14/07/2012. 06/02/2012. 03 febrero 2012. Vilagarcía. Señor mayor paseando con bastón.

Igual que perseguís a determinado anciano porque paseaba solo y no supo justificar su salida, quebrantando así el confinamiento, el Decreto, sería un detalle si, cuando este circo termine, os dais una y mil vueltas por las inmediaciones de unos amigos, par de seniors igualmente, víctimas de varios saqueos ya denunciados. Podíais ser tan amables de acercaros un momentito, a diario también, como ahora, y sorprender a los cacos e interrogarlos, a ellos, con la misma determinación aplicada al viejo. No creo ni espero que lo hagáis. De la misma forma, no espero que controléis a ese envenenador de la tierra que pasea tan a menudo con su mochila, sin mascarilla ni guantes, dicho sea de paso, dale que te pego al difusor, lanzando el mismo cuasiprohibido herbicida que los chicos del tractor, estos ya sí en plan industrial, junto a la carretera, esparcen ante vuestros ojos y los que haga falta. Claro que, sin Decreto, no hay acción, ¿verdad? No espero, pues, ninguna medida en este sentido. Y si tanto os preocupa la salud y la seguridad de las personas, esos dos iconos de la represión de Papá Estado, podrías investigar un poquito a la caza de adulteraciones, vertidos, emanaciones. ¿Y qué hay del mal uso, sin mascarilla ni control, de sustancias tan ricamente puestas a la venta legal con el bello subtítulo: R40 “posibles efectos cancerígenos”? No hay más que ver las salas de oncología de nuestros hospitales, llenas a rebosar a diario. Eso sí que es una pandemia. Pero si tenemos en cuenta que el Gran Lobby fábrica no solo venenos y limpiadores y fumigadoras sino pastillas, quimios y hasta vacunas, tampoco espero que dé la orden a Papi Estado, forzando así el decreto, la ordenanza, etc., etc. No espero nada. Y mucho menos del buen inquisidor ciudadano ejemplar, que aplaude vuestra gestión con el anciano paseante, con ese “sinvergüenza”, como he llegado a escuchar a menudo para describir a un “desobediente”. Ya conozco el argumento, ese “si todos hiciéramos lo mismo…”. Claro. Típica frase del que no alberga la mínima intención de hacer lo mismo, aunque muy a menudo le gustaría, pero no reúne la determinación o “irresponsabilidad” necesaria para llevarlo a cabo, principalmente, porque le aterra la multa. ¿Veis cómo al final es todo cuestión de dinero? Multad al viejo, hombre. Metedle un buen paquete y que aprenda, a su edad, que nada ha cambiado.

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Escritor de artículos y ficción. Colabora con diversas publicaciones periódicas y ha publicado: ¿Y? (microrrelato) y DAME FUEGO (el libro) (microrrelato, poesía y otros textos), ambos trabajos inconfundiblemente en línea con el pensamiento y estilo que manda en sus artículos, donde muestra su apego a la libertad total de ideas, a lo humano y analógico, siempre combativo frente a cualquier forma de idiotez. amazon.com/author/damefuego

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