Detenidas 17 personas en una operación contra una red transnacional dedicada a la explotación sexual de mujeres de origen ruso y polaco apenas tres días después de otro golpe policial contra la trata de personas a las que se les obliga a prostituirse esclavizaban.

Si la trama desmantelada durante la semana, tras meses de intenso trabajo de la Policía Nacional en colaboración con EUROPOL, secuestraba y maltrataba a mujeres de Brasil a las que habían traído engañadas a España, en esta ocasión, durante la operación del finde de semana, eran víctimas de origen ruso y polaco.

La organización desmantelada proporcionaba a las víctimas certificados médicos falsos para que viajaran desde sus países de origen esquivando el cierre de fronteras provocado por la COVID-19, según el comunicado de la Policía Nacional al que ha tenido acceso Diario16.

Entramado criminal

El entramado criminal -asentado en las provincias de Alicante y Valencia con ramificaciones en Polonia, Alemania, Reino Unido, Ucrania y Rusia– también obtenía grandes beneficios con el tráfico de drogas y el fraude mediante tarjetas de crédito.

En la operación policial participaron más de 100 agentes y se llevaron a cabo ocho registros en Alicante (5) y Valencia (3), donde se incautaron 40 kg de marihuana y más de 300 plantas entre otros efectos relacionados con la investigación

La investigación se inició gracias a la denuncia presentada por una víctima de la organización ante la Policía Nacional. Tras diversas gestiones realizadas, los agentes confirmaron la existencia de este grupo criminal que se había asentado en España y que captaba a mujeres en sus países de origen con falsas promesas de trabajo en España, Inglaterra o Alemania. Una vez desplazadas a estos países, y haciendo uso de la intimidación y la imposición de deudas, eran obligadas a ejercer la prostitución en pisos que la organización alquilaba para tal fin. 

Los agentes han podido constatar que el cierre de fronteras provocado por la COVID-19 obligó al entramado criminal a buscar alternativas para desplazar a las mujeres desde sus lugares de origen hasta los diferentes países de destino. Por este motivo habían establecido contacto con otra organización delictiva que les proporcionaba, a cambio de elevadas cantidades de dinero, certificados médicos falsos que permitían a las mujeres viajar y entrar en esos países para tratar supuestas dolencias, vulnerando de esta manera las restricciones establecidas por la pandemia. 

Marihuana y tarjetas de crédito

Aún así, el cierre de fronteras supuso para la organización un descenso importante de sus beneficios, por lo que habían encontrado en el tráfico de drogas y el fraude mediante tarjetas de crédito una fuente alternativa de ingresos para mantener su elevado tren de vida. De esta manera, durante los registros efectuados, los agentes han localizado una plantación indoor de marihuana con 300 plantas y 40 kg de marihuana lista para distribuir y una nave industrial preparada para el cultivo de grandes cantidades de dicha sustancia.

Además, han podido corroborar que el grupo criminal hacía uso de un gran número de tarjetas de crédito falsas con las que obtenían grandes beneficios a través de compras, estancias en hoteles de lujo y adquisición de monedas virtuales como Bitcoins. 

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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