Desde que el peronismo ha estado en el poder desde 1989, el viejo axioma peronista ha tenido todos los cambios posibles. Hoy el axioma original sigue cambiado. Esto se refleja en la alianza extrema a la que se ha sometido al país ante la República Popular de China. Hasta el PJ ha trenzado relaciones directas con el Partido Comunista chino al más alto nivel de sus autoridades partidarias. En su último ensayo “New Directions in the deepening Chinese-Argentine Engagement” el Profesor Robert E. Ellis describe la situación de la relación de poder de China sobre la Argentina en Minería, Petróleo, Agricultura, Construcción & Logística, Infraestructura Eléctrica, Tecnología, Banca, Crimen Organizado, Cooperación Espacial y Seguridad Nacional. Los tentáculos son asfixiantes. Es imposible que esto no ocasione una reacción por parte de los rivales globales de China. Para saber cómo actuar, en defensa existen dos preguntas básicas para entender estos asuntos cuando uno de los actores usa su instrumento militar para dar un mensaje: ¿Para qué? Y ¿Por qué?

Días atrás, hubo dos operaciones de los EEUU en nuestra región: la presencia del patrullero guardacostas USCGC Stone y del submarino nuclear Greeneville (SSN 772). ¿Para qué? El primero, para controlar la pesca ilegal de la flota pesquera que depreda el Atlántico Sur y el segundo para realizar una maniobra militar con el RUGB desde su base militar en Islas Malvinas para “posiblemente” ejercitar un ataque a la Base Espacial en Neuquén. ¿Contra quién? Contra China. No contra la Argentina.

En el primer caso, el gobierno argentino, a través del Ministerio de Seguridad,  se negó a que el patrullero tocase algún puerto nuestro y menos aún aceptó el ofrecimiento de hacer una operación combinada de control del mar. En el segundo, a través de la Cancillería, protestó formalmente ante la presencia del submarino en esta región. El Ministerio de Defensa estuvo ausente. Parece que no había nada que defender. La percepción obtenida es que la Argentina no entendió el mensaje. Salió en defensa de China, no de sus propios intereses, salvo que los negocios chinos sean para este gobierno los únicos intereses a defender y no aquellos soberanos de nuestro país.

Una ciudad de buques pesqueros depreda nuestro mar y sus adyacencias a más de las 200 millas. Es una destrucción sistemática a nuestra riqueza pesquera y a nuestra posibilidad de sostener exportaciones genuinas que ayudarían a nuestras finanzas y economía, más allá del daño irreparable al medio ambiente y a la fauna del Atlántico Sur. La aparición de una líder medioambientalista criolla como la joven noruega Greta que defienda esta causa de manera pública, masiva y hasta global es urgente. Es la única defensa posible que tiene este país, ante una elite política que solo reacciona cuando algo puede alterar que gane una elección. Su aparición sería también fundamental para que el Presidente Luis Lacalle Pou desista de convertir al Uruguay en la nueva Isla Tortuga de la piratería pesquera del Atlántico Sur porque hasta ahora el Presidente Alberto Fernández no ha hecho absolutamente nada.

El submarino nuclear de los EEUU avisó. La actividad supuestamente pacífica de la Base china en Neuquén debe ser controlada  eficazmente por nuestro Estado. Hoy, el Presidente Fernández no puede hacerlo. Igual que Mauricio Macri. Pero NO se puede dejar (por más que se haya entregado por 50 años la soberanía de esas 200 Ha) que el ejército chino realice desde allí el tracking, comando y control a sus satélites militares y su sistema antisatélite. Hoy esta base es un objetivo estratégico militar de la OTAN. Fortalece el interés del RUGB en Malvinas y le da una razón de existencia a su base militar allí. Todo lo contrario a lo que dice querer lograr el Secretario Daniel Filmus.

Desde un nacionalismo minimalista, esperemos que frente a estos desafíos, el Presidente Fernández, quien se postula como Presidente también del PJ, vuelva al viejo axioma peronista, deponga la actitud que ha tenido hasta ahora su gobierno, asuma la acción en la dirección correcta, defienda el postulado de defensa de los derechos humanos sin excepciones, repudie los gobiernos no democráticos haciéndole honor a quien dice que lo inspira (Raúl Alfonsín) y lleve una relación “madura” con China afín a nuestros intereses sin traicionar a nuestra Patria. Tiene una enorme oportunidad en mayo cuando visite Beijing.

Apúntate a nuestra newsletter

1 Comentario

  1. El peronismo no niega el capitalismo, es una manera de gestionarlo; por tanto puede ser reformista( Evita, montos, ..) o reaccionario y sanguinario ( Perón, Estela, Rega, AAA, etc…) De ahí no pasa.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre