Las inversiones son una actividad económica fundamental que permite obtener ganancias a mediano y largo plazo a partir de un capital inicial. Sin embargo, así como las personas pueden incrementar sus ingresos, también existe la posibilidad de que queden en cero si no toman la decisión correcta.

Actualmente, existen diversos métodos de inversión. Cada uno tiene sus propias características, beneficios y riesgos. Entonces, para saber cuál responderá mejor a sus necesidades, los interesados deben investigar al respecto, leyendo noticias del mercado forex, de propiedades, bonos, entre otros.

Una vez fijadas las opciones y elaborada la estrategia, es fundamental evaluar los proyectos de inversión. De esta forma, se determinará si es conveniente o no llevarlo a cabo. A continuación, te presentamos tres métodos con los que podrás evaluar la viabilidad de tus proyectos de inversión.

Payback

También conocido como “período de recuperación”, es un método que emplean los analistas financieros para determinar el tiempo específico que requiere una compañía para recuperar la inversión inicial de capital. Es decir, los años que tardan las entradas de efectivo en igualar al importe de la inversión original.

Resulta útil para aquellas empresas que carecen de los conocimientos necesarios para aplicar técnicas más complejas. Asimismo, puede considerarse como un indicador de riesgo. Entre más corto sea el plazo de amortización, menos riesgoso será el proyecto.

Para hacer el cálculo, se toman los flujos de efectivo proyectados y se suman hasta llegar al valor de la inversión inicial. En caso de que los flujos de caja sean iguales todos los años, se emplea la siguiente fórmula: PRI= Io / F. “Io” se refiere a la inversión inicial del proyecto, mientras que “F” simboliza el valor de los flujos de caja.

En cambio, si los flujos de caja son desiguales, entonces la fórmula a aplicar es: PRI = a + [(Io – b) / Ft]. “a” representa el número de períodos que preceden a aquel en el que se completa la recuperación del desembolso inicial. Por su parte, “b”  simboliza la suma de los flujos de caja hasta llegar al final del periodo correspondiente a “a”. Por último, “Ft” corresponde el valor del flujo de caja generado el año en el que se consolida la recuperación de la inversión.

Una de sus desventajas es que no considera el transcurso del tiempo sobre el valor del dinero. Tampoco toma en cuenta los flujos de caja generados una vez se recuperó la inversión inicial. Asimismo, no determina el período de recuperación necesario para sobreponer el desembolso original si las cosas van mal.

Tasa de rendimiento contable

A este método también se le llama «rendimiento de la inversión» o «rendimiento del capital empleado». Consiste en tomar como referencia las utilidades generadas por un proyecto, a fin de contrastarlas con la inversión original, y así medir cuánto valor genera una inversión para la corporación y sus accionistas.

Es un método sencillo, ya que la información contable que requiere es de fácil acceso. Solo se basa en los beneficios registrados en las cuentas anuales y que se envían a los accionistas. Además, toma en cuenta los años de vida del proyecto y permite tomar una decisión rápida cuando se evalúan varias propuestas de inversión de capital.

Para calcularlo, se dividen las utilidades netas anuales entre la inversión total menos el valor de rescate, que es lo que se espera obtener de la venta de los activos. Sin embargo, así como el método Payback, su gran limitación es que no toma en cuenta el impacto del paso del tiempo sobre el dinero. Tampoco distingue la magnitud de la inversión necesaria para cada proyecto.

Valor actual neto

En inglés se le conoce como net present value y los inversores lo calculan para determinar el valor de pagos e ingresos futuros en el momento actual. De este modo, se pueden comparar importes de diferentes periodos de cálculo. Igualmente, pueden contrastarse diferentes oportunidades de inversión con respecto a su rentabilidad.

Para aplicar el método, hay que descontar los flujos de caja netos de la inversión por la tasa de rendimiento mínima requerida. También hay que deducir la inversión inicial para obtener el rendimiento de los fondos invertidos. Si el rendimiento es positivo, el proyecto es aceptable. Si es negativo, entonces no es rentable.

Es considerado como uno de los mejores para evaluar propuestas de inversión. Toma en cuenta el valor temporal del dinero, así como la corriente de flujos de caja a lo largo de toda la vida del proyecto. No obstante, para muchos puede ser complicado de entender, aplicar y calcular.

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