¡Que hartura con algunos catalanes, políticos, periodistas y gansos en general!. Todo lo que parece preocupar es si se va o no a culminar un golpe de estado secesionista en Cataluña, todos opinan, y al igual que en Cataluña, unos optan por la vía civil y otros por la militar ….

Ya decía Festinger que “un hombre con una convicción es un hombre difícil de cambiar” y así nos encontramos que como resalta Josep Borrell (Las Cuentas y los Cuentos de la Independencia) “hay catalanes que desean la independencia de Cataluña por una cuestión de dignidad, cualquiera que sea su coste”, hasta el extremo de intoxicar a propios y extraños con una reiteración de falsedades y mentiras, practicando éstos demócratas independentistas  la frase y metodología de Goebbels “una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”y ciertamente ha causado y logrado el efecto deseado: tenemos una tropa de indocumentados y pusilánimes que apoyan una petición ilegal, inconstitucional y antidemocrática: que una Autonomía de una Nación decida su futuro al margen del resto de Autonomías de esa misma Nación, sin que el resto de Autonomías tengan derecho ni a voz ni a voto … es lo mismo que si un vecino de mi casa decide que lo democrático es separarse de la comunidad de vecinos, porque le sale de sus santas pelotas. Pues bien, aquí parece que algunos apoyan semejantes iniciativas.

¿Y cómo hemos llegado a este grado de tontería?. Pues porque algunos tenían que ocultar sus vergüenzas, y así nos encontramos con que a la llamada Convergencia i Unio le llovían los escándalos de golfería que trufaron sus casi 40 años de mandato en el Gobierno Catalán. ¡No es de extrañar que estén tan familiarizados y citen constantemente a Franco!, ¿recuerdan a Pujol enarbolando cuando amenazaban descubrir el chanchullo de Banca Catalana, alentando a los patriotas catalanes como si de agravio español a Cataluña se tratara? ¿recuerdan el caso Pallerols, caso Palau, caso ITV, caso Alavedra & Prenafeta, etc.? … y es que ese Gobierno de patriotas catalanes convirtió a Cataluña en un sumidero de mierda, pero ya se sabe que los catalanes son muy suyos, y prefieren ellos lavar su mierda. Tan escandalosos fueron los temas que hasta este rico y honorable partido político tuvo que cambiar de nombre: ahora se denomina PDeCAT, pero aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

            Al presunto delincuente Pujol, le sucedió un individuo bastante peculiar: Artur Mas, que siempre abominó de cualquier referéndum de autodeterminación, pero lo que son las cosas: como su gestión y la de su Partido era un desastre y se necesitaban más perras – y ya se sabe que en Cataluña este es un concepto sagrado – ni corto ni perezoso se presentó un buen día en Madrid y le soltó a ese genio de la política y Presidente por entonces Sr. Zapatero aquello de yo voy quitando lo de Nación y tu vete poniendo más dinero (Jose Bono, Diario de un Ministro, pág. 20), y el dinero que quería este elemento, no era cualquier cosa: quería que Cataluña se equiparara al Régimen Fiscal que disfrutan, confiemos que no por mucho tiempo, Navarra y el País Vasco, que siendo dos de las Comunidades más ricas del País no solo no contribuyen prácticamente nada a la nivelación interregional sino que ni tan siquiera pagan la parte que les toca de los servicios comunes que la Administración Central presta a todos … (Borrell, Las Cuentas y los Cuentos, pág. 113), así que ya se sabe que no hay dos sin tres … y a partir de aquí comienza la sucesión de despropósitos, de los que lamentablemente han sido cómplices necesarios algunos pobres, y menos pobres hombres socialistas: empezó con el Sr. Maragall – afortunadamente la grave enfermedad que padeció le impidió recapitular sobre las iniciativas que tendrían mucho de independentistas, pero nada de socialistas, parece que el pobre no se enteró o no quiso enterarse de que las fronteras son la principal causa de discriminación, valor supremo para un pretendido socialista – y continuó con el inefable Zapatero, que llevado de una alegría infantil y estúpida, dijo aquello de que el Estado respetaría lo que el Parlamento de una Autonomía aprobase, con lo que se cargó la legalidad vigente y el papel del Tribunal Constitucional, que es el garante de si lo que se aprueba en un Parlamento Autonómico se ajusta o no a esa Constitución que, recordémoslo, en 1.978 aprobaron más del 91% de esos catalanes, algunos de los cuales ahora pretenden pasársela por el Arco del Triunfo.

¿Pero para que hacer más análisis o explicaciones?. A los que impulsan este llamado referéndum democrático, con la justificación de que los catalanes quieren hablar, para añadir que si lo que hablan es independencia, pues se aplica y ya esta … huelgan las explicaciones, los razonamientos y cualquier otro argumentario: estamos enfrentándonos a sentimientos, y como ya decía Calderón de la Barca las cosas del alma son cosas de Dios.

¿Pero qué vamos a hacer el resto de españolitos? Algunos, influidos por la técnica Gobbeliana, se aprestan a decir que la solución es dialogar, o que la solución pasa por autorizar un referéndum legal en Cataluña. Pero los que así opinan, no explican que autorizar un referéndum democrático en Cataluña, sin que el resto de españoles pudieran participar en ese mismo referéndum, es no solo ilegal sino antidemocrático. Y lo que es más grave ¿qué sucedería si estos catalancitos, incendiados por su reciente sentimiento patriótico nacional pequeño burgués, votasen independencia? … ¿también establecemos un dialogo democrático para concedérsela?. Porque no tiene ningún sentido realizar un referéndum, si el resultado de este no es vinculante: si se tratase de saber cuál es el sentimiento o querencia de los catalanes, ¡que les hagan una encuesta!, pero no jodamos con referéndums vinculantes o no.

¡Ya está bien de estupideces! ¡Ya está bien de fomentar o sugerir diálogos imposibles, cuando uno de los interlocutores te plantea saltarse a la torera el marco constitucional, sin modificar este marco constitucional! ¡Ya está bien de mezclar el razonable deseo de desalojar un Gobierno de derechas asimilándolo a un referéndum ilegal y antidemocrático! ¡JODER, YA ESTA BIEN!. Como ya mencionaba en abril de 2015 en el artículo HARTO DE ESTAR HARTO, reitero la frase de Estanislao Figueras ¡Señores: estoy hasta los cojones de todos nosotros!.

El Estado democrático tiene unos instrumentos legales claros, el Gobierno tiene a su disposición tales instrumentos, y todos los demócratas de este País tenemos la obligación de respetar y apoyar el uso de estos instrumentos legales, sin complejo alguno. Lo que ocurra o deje de ocurrir será responsabilidad del que delinque, no del que detiene al delincuente. Todos los titubeos que se están produciendo generan un sentimiento de hispanofobia en algunos gansos catalanes manipulados, y un sentimiento de catalanofobia en otros gansos también manipulados, probablemente cueste restañar heridas, y esperemos que se solucionen y restañen por la vía civil, y no por la militar como algunos ya están reclamando, máxime aquellos que recuerdan la frase que Josep Pla ¿este no era anticatalanista, no? dirigió a Boadella “vigile, Boadella, sobre todo vigile mucho, que Cataluña es un país de cobardes” (Boadella, Adiós Cataluña, pág. 103).

Pero lo sean o no, cuando veo al Sr. Junqueras, no puedo dejar de pensar en la frase que Unamuno dirigió a Millan Astray, tras pronunciar este bárbaro aquella frase de ¡viva la muerte!, diciéndole “así esta España, con gente como Ud.: manca y tuerta”. Así esta Cataluña: tuerta.

 

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