Cientos de activistas por el clima han ocupado esta mañana de forma pacífica el puente de Nuevos Ministerios en Madrid para exigir acción urgente frente a la emergencia climática y llamar la atención sobre la situación en la que nos encontramos y para exigir soluciones urgentes frente a esta crisis.

Hace justo un año el Grupo de Expertos para el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) alertó en un informe sobre la urgencia de acometer acciones drásticas para reducir las emisiones de manera inmediata si queremos mantenernos en un aumento de temperatura del 1,5ºC. Un año después, las medidas para esta transición siguen muy lejos de ponerse en marcha.

Por eso, un movimiento ciudadano, secundado por la plataforma 2020 Rebelión por el Clima y XR España, ha puesto en marcha una ola de protesta no violenta masiva para denunciar la inacción política y exigir decisiones.

Una ola de movilización ciudadana pacífica está recorriendo el planeta: en ciudades como Madrid, Londres, Buenos Aires, Nueva York, Auckland, París, Berlín, Praga o Melbourne, la sociedad civil está saliendo a la calle para exigir un giro decisivo ante la situación de emergencia ecológica. Reclaman democracia para la Tierra, es decir, una defensa urgente de los bienes comunes, necesarios para la vida.

En línea con esta ola de movilización social, cientos de personas han tomado las calles esta mañana en Madrid para rebelarse ante la inacción climática de los gobiernos. Se han producido dos concentraciones; una donde varios centenares de activistas han ocupado un puente de la calle Joaquín Costa que se eleva por encima del Paseo de la Castellana, en las inmediaciones de Nuevos Ministerios. Y la segunda, donde otros cientos de activistas han improvisado una acampada frente al Ministerio para la Transición Ecológica.

Durante el último año han surgido diferentes expresiones de activismo climático por todo el mundo, con protestas multitudinarias en defensa de la vida y del planeta en su conjunto. Estas movilizaciones internacionales han sido la clave para la aprobación de las declaraciones de emergencia climática por los gobiernos de países como Irlanda, Reino Unido o Francia. Han contribuido a una toma de conciencia mundial inédita de la gravedad de la situación ambiental del planeta.

Necesitamos todas las soluciones, y todas a la vez 

Frente al colapso del que advierte la comunidad científica, urge tomar medidas inmediatas antes de llegar a un punto de no retorno. Cada vez más, personas de todo el mundo están reclamando de forma pacífica y democrática, en las calles y en las plazas, que se pase de la declaración a la acción. Este es también el lema que reza en la pancarta principal que se ha desplegado hoy en Madrid.

El informe del Grupo de Expertos para el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) alertó en octubre de 2018 sobre la urgencia de acometer acciones drásticas para reducir las emisiones de manera inmediata si queremos mantenernos en un aumento de temperatura del 1,5 ºC. Un año después las medidas para esta transición eco social siguen muy lejos de ponerse en marcha.

Defender nuestros bienes comunes entre todas y todos

Este levantamiento pacífico pretende empujar en nuestro país los cambios necesarios que reclama toda la sociedad, de manera intergeneracional, apartidista y diversa.  Acciones como la de hoy 7 de octubre, convocadas a nivel global y secundadas por 2020 Rebelión por el Clima y Extinction Rebellion Spain, están planteadas con un claro carácter reivindicativo, festivo y fundamentalmente pacífico.

Su pretensión es hacer uso de la calle como el espacio público por antonomasia donde ejercer la libertad de expresión y la lucha por la defensa del futuro del planeta. Mediante estos gestos se pretende lograr una llamada de atención al resto de la ciudadanía para que se sume y participe a la defensa democrática de los bienes comunes, como lo son los ecosistemas y el medio ambiente.

Extinction Rebellion Spain y 2020 Rebelión por el Clima consideran que el factor de cambio más potente es el movimiento civil con una amplia ola de movilización colectiva, pacífica y en defensa de un derecho a la vida que es de todas las personas.

La alianza entre el movimiento y la plataforma defienden una movilización ciudadana que impulse el abandono de la actual senda suicida. 2020 Rebelión por el Clima y Extinction Rebellion Spain reclaman un profundo cambio de sistema basado en:

Declaración de emergencia climática

Que se declare la emergencia climática pero de forma efectiva, con políticas acordes a lo marcado por la ciencia y recursos económicos suficientes para abordarlas.

Verdad. Que se diga la verdad a la ciudadanía respecto a la crítica situación climática y ecológica que vive el planeta y la responsabilidad del crecimiento económico en la degradación ecológica actual.

Actuación inmediata. Reducciones drásticas de emisiones en el menor tiempo posible, en línea con lo planteado por la comunidad científica.

Democracia real. Puesta en marcha de instrumentos ciudadanos participativos de supervisión y garantía del cumplimiento de las medidas.

Justicia climática. Que la justicia climática se ponga en el centro de toda acción, para evitar que los que menos han contribuido al problema y los sectores más vulnerables sean los que más sufran los efectos.

El cumplimiento de las mismas involucra la acción real de los gobiernos y la participación directa de la ciudadanía en las tomas de decisiones necesarias como respuesta a una crisis climática que avanza inexorablemente. “La legítima defensa de los bienes comunes debe fundar la democracia real y abrirse a nuevos modos de participación colectiva”, han señalado los convocantes.

Esta realidad implica la declaración de emergencia climática a nivel mundial y la consecuente activación de los protocolos necesarios para lograr dicho objetivo. Por último, resulta necesaria la aplicación de una justicia climática que garantice una vida digna a todas las personas,  al resto de especies que habitan la Tierra, y el derecho a la vida de las generaciones futuras.

Extinction Rebellion Spain y 2020 Rebelión por el Clima “consideran que existe una urgencia absoluta de no legar un planeta moribundo a las generaciones más jóvenes y futuras y reclaman de manera pacífica una protección de la vida”.

Asimismo, entienden “que todos los aspectos más disfuncionales de la sociedad están vinculados entre sí por un sistema socioeconómico que explota a las personas y la naturaleza. Por ello, piden activar palancas contra una economía suicida y llaman por la vida a la movilización civil, coordinada y masiva, frente al sistema que está llevando al planeta al borde del abismo”, han señalado en un comunicado.

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