Para entender el término “narcofascismo” debemos regresar a los años 60 en Indonesia, cuando las mafias regionales (todo tipo de organizaciones criminales incluidas las del narcotráfico) se aliaron con la fuerza pública para hacerse al poder en este país del sudeste asiático en lo que se conoció como “El método Yakarta”.

El ejercicio fue tan simple como cruel, una vez obtenido el respaldo político de Estados Unidos, los clanes mafiosos declararon “comunistas” a sus opositores políticos (cualquiera fuese su origen o iniciativa), para que la fuerza pública pudiese dedicarse a su exterminio, que al día de hoy se calcula en más de un millón de personas.

Así de simple, declaraban “comunistas” a sus opositores y una vez hecha la respectiva campaña de desprestigio se dedicaban a exterminarlos.

La alianza entre los clanes mafiosos y la fuerza pública, con el pretexto de combatir el comunismo, eliminó a cualquiera que los señalara por sus delitos o que osase pedir el retorno de la democracia, consolidando así la estructura de su poderío delictivo, siempre y cuando no afectaran los intereses norteamericanos en la región.

¿Cómo funcionó esta alianza para el exterminio de civiles y la “refundación nacional”?

El documental “El acto de matar”reconstruye para la historia claramente lo sucedido. Ha observado usted los casos en que una organización criminal se asocia con miembros de la fuerza pública para cometer crímenes y salir impune? Bien, eso fue lo que sucedió a gran escala y en todo el país.

Para ello 3 palabras fueron las claves: Riqueza, Impunidad e ilegalidad. La alianza entre la mafia y la fuerza pública por el control institucional tuvo 3 ejes, en primer lugar la construcción de riqueza mutua a partir del saqueo de bienes de la nación y el narcotráfico, en segundo, un compromiso para garantizarse mutuamente impunidad y tercero, para cumplir las dos anteriores, defender un estado de ilegalidad atacando al sistema judicial, hecho que incluyó asesinatos y amenazas contra jueces, testigos y denunciantes.

Tú me cubres, yo te cubro y nos hacemos ricos!

Este tipo de alianza es la que articularía cualquier organización criminal en donde existiera el apoyo o complicidad de la fuerza pública, tú me cuidas mientras cometo el delito y todos recibimos parte de la ganancia.

El caso indonesio arroja muchas luces o brinda una óptica para atar cabos y comprender lo que pasa en Colombia, a miles de kilómetros y casi 60 años después.

Veamos, sobre el eje de la “Riqueza” los clanes mafiosos buscaron capturar el poder como mecanismo para garantizar sus ingresos provenientes del narcotráfico y del saqueo de los recursos del país, cada parte se haría rica a su manera respaldando a las demás.

Sobre el eje de la “ilegalidad”, evidentemente los actos que realizaban correspondían a actividades ilegales, principalmente corrupción y narcotráfico, y claro todos sus conexos, incluyendo curiosamente, el exterminio de poblaciones y el desplazamiento para apropiación de tierras.

En esta alianza criminal que se tomó a Indonesia el tercer eje fue fundamental, la “impunidad”, las partes se dedicaron a cubrirse las unas a las otras a cualquier costo, incluyendo la destrucción del sistema judicial, bien fuese con asesinatos, con intimidaciones o simplemente poniendo hombres de cada clan mafioso en las instituciones de control.

Cada parte se dedicó a impedir que juzgaran a la otra, o que alguno de sus miembros importantes fuese capturado. Un contubernio criminal perfecto, un baño de sangre descomunal para garantizar en el poder a la mafia.

El caso en USA:

En la década de los 90s, el periodista Gary Webb del San José Mercury News encontró gracias a la novia de un narcotraficante vínculos muy graves entre la DEA, la CIA y un narco centroamericano, todo ello, durante la administración de Ronal Regan (1981-1989).

Para sorpresa de la opinión pública estadounidense y lejos del discurso antidrogas de la administración Regan, un narco confesaba ante un juez, que durante esa administración, había trabajado conjuntamente con organizaciones del gobierno para traficar droga desde Centro América hacia Estados Unidos.

Gary Webb descubrió un entramado que comenzaba en tráfico de drogas pero concluía en una alianza entre agencias del gobierno norteamericano y narcotraficantes para generar control político y económico en Centro América.

Básicamente lo que descubrió Webb fue un acuerdo que contenía lo siguiente:

La operación de narcóticos de Oscar Danilo Blandón, el narco centroamericano, sería permitida y protegida por agencias norteamericanas, desde las pistas en Centro América hasta su distribución en Estados Unidos.

Pero, qué pedían las agencias a cambio de la impunidad y la protección a este jefe de la droga?

