Fotograma del documental ‘Western Stars’, estrenado este jueves en 200 cines de toda España.

Tiene este joven de 70 años un no sé qué de santero sanador, su mensaje cala hondo como una lluvia fina, con zarpazos simples pero certeros, no necesita metáforas grandilocuentes para llevarte a ese estado de reflexión que todos necesitamos en algún momento encallado de la vida. Y él tiene esa excepcional habilidad de marcar un sendero muy definido y personal que ilumina. Cuando llegado a este punto de su vida hace balance de lo caminado, Bruce Springsteen posee aún el mismo tono épico del dota a muchas de sus canciones desde sus inicios allá por los comienzos de los setenta del siglo pasado. Y en Western Stars se rodea de los suyos, lo festeja e intenta comprender adónde ha llegado y en qué se ha convertido, que no es poco.

Western Stars, el concierto-documental codirigido con su habitual colaborador audiovisual Thom Zimny, es la nueva y novedosa parada de un rockero que lo ha dicho ya prácticamente todo en el mundo de la música y ahora desea explorar nuevos formatos y experiencias llegados a este punto crepuscular en que se encuentra. Nunca se tira al vacío sin red, pero siempre hace una nueva pirueta para deleite de sus millones de seguidores en todo el mundo de varias generaciones y los nuevos que se van sumando aún.

En este caso, un granero del siglo XIX ubicado en su finca de Colts Neck (Nueva Jersey) ha obrado el milagro de nuevo. Allí se ha ido con una treintena de músicos –violinistas, violonchelistas, coros, guitarras, teclados, batería y trompetas– y ha decidido ofrecer un concierto cinematográfico de su último trabajo discográfico, Western Stars, tocado y grabado de modo íntegro con un sonido espectacular, el que ha posibilitado en sí ese propio granero decimonónico que antaño se llenaba de heno hasta el techo y hoy lo hace de sonidos evocadores de una música setentera plenamente estadounidense.

El concierto-documental va dirigido a “peregrinos” que ven la meta muy cerca y sus pensamientos se pueblan una vez más de nuevas dudas existenciales

Porque si algo lleva a gala Springsteen, entre otras muchas facetas, es retomar y homenajear a su manera los sonidos que otros compatriotas experimentaron tiempo atrás hasta configurar lo que es hoy por hoy la música más genuina de su país.

El concierto documental Western Stars, estrenado este jueves 12 de diciembre en unos 200 cines de toda España, tiene un tono crepuscular con mensaje incluido. No se podía esperar otra cosa del de New Jersey. Va dirigido a “peregrinos” que emprenden el camino, a peregrinos que llegan a la bifurcación y se preguntan qué sendero escoger, a peregrinos que ven la meta muy cerca y sus pensamientos se pueblan una vez más de nuevas dudas existenciales…

 “Millas por recorrer están a millas de distancia”

Se pregunta Bruce que por qué en sus canciones salen tantos coches, que por qué hay tanta gente deseando emprender caminos inciertos, que por qué la escapada siempre se presenta repleta de dudas. No tiene una respuesta clara, pero sí un mensaje reparador: emprende el camino, peregrino, porque siempre hay una meta a la que llegar, aunque al final tope con un horizonte inabarcable e inalcanzable. “Millas por recorrer están a millas de distancia”, dice en su evocadora ‘Hello sunshine’.La mochila de Bruce, que ha cargado durante su dilatada trayectoria musical con trozos que recomponer, ya pesa menos por el efecto regenerador que supone saber reconocer a tiempo los defectos propios. Probablemente no hay más misterio que este: humildad, esfuerzo y entrega. Medio siglo en la carretera dan fe de ello.

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