Las que hemos sido madres y padres a la vez, sabemos de lo que hablamos.

Vengo observando desde hace tiempo la situación de la mujer trabajadora sin pareja y con hijos a su cargo.

Estar en el siglo XXI y ver que todavía seguimos teniendo el lastre de la desigualdad social. Y eso que oímos en los medios de comunicación que la conciliación familiar está más cerca y que se cumple en muchas empresas. ¿En serio es así?

Deberíamos hacer un estudio sociológico para ver la realidad. Pero esa realidad que está ahí pero que ocultamos con otras situaciones en donde todo está totalmente organizado y coordinado.

La realidad de las mujeres con hijos, en donde no existe más que la figura materna, difiere mucho de otro tipo de situaciones familiares.

Mujeres que tienen que ir suplicando se las ayude a cuidar de sus hijos mientras ellas trabajan para poder mantenerles y asegurar las necesidades más básicas de un hijo, como es alimentarlo, vestirlo y darle facilidades para poder estudiar y poder realizar actividades como las de cualquier otro niño de su edad.

Si bien es cierto que quienes tienen la gran suerte de tener una familia en el que abuelos, tíos, primos, etc., pueden cubrir ese espacio, no podemos decir lo mismo de quien ni eso tienen.

Y tengan por seguridad que yo sé lo que es pasar por ello.

Pues bien, yo necesito que las asociaciones de mujeres que existen en este país me digan que programas sociales existen para estas mujeres que se ven desamparadas.

¿Existen programas en las diferentes comunidades autonómicas, así como en las ciudades, sin olvidarnos de los municipios?

No se puede estar en la lucha de las mujeres y pasar por alto este tipo de situaciones. Y no son ni dos ni tres mujeres.

Hace 10 años publiqué una nota en el que hacía referencia a los niños que debían quedarse solos en sus casas para que sus madres se fuesen a trabajar. Pero ¿y quienes tienen bebés que hacen ¿

Seguimos teniendo unas deficiencias gigantescas ante esto que hoy he querido exponer.

Una de las razones por las que la violencia de género sigue campando a sus anchas, se debe a que esas mujeres que no tienen familia que las puedan ayudar para librarse de esos monstruos siguen soportando palizas, agresiones psíquicas para evitar verse tiradas en la calle con sus hijos esperando que la historia cambie, y que las mujeres con hijos tengan los mismos derechos, y que sus hijos no se conviertan en una barrera de cara a la sociedad.

Dejen de aplaudir a las mujeres que sacan adelante a los suyos sin ayuda de nadie, y dedíquense a garantizar su presente y su futuro sin hacerles sentir un estorbo.

A los políticos y políticas de turno les pido y les exijo que bajen a la tierra. Y esa tierra es donde el estatus social de millones de mujeres, nada tiene que ver con quienes pueden permitirse el lujo de trabajar asegurando el bienestar de sus peques.

Hablemos claro, sin maquillajes, porque sólo así seguiremos avanzando.

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Madrileña de 52 años, afincada en Tenerife desde el 2002. Auxiliar de enfermería, pero desde hace catorce años, inspectora de seguros. Mi pasión por los medios de comunicación me ha llevado a colaborar en diferentes medios audiovisuales en la isla, donde actualmente dirijo “El Rincón de Ana Vega”.

1 Comentario

  1. si tienen suerte algun hermano hara d padre «adoptivo» pero del complejo edipo sin resolver no se libra…
    se qedan solas para siempre o cn un hijo rarito o incluso sonflictivo si tiene suerte cn una hija tal vez mejor

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