Básicamente, a cambio de asociar a las agencias gubernamentales en su negocio, el narco debía apoyar y organizar movimientos políticos de derecha que evitaran la llegada al poder en países centroamericanos de sectores que pudiesen ofrecer resistencia a los intereses norteamericanos, es decir, una labor política y geopolítica para el control de la región.

Otra de las labores que debía realizar el jefe de la mafia a cambio de su impunidad, hecho confesado ante un juez en USA, era compartir el dinero de la distribución de la droga con las agencias norteamericanas para con él “combatir el terrorismo global”, ello debido a que veían obstáculos en el congreso de los Estados Unidos a la hora de facilitar recursos para intervenir militar o políticamente en otros países (generar guerras, suministrar armas, dinero, desestabilizar democracias, etc).

Si bien este escándalo que conmocionó a la opinión pública norteamericana fue originalmente negado, las partes terminaron aceptando cargos ante jueces y el congreso de los Estados Unidos en lo que más adelante se conocería como el escándalo Irán-Contras.

La serie de reportajes que publicó Webb al respecto la pueden encontrar compilada en el libro  Alianza oscura de 1998.

Años más tarde, durante el juicio contra el General panameño Manuel Antonio Noriega, la defensa del exmandatario presentaría documentos de acuerdos sobre protección similares a los que había descrito Webb en su investigación y por supuesto ratificando este tipo de prácticas por parte de las agencias norteamericanas, incluso con un nombre en común: Oliver North.

El caso colombiano

Los orígenes del narcofascismo en Colombia se remontan al interés de Pablo Escobar por ser Presidente de la República. Sus aspiraciones políticas lo llevaron incluso a ser Senador por el Partido Liberal.

Hecho que concluyó cuando fue denunciado por el ministro de justicia de la época, Rodrigo Lara Bonilla, quien posteriormente sería asesinado por sicarios a órdenes del capo.

Ilustración 4 Diagrama 1: Red Pablo Escobar – Cártel de Medellín

Fuente: Centro de Investigación del Crimen Organizado.

¿De dónde salió “mi muchacho preferido”?

De acuerdo con Virginia Vallejo, amante de Pablo Escobar, este se refería a Álvaro Uribe como “mi muchacho preferido” ello debido a que fue precisamente Uribe quien autorizó desde la Aerocivil (La entidad gubernamental que autoriza la operación de vuelos y aeropuertos en Colombia) las pistas aéreas que le permitirían montar al campo su imperio delictivo. De allí la famosa frase del capo: “si no fuera por ese muchacho bendito nos tocaría nadar para llevarle la coca a los gringos”. (Libro Amando a Pablo, Odiando a Escobar)

De dónde salió Uribe Vélez? De acuerdo con el periodista Fabio Castillo en el libro “Los jinetes de la cocaína”, el padre de Álvaro se inició en el Cártel de Medellín administrando las propiedades del cártel, ocultándolas a través de testaferros, aunque finalmente terminó siendo un narco muy conocido y cercano al Clan Ochoa, una de las familias del Cártel de Medellín.

Este vínculo se debió además a que la mamá de Álvaro Uribe era prima del patriarca del Clan Ochoa, haciendo de Álvaro algo así como el primo en segundo grado de la familia de capos.

Los orígenes de Uribe en el cartel

Al igual que su padre, Álvaro Uribe comenzó su trabajo en empresas fachadas del cartel administrando finca raíz.

Posteriormente Uribe hizo parte de la empresa Confirmesa, otra fachada del cartel pero esta vez para el lavado de activos, tristemente recordada porque desde allí se giraron los cheques para pagar a los sicarios que asesinaron al director del diario El Espectador, Guillermo Cano, por su lucha contra el narcotráfico.

La llegada de Uribe a la Aerocivil

Álvaro Uribe llega a la Aerocivil Colombiana una vez que el cartel asesina a su director, Fernando Uribe Senior, quien no solo había sido un obstáculo a la hora de obtener licencias sino que además dentro de su responsabilidad de ejercer vigilancia les cerraba las pistas clandestinas.

Una vez en el cargo, Uribe inició un “plan de descentralización de aeropuertos” eufemismo que escondía la liberación de las pistas de todas las organizaciones criminales que conformaban el Cartel de Medellín.

Señor Alcalde

De acuerdo con información de la época, Álvaro Uribe fue nombrado alcalde de Medellín en 1983, gracias a los aportes de su padre, ya un narcotraficante en ejercicio, a algunos políticos regionales del momento.

Sin embargo fue retirado del cargo 3 meses después ante una solicitud del Presidente de la República, Belisario Betancourt, a quien permanentemente le llegaba los información sobre los vínculos y actividades del nuevo alcalde con el clan Ochoa, la última de ellas una cumbre de narcotraficantes a donde asistió de ida y vuelta en un helicóptero del cartel.

