Imagen obtenida de la web Cronica Global
Ramon De España

Ramón de España, una, grande y vete tú a saber qué más: hoy te publicaban en ese panfleto de Crónicaglobal una columna construida a base de vómitos de ignorancia.

Evidencias en lo que has tecleado (a eso no se le puede llamar escribir), que no has comprendido absolutamente nada. Lo triste es que además te den bola para confundir al personal. Pero no te preocupes, que yo te lo explico. Para ti, Ramón de España y para quienes, como el “mongol” de Edu (lo de “mongol” es porque es la carita visible de la “revista” Mongolia) te aplauden ansiosos cada vez que sacas a pasear tu ignorancia.

En tus palabras tecleadas dices que “nadie tiene una palabra de consuelo para los que se han quedado compuestos y sin escaño”. Y arrancas contra Xavier Trías diciendo que “da un poco igual, pues se dormita mejor en el sillón de casa que enl Parlamento Europeo y el hombre ya no está para muchos trotes”. Creo que cualquier con un poco de educación, decencia y respeto sabrá darse cuenta en el segundo párrafo de la catadura moral que gastas. No merece que explique que tratar de faltar el respeto a alguien por su edad es de tal miseria que no cabe más atención.

Paso por alto lo de Boye, porque es una evidencia más de que no entiendes nada y solo te queda rabiar ante el ridículo que estáis haciendo los que aplaudís tanto a las banderas que os habéis olvidado de leer lo que dice la ley.

Pero yo, por lo que a mi respecta, quería comentarte el párrafo final, ahí donde queda la bilis colgando de un hilo que asoma por tu nariz. Ya sabes, tras los tropezones, aún quedan restos. Y esa parte es la que me dedicas. Entre tanta arcada, al final terminas soltando lo que tenías ahí hecho bola: pensar que mi presencia en esta candidatura era “un paso de gigante en su vida de sicofante del soberanismo; el escaño europeo era el primer premio con fundamento de su voluntariosa carrera de oportunista, que hasta ahora no iba mucho más allá de unas columnitas en El Nacional y unas apariciones en Tv3; en el Parlamento Europeo, nuestra heroína empezaría a ganar pasta gansa sin dejar de insistir en la tremenda injusticia que se había cometido con la pandilla de Puchi, gracas a la que ella, lamentándolo mucho, había podido finalmente prosperar”. Y añade, tras zurrarle al Profesor Cotarelo, “tan crecida estaba Bea que la tomó con los de El Periódico por decir lo que todo el mundo sabe. O sea, que es una profesional del transfuguismo siempre en busca de una posición mejor que la anterior”.

Dicen que es mejor no hacer ni caso a este tipo de cuestiones tan lamentables. Suelo estar de acuerdo. Sin embargo, hoy he querido dedicarte unos minutos (tampoco muchos), para explicarte que no, que no te has enterado de nada. Y si ha sido así, que por casualidad hubieras entendido algo de lo que ha sucedido, entonces tendrías mala intención y no sé qué sería peor: si ser ignorante o mala persona. A veces suelen ir de la mano. Háztelo mirar.

Si te hubieras informado un poquito (a juzgar por lo pendiente que estás de mi, podrías haberlo visto en algunas de mis columnas de El Nacional, o en el Plural, en El Obrero, en Diario16, en Las Repúblicas, en La República; o quizás lo podrías haber visto en la tele, en Tv3 o también en Cadenas como en Cuatro donde también colaboro, y además allí lo he explicado bastantes veces), sabrías que me presenté como suplente precisamente para no salir elegida. Para guardarle el lugar a Clara Ponsati. Y que en mi interés jamás ha estado, hasta el momento, ocupar cargo político alguno. Y han sido, efectivamente, varias las formaciones que me han invitado a hacerlo. La respuesta siempre ha sido la misma.

Y precisamente a los de El Periódico ya les he dejado claro (en artículos y en la tele), que ese “artículo” de “información” que han escrito es una sarta de bulos, mezclada con descontextualizaciones que pronto tendrán que rectificar. Pero tranquilo, a todos les llega su momento.

Por mi parte, Ramón de España, comentarte que estaría bien ganarse la vida haciendo cosas que, al menos, si bien pudieran ser opinables, al menos no pudieran tumbarse con la evidencia de los hechos demostrables. Te recomiendo que lo intentes, aunque igual ya no te echarían cacahuetes (en las redes, me refiero). Puedes seguir intentado difamarme, ridiculizarme y seguir haciendo pandilla con tus colegas de El Periódico y otros por el estilo, que afortunadamente, a base de escribir basura como la que hoy te publican, ya no sirven ni para envolver bocadillos (eso que nos ahorramos en gastar papel).

Ah! no pienses que te escribo presa de un ataque de ira. Es que sencillamente he pensado que para que tú saques “clicks” a base de mi nombre, prefiero sacarlos yo poniéndote en tu sitio. Sin acritud.

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3 Comentarios

  1. Creo que Ramón de Ñ,como el mongolo,no te entenderán, sin dibujitos y banderas,están perdidos.
    Ole tú Beà.

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