El Comité de Huelga de Residentes de la Comunidad de Madrid, que incluye residentes representantes de los hospitales públicos de la sanidad madrileña, ha convocado una huelga indefinida a partir del 13 de julio ante “el abandono y silencio de la Consejería de Sanidad” respecto al Convenio MIR que les remitió el 22 de mayo y ha abierto un nuevo frente contra la presidenta Ayuso.

Los médicos residentes consideran que “el maltrato de estos trabajadores antes de la COVID-19 se ha acentuado con la epidemia”. Tras el fin del periodo formativo, se ha ofrecido a los MIR contratos basura.

Los jóvenes médicos denuncian que “se les trata como mano de obra barata, siendo sometidos a una alta presión física, psicológica y académica, con un sueldo-beca”. “Ni la Covid ha sido capaz de mejorar la situación», explica Sheila Justo, presidenta del Sector Médicos Jóvenes y MIR de Amyts.

Según el comunicado del Comité de Huelga de Residentes de la Comunidad de Madrid, difundido por la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), “durante los últimos tres años, el sindicato médico Amyts ha estado elaborando un convenio colectivo para regular las funciones de los residentes, con el fin de tener un marco legal sólido y actualizado”.

Critican sobre todo los contratos basura, “las nóminas ridículas de los residentes que no han podido realizar guardias por permanecer de baja por Covid o por reubicación de su puesto de trabajo, por ejemplo, a hoteles medicalizados o a Ifema”.

Los médicos residentes deben financien de su propio bolsillo cursos o másteres obligatorios, comidas y/o transporte

Estas retribuciones son “un sueldo-beca que ridiculiza toda la labor que ejerce el residente, convertido en “mano de obra barata”, ya que comienza “por cobrar durante el primer año de residencia 10,85 euros brutos/hora de guardia, con una retribución neta mensual sin guardias de 1.003 euros, llegando a 1.279 euros en los residentes de último año (4º y 5º año de residencia)”.

Denuncian que la mayoría de los residentes “se ven abocados a complementar sus sueldos con la acumulación de extensas, exhaustivas y continuas horas de guardia de 17 y 24 horas”, sin que les ofrezcan “una salida económica realista, suponiendo normalmente más de la mitad de su salario”, han apuntado desde el Comité de Huelga.

Los residentes de la Comunidad de Madrid son “los segundos peor pagados, sólo por detrás de las Islas Canarias, lo cual dificulta enormemente sus condiciones por ser Madrid una de las ciudades de España con mayor coste de vida”.

También han denunciado que “debido principalmente a la escasez de personal y la masificación de la asistencia sanitaria, se carga además en los residentes la responsabilidad de encargarse del cuidado de los pacientes hospitalizados, ocuparse de las consultas, o atender interconsultas por parte de otras especialidades sin ningún tipo de revisión final o feedback por un médico adjunto encargado de su formación”.

En el manifiesto se hace referencia a la “ausencia libranza tras las guardias de 24 horas forzando al residente a trabajar hasta 35 o más horas seguidas; la ausencia de espacios de descanso dignos al tener que compartir en muchas ocasiones dormitorios diminutos en literas hasta 6 personas, debiendo además usar la misma ropa de cama con la que otro residente ha dormido previamente por no cambiarse las sábanas entre turno y turno”.

El Comité de Huelga de Residentes de la Comunidad de Madrid, en el manifiesto revelan que desde el SERMAS se  “requiere a los residentes que se financien de su propio bolsillo cursos o másteres obligatorios, comidas y/o transporte en las guardias alejadas de su centro de formación sin tener en cuenta las limitaciones económicas del colectivo; disponer de ellos a su antojo para cubrir bajas justificadas de otros residentes obligándoles a abandonar un puesto de guardia diferente o a acudir al centro mientras disfrutaba de su tiempo libre; entre otras cosas”.

Además, “no se ha realizado hasta la fecha un intento de control y homogeneización de estas circunstancias”, con “gran variabilidad entre los distintos hospitales”, señala el manifiesto.

Con la llegada del estado de alarma por la pandemia de la Covid-19, “los residentes se han convertido, si cabe aún más, en un pilar elemental para el funcionamiento de los centros sanitarios, requiriéndose de ellos la ejecución de funciones durante todo el periodo que sobrepasaban ampliamente su nivel formativo y sus competencias”, ha agregado el Comité de Huelga.

Han denunciado la falta de equipos de protección adecuados durante la pandemia, la “no resolución del problema de las ‘camas calientes’“, la “falta de realización de prueba de cribado” y las “pésimas condiciones de los escasos contratos generados para los residentes que han finalizado en mayo su último año de residencia”.

Y se quejan de las “nóminas ridículas de los residentes que no han podido realizar guardias por permanecer de baja por Covid o por reubicación de su puesto de trabajo, por ejemplo, a hoteles medicalizados o a Ifema”, y han señalado que “en otras comunidades autónomas como Castilla-La Mancha han añadido un ‘Complemento Covid’ para los residentes de último año”.

 “La Comunidad de Madrid ha adoptado una postura de silencio administrativo absoluto durante toda la crisis ante todas las demandas del colectivo”, ha denunciado, fijando como fecha para una huelga indefinida el día 13 de julio del 2020, poniendo como fecha límite para alcanzar un acuerdo satisfactorio con la Consejería de Sanidad para la aprobación del convenio el día 2 de julio.

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