El Senador del cartel

En su primer periodo como Senador se le recuerda a Uribe como defensor del cartel a través de escándalos como el “narcomico” con el que se pretendió meter una ley en el congreso que protegía a los capos de la droga, aunque como es su costumbre, lo ha negado permanentemente, incluso ante la evidencia documental.

La acción del cartel de Medellín a través de congresistas que abiertamente trabajaban para Pablo Escobar como Mario Uribe (Primo de Álvaro) y Alberto Santofimio, consistió en aprovechar las horas de la noche para cambiar 36 artículos de una ponencia de reforma constitucional del gobierno por unos favorables a la organización delincuencial.

En 1991 la Defense Intelligence Agency –DIA- organización para cruzar datos de oficinas de inteligencia norteamericanas y con ello identificar crimen organizado, sacó un listado de 104 personas que lideraban organizaciones de narcotráfico en el continente, allí aparecieron nombres como Manuel Antonio Noriega, Pablo Escobar, y en el puesto 82, el senador colombiano Álvaro Uribe Vélez.

A inicios de 1993, su coequipero y aliado político, el senador Luis Guillermo Vélez Trujillo, se presentó a la embajada de Estados Unidos donde señaló que Uribe Vélez, estaba en el congreso como Senador de la República, gracias al patrocinio que había realizado el Clan Ochoa a su campaña.

Curiosamente Vélez Trujillo no fue asesinado, como si sucedió con Villegas, la mano derecha de Uribe en la Aerocivil cuando se inició la investigación sobre las licencias.

Uribe gobernador, se desata el exterminio

Cuando Uribe llega al cargo de Gobernador de Antioquia se desata un baño de sangre sin precedentes en Colombia.

Organizó unas cooperativas de civiles armados llamadas CONVIVIR para combatir a las guerrillas que estaban asumiendo el control de varias regiones del país.

Aparentemente dicha acción estaría muy relacionada con el asesinato del papá de Uribe responsabilidad de las Farc (antigua guerrilla colombiana), sin embargo el hecho se desvirtuaría con posterioridad cuando un testigo de los hechos señaló que dicho asesinato habría sido un ajuste de cuentas ordenado por Gonzalo Rodríguez Gacha (Otro capo del cartel) por malos manejos con droga de su propiedad.

Hasta ese momento la relación entre carteles de la droga y grupos guerrilleros era prácticamente extorsivo y de seguridad, los grupos ilegales le cobraban un “impuesto al gramaje” a los carteles que consistía en un pago por la droga producida a cambio de brindarle seguridad a los lotes de producción.

En la práctica, la guerrilla era un ejército que le brindaba seguridad al narcotráfico y obtenía recursos de este para su lucha armada, sin embargo una horrenda práctica acabaría con este acuerdo: Los secuestros.

Podría decirse que el secuestro y posterior asesinato de la hermana de los cabecillas del cartel de Cali, acabaron con esta convivencia delictiva. A partir de allí, los carteles comenzaron a conformar sus propios ejércitos, inicialmente con exintegrantes de la fuerza pública colombiana, después, con miembros activos de ejército principalmente el cartel de Medellín y de Policía, el cartel de Cali.

Si bien la conformación de Cooperativas de autodefensa no son una idea originalmente suya, si la aprovecho al máximo para conformar los ejércitos irregulares del paramilitarismo que apoyarían al cartel de Medellín. Gran oportunidad si se tiene en cuenta que para ese momento el cartel de Cali estaba prácticamente desarticulado, la demanda de droga de Estados Unidos estaba disparada y solo había un mediano competidor en el terreno: La guerrilla.

El baño de sangre comenzó casi de inmediato, sin embargo y curiosamente, los enfrentamientos con la guerrilla fueron más bien pocos, lo que si hubo fue masacres, ejecuciones, exterminio de familias enteras y desplazamiento forzado de grandes territorios cuyos títulos de propiedad pasaron a manos de los lugartenientes y patrocinadores paramilitares.

Pronto Uribe fue ovacionado por cuanto la guerrilla comenzó a retirarse de los territorios donde tenía mayor control y la percepción de seguridad en las ciudades colombianas mejoró. Pero fue tal cual así, los pocos combates de los paramilitares contra la guerrilla se debieron a que en primer lugar al parecer no las buscaban y en segundo a que la guerrilla lo que hizo fue replegarse. Mientras eso sucedía una amplia campaña de propaganda impulsada por los empresarios dueños de los medios de comunicación mostraban en las ciudades el regreso de la seguridad, aunque en los sectores rurales se estuviese realizando un monstruoso holocausto con incontables bajas civiles.

Fue bajo ese escenario que el clan Ochoa, representado en su máximo patriarca, Fabio Ochoa, propondría a Álvaro Uribe como presidente de la República.

