanda de modificación de medidas para la guardia y custodia compartida en el juzgado del Vendrey”. Según avanza la historia, se hace visible un duro entramado de los Servicios Sociales y el ámbito judicial que cuenta creer en un Estado de Derecho.

“Mi hermana, hace un año, pide la guardia y custodia compartida y él se niega incluso a cederle la mitad de las vacaciones con su hija”, manifiesta Martínez Velasco. “Después de un año, esto no pasa en ningún juzgado en España, no se ha celebrado el juicio y se va contra el interés del menor, que cada vez tiene peor relación con su padre y la nueva familia que él ha creado, y que se niega a que mi sobrina esté con su madre, pero no la quiere en casa en vacaciones y la manda a casa de la abuela”.

El precio de una hija

Lo que este padre solicita para firmarle a la madre de forma amistosa la custodia compartida de la menor son, por una parte, una cantidad aproximada a los 14.900 euros en concepto de pensiones que dice que le debe las madre de la niña y otros 22.000 euros en costas procesales -que dice que el juzgado ha condenado a la madre de su hija en las diferentes iniciativas que ha llevado al juzgado para recuperar a su hija. “ Con ese dinero quiere comprarle la mitad de la casa a mi hermana y consigue gratuitamente la vivienda en la que vive por derecho de uso por vivir con la niña”, explica.

Judith asegura que “no voy a dejar de luchar hasta que lo vea entre rejas, él quería que mi hermana se suicidara, quería asesinarla en vida a través de arrebatarle a su hija”.

Pero el mayor desamparo de esa menor viene, según su madre y su tía, por una entramado público de servicios sociales judicial que “actúa como un organismo privado que sólo interviene ante la gente que representa con nocturnidad y alevosía”.

Judith Martínez insiste en que existe una “situación de misoginia en los juzgados de Tarragona”.

La niña no va a estar con su madre, y no la tiene en su casa, la tiene de aquí para allá, y no podemos llegar a un juez, porque no nos escuchan. La manda con su abuela toda la semana.

Consejo General del Poder Judicial

Las dos hermanas, Judith y Natalia, respectivamente, no han dudado en hacer llegar las irregularidades que están ocurriendo con su caso en los juzgados de Vendrell. Según explica la tía de la menor afectada, “Denunciamos las actuaciones judiciales ante el Consejo General del Poder Judicial, lo tramitamos a través de la inspección del Consejo y también trasladamos el asunto al Observatorio de Violencia de Género esta institución. También han explicado su situación a algún vocal del Consejo, como es el caso de María Ángeles Carmona.

Otra de las irregularidades que denuncian la madre y tía de Talia -así se llama la menor- es que, según explican, “por todos los procedimientos y recursos siempre la condena a costas a ella y que le tenga que pagar a él”.

En este sentido, Judith explica que “a mi hermana le han embargado por diligencias de ordenación, y las cantidades que le embargan ya son la totalidad por todos los años que él ha tenido a la niña desde 2013, más lo que le ha ido pagando a él por la pensión en función de lo que le permitían los embargos del juzgado por las costas”.

En la cuenta del juzgado, donde vas las cantidades que se embargan a Natalia, hay un saldo inferior a lo embargado. según Judith, “las cantidades que le ha ingresado en la cuenta del padre, el secretario judicial no las tiene en cuenta. Como si eso no lo hubiera pagado”.

Jutidh, como economista, ha presentado desde la Asociación Stop impunidad maltrato infantil de Cataluña ( SIMICAT) ,entidad que preside, denuncia en el juzgado por la diferencia de los embargos que se le han hecho a su hermana por las pensiones y la cantidad total que se registra en la cuenta del juzgado por esos embargos. A pesar de que ese dinero se retiró de la cuenta de la madre de Tania, hay cantidades concretas que no aparecen en la cuenta judicial.

Otro dato importante, es que, según Judith, “Cuando la niña pueda declarar, dirá que quiere vivir con su madre”. Además, se da la circunstancia de que la menor, ya con trece años, tiene derecho a solicitar al juzgado con quién quiere vivir.

La pequeña tiene un respiro gracias a que los inspectores del instituto en el que estudia aconsejan al padre a que en los periodos de exámenes vaya con la madre, para estar más centrada y con mejor rendimiento en los estudios.

Diario16 ha tratado de ponerse, sin éxito, en contacto con el padre de la menor.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

4 Comentarios

  1. ¿Seguro que fue así?

    ¿Acaso no había una SENTENCIA que daba la custodia al padre? ¿O es que eso no lo ha contado la madre?

    Entonces ¿por qué escandalizarse si se le exige que se haga cargo de la parte que le correspondiera de la manutención durante todo el tiempo que la madre no se hizo cargo económicamente de su hija?

    Además, si ya niña ya puede elegir con quién vivir, ¿cuál es el problema? Seguro que pedirá irse con la madre, ¿verdad? Ah, que eso es sólo lo que dice la madre.

    Pues entonces no hay más preguntas. Buenos días.

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