Era por Quintanar de la Orden, por Quintanar era, allí que hay calor y los trigos crecen para dar la vid su flor… van los quintanareños y las quintanareñas y votan 2.581 al PSOE, 2.578 al PP y 261 a Ciudadanos… ¿quién manda?

El PSOE apoyado por la única Concejala de Ciudadanos tiene el Gobierno Municipal, y por azares de la vida me entero de que hay un dime que te diré por los presupuestos, sin aprobar, al parecer únicamente por causa del coste de la Escuela Infantil que depende de lo que el consistorio mete en euros contantes y sonantes; la Concejala solitaria está de acuerdo con todo lo presupuestado pero, casualmente, quiere revisar el coste de un servicio educativo al que nadie, al parecer, ni siquiera el equipo de gobierno, ha hecho una sola crítica; por contra, parece que todo el mundo alaba el trabajo de una plantilla que en ejercicios anteriores ha ido reduciendo su sueldo para acatar recortes y evitar despidos entre compañeras.

Lo interesante del caso es comprobar cómo a veces, en esto de la Educación, lo que importa no es el servicio ofrecido sino poder vender al votante una preocupación clarividente ora paternalista ora en lo que supone gasto inútil. Y nada es más inútil que dejar a los jubilados, por ejemplo, campar por los Centros de Salud a sus anchas o tener servicios educativos sin que valoremos su coste real… La teoría liberal nos dice: se puede tener lo mismo pagando menos. Expresada así, quizá estaría bien por empezar a aplicársela a aquellos cargos públicos que la defienden y, en el caso de que no cobren por sus nombramientos (en lo municipal suele ocurrir): apliquémosla en sus oficios. De repente, qué curioso, se nos ha olvidado auditar si lo que se hace de obra pública, verbigracia, obedece a necesidades reales y planificación o si se hace por intereses políticos de colocación o, lo que es peor, porque agitar lo Público es la mejor forma de recoger frutos pingües.

Resulta patético ver cómo, en general, ningún partido demuestra valorar la Educación Infantil, tan importante pedagógica y socialmente, porque la técnica para ponerla en marcha ha consistido en decir que se ofertaba (en el caso de existir demanda canalizada por los ayuntamientos, si no: no, porque no es obligatoria) y después concertarla o dejarla al albur de los partidos gobernantes con el peligro que esto supone. ¿Podemos tener la red de AVE orgullo del planeta y no podemos tener una Educación de 0 a 6 años puramente pública que permita organizarse a las familias y comenzar la andadura educativa de la futura ciudadanía? Algo huele a podrido, y no sólo en Quintanar.

Quince personas trabajando, cada una con su cualificación profesional (trabajar con niños requiere alguna titulación, al parecer), para cobrar un sueldo de magisterio (“grosso modo”, yo cobro un 25% más y somos cincuenta profesores en plantilla) cuestan 450.000€, y con otros 50.000€ para gastos de funcionamiento durante un curso ya tenemos el presupuesto que esta Concejala de Ciudadanos propone reducir a 250.000…

La propuesta de esta Concejala o sirve para usar el asunto en una moción de censura y cambiar el Gobierno, poniendo en solfa los presupuestos e iniciando así una crisis, porque no tiene sentido destrozar un servicio que funciona y tiene sus gastos justificados (pero eso no es políticamente muy correcto); o, en realidad, se trata de ideología neoconservadora dura, queriendo provocar la privatización del servicio sin importarle la calidad del mismo, a costa de la nómina de las profesionales contratadas o quienes vengan después. Pero, con todo el respeto a la cadena de “trash-food”, esto no es un McDonald’s ni nuestra chiquillería perros calientes.

“Garantizaremos el acceso universal a la educación de 0 a 3 años. Para cubrir la demanda aumentaremos las plazas públicas y concertadas y ayudaremos a las familias con menos recursos para garantizar su acceso. La educación infantil es fundamental en el desarrollo vital y profesional posterior de la persona y debe garantizar la igualdad de oportunidades entre todos los ciudadanos”, esto dice el programa de su partido: lo que no sabíamos es que la gratuidad abarcará también a los profesionales que atienden a nuestros hijos e hijas. Yo no me fiaría.

 

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