El acuerdo:

Según las declaraciones de Virginia Vallejo (Amante de Pablo Escobar) en medios de comunicación y en su libro “Amando a Pablo, Odiando a Escobar” , así como en las alocuciones de Hugo Chávez sobre Uribe, al poco tiempo que se conocieran las intenciones presidenciales del mismo, éste habría sido requerido para una reunión con el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Según Vallejo, a dicha reunión Uribe habría asistido en compañía de su hasta ahora amigo Pedro Juan Moreno. Allí les habrían mostrado “unas cajas”, razón de la reunión. La compañera sentimental de Escobar atina a señalar que no sabe qué acordaron pero que Uribe salió del lugar, directo a ser presidente.

En este sentido y repito, teniendo en cuenta las alocuciones de Hugo Chávez, Uribe habría negociado su impunidad y la protección de sus actividades (incluida la desaparición de sus investigaciones por narcotráfico y los respectivos archivos) a cambio de:

  1. Bases militares que garantizaran control geopolítico de la región y un posible acceso militar a Venezuela.
  2. Firma del TLC Colombia – USA que abriera todo tipo de fronteras a las empresas e intereses norteamericanos.
  3. Facilitar una estrategia política que garantizaría la protección de intereses norteamericanos en Colombia y la región. (Bloquear y combatir la propuesta política Venezolana)
  4. Facilitar la legislación pertinente para empresas norteamericanas con intereses en la explotación de recursos naturales.

Al momento no se conocen documentos al respecto, sin embargo, todas los archivos sobre Uribe fueron retirados de las agencias de inteligencia y de las organizaciones antidroga. Durante poco más de 10 años no se volvió a saber de ninguno de los señalamientos que ya aparecían sobre el antioqueño en dichas agencias.

De lo que se comenta le fue solicitado, (Alocuciones de Hugo Chávez en Aló Presidente) todo se cumplió, a cambio además, de una completa inmunidad jurídica. Sin embargo todo esto estuvo a punto de verse truncado cuando su mano derecha en la Gobernación de Antioquia y único testigo de la reunión con los gringos, Pedro Juan Moreno, quiso denunciarlo ante el tamaño de los delitos de los cuales habría sido testigo (existe video al respecto). Moreno sería asesinado pocos días después de sus declaraciones.

Poder sin límite

Al llegar a la presidencia Uribe tuvo un poder casi ilimitado, no solo por el respaldo de la mayoría de los empresarios e industriales del país y de organizaciones armadas presionando a los electores en todas las regiones, sino además el acuerdo de inmunidad judicial por parte de Estados Unidos.

De allí en adelante nada fue para sorprenderse, los familiares de miembros de organizaciones del narcotráfico llegaron a ocupar cargos públicos ante la vista de los más incrédulos, el terror se apoderó de las zonas rurales que se vieron cubiertas de cadáveres y de los nuevos dueños de la tierra que habían patrocinado el exterminio ahora con un nuevo ingrediente, dado que no se estaba combatiendo la guerrilla comenzaron a asesinar civiles para hacerlos pasar como bajas de combate en lo que se ha denominado los “Falsos Positivos”, un cruel montaje para mostrar resultados aparentes de éxito.

Mientras se llevaba a cabo el proceso masivo de eliminación y destierro de la población campesina en algunos lugares del país, organizaciones oficiales del Estado colombiano fueron destinadas a exportar droga mientras los diferentes carteles componentes del cartel de Medellín permeaban todos los estamentos de la fuerza pública, comenzando por el círculo más cercano de Uribe.

En los últimos dos años en Colombia la campaña de exterminio ha arreciado, principalmente hacia líderes regionales, profesores, ambientalistas y cualquiera que pueda ser un obstáculo para el control territorial que quiere establecer el cartel. Bajo el misto “Método Yakarta” de los años 60, cualquiera que se oponga es declarado comunista y ejecutado.

En el momento de escribir este artículo se reinicia el juicio a Santiago Uribe, hermano de Álvaro, por 533 homicidios en la región de Yarumal, Antioquia (Colombia). De manera intimidatoria hoy fue decapitado el líder de la Junta de Acción Comunal del pueblo y su cabeza fue puesta en el atrio de la iglesia. Así reacciona el cartel en Colombia cuando la justicia se acerca al capo de capos.

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2 Comentarios

  1. El colonialismo en el planeta, como práctica de saqueo y robo, se ha basado en las mismas estrategias. Lo que pasa en Colombia es parte de una nueva forma de sometimiento al planeta. Gracias por el artículo, muy bien hecho.

  2. Es asquerosa la forma en que quieren destruir al GRAN COLOMBIANO.
    Vergüenza debiera sentir quien escribió semejante aberración.

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