La comunicación no verbal supone hasta el 65% del mensaje que queremos trasmitir. Concretamente, la cara de una persona es lo primero en lo que nos fijamos al interactuar con ella y sus expresiones faciales nos aportan una gran información.

En el rostro humano se reflejan de manera innata y universal las emociones básicas: tristeza, enfado, alegría, miedo, asco y sorpresa.

Ahora, en la nueva normalidad, hemos introducido un elemento imprescindible que afecta directamente a nuestra forma de comunicar, la mascarilla.

La mascarilla oculta de forma significativa nuestra expresión facial, cubre una parte tan importante de la cara como es la boca y esto hace que, a partir de este momento, los ojos e incluso las cejas sean el centro de atención. Tanto es así que en redes sociales proliferan los consejos para potenciar el maquillaje y que se vean nuestros ojos más bellos sin cabe.

Sin embargo, creo que somos muchos los que cuando salimos a la calle y vemos a la gente con mascarilla, que además parece que cada vez más se están convirtiendo en tendencia con estampados, formas y tipos, pensamos precisamente cómo ha cambiado todo y nos apena la distancia que marca entre personas.

Por todo esto pienso también que quizás sea el momento de aprovechar el lenguaje de los ojos y las miradas. Como decía Paulo Coelho, “Nadie puede mentir, nadie puede esconder nada, cuando se mira directamente a los ojos de alguien”.

Hay muchos estudios que nos ayudan a entender este lenguaje y algunas de las conclusiones a las que ha llegado la ciencia son:

  • Los ojos nos desvelan si una sonrisa es o no honesta.
  • Una pupila dilatada denota interés o que el interlocutor está mintiendo y una pupila detraída sugiere que algo nos ofende.
  • La mirada se ensancha cuando nos sorprendemos, se dirige a una dirección cuando intentamos recordar algo o baja cuando nos quedamos suspendidos en un estado de introspección.
  • Cuando algo nos sorprende, nos indigna o incluso nos enfada, tendemos a parpadear mucho más. En general, también vamos a parpadear más cuando estamos nerviosos.
  • Las cejas totalmente fruncidas señalan enfado, mientras que si están medio fruncidas indican desconcierto. Las cejas levantadas denotan sorpresa, pero si están levantadas completamente pueden expresar que no nos creemos algo.
  • El movimiento de los ojos también nos da información:
  • Cuando una persona mira a la parte superior derecha está construyendo una imagen y si mira a la parte superior izquierda, suele ser porque está recordando una imagen.
  • Una persona que recuerda sonidos mira hacia la izquierda y si los construye hacia la derecha.
  • Si una persona mira a la parte inferior derecha significa que está teniendo acceso a sus sentimientos. Por ejemplo, tendemos a bajar la mirada cuando estamos tristes.

Afortunadamente y como podéis ver, los seres humanos comunicamos mucho con los ojos. Algunos incluso dicen que “los ojos son el espejo del alma” y lo cierto es que, si siempre nos han aportado una información valiosa, hoy en día son nuestros aliados.

Ahora que la mascarilla nos lleva necesariamente a mirar a los ojos, disfrutemos de ese pequeño placer, muchas veces olvidado. Incluso, tratemos de desvelar mensajes en las miradas.

Los ojos nos conectan directamente con el interior de las personas, aprovechemos la oportunidad de llegar a sus emociones más sinceras, sin necesidad si quiera de mediar una palabra. Porque no dirás que no es cierto que hay miradas que lo dicen todo.

Si tienes alguna duda y quieres contactar conmigo, puedes hacerlo enviando un email a pbellot.coach@gmail.com

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre