En muchas ocasiones nos asalta la duda si es verdad que la intimidad con la que nos relacionamos con los seres humanos es quien nos habilita a entender el carácter último del hombre.

Parece que no hemos aprendido nada. Nos dotan de las estructuras, del conocimiento más absoluto y, sin embargo, cuando llega el momento más esperado, nos flaquean las piernas, perdemos el control, no sabemos estar a la altura de las circunstancias. No sabemos cuáles son los territorios y nuestros límites más íntimos. Incluso los sueños más bellos del mundo pueden ser destruidos por algo tan visceral como la ambición. Esa íntima pulsión de los hombres capaz de destruir y devastar cualquier atisbo de belleza en la humanidad.

No nos conocemos lo bastante y si lo hacemos es porque proyectamos una imagen deformada y desfigurada de nosotros. Llegados a ese caso, muy probablemente –cuando lo que se dice, no casa con lo que se hace- siempre cae por su propio peso. No se puede mantener un imperio a golpe de mentiras.

La obstinación es una de esas debilidades del hombre. Esa ceguera impúber que no deja ver a nadie. Esa energía psíquica profunda que emplaza el comportamiento de los seres hacia un fin y que al conseguirlo se libera. Una motivación capaz de aferrarnos a cualquier recuerdo o a cualquier esperanza para seguir alimentando nuestras ansias, nuestra codicia, nuestros secretos más íntimos.

Algunos se escudan en buscar motivos justos, otros simplemente argumentan lo que los demás quieren oír. Pero al final, todos sabemos que es el apetitoinsaciable del ser el que mueve el mundo, sus zozobras, sus temores. Lo arrastra. Lo voltea. Lo empuja. Lo vomita. Y así, cada giro que da sobre su eje sólo depende del afánde algunos por moverlo, por guiar claramente el movimiento elíptico del mundo. Que no es otro que volver a empezar. Volver a tropezar con la piedra una y otra vez, en una obstinada tarea hacia la destrucción.

Y es que el ser humano no puede traicionar su propia naturaleza, aunque lo argumente con unos valores nobles, llenos de ética –fáciles, incluso, al salto de lágrima sobre la mejilla roja, diría yo-. Sabe que en el fondo, su única tabla de salvación es aceptarse a sí mismo. Creando, si hace falta, un universo a su alrededor que lo justifique. Que lo legitime. Y el poder en un puño es sólo la excusa para mostrar esa expresión facial, deformada y desfigurada, que llamamos sonrisa. El acto inequívoco donde reconocemos que alguna vez el ser humano ha empleado la mayor crueldad del mundo.

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Guillermo de Jorge (Guillermo George Hernández), Santa Cruz de Tenerife, 1976. Cursó Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna. Suboficial del Ejército de Tierra del Arma de Infantería, es Diplomado Superior de Montaña por la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Ha participado en operaciones de seguridad y misiones de paz, significando su estancia en Mauritania, Afganistán e Irak. Ha estado en países como Marruecos, Portugal, Senegal, Sierra Leona, Kuwait, Francia. Poeta - soldado, armas - letras, en la actualidad ejerce la presidencia de la Asociación Nacional Círculo Artístico Cálamo. Miembro del Centro Andaluz de las Letras, ha colaborado con medios de comunicación, destacando sus colaboraciones con el Diario de Sevilla, con el periódico La Voz de Almería, el Periódico El Día de Canarias y el Periódico El Mundo. Dirige la Colección “Letras del Mediterráneo”, de la Editorial Playa de Ákaba. En 2008 fue nombrado Miembro del Instituto de Estudios Almerienses. Le ha sido otorgado por la Junta de Andalucía, Diploma por su contribución y participación en Nueva Literatura Almería y fomento de la Cultura 2004. Accésit del Premio Creación Joven de Poesía de la Universidad de La Laguna 2005, actualmente colabora con Diario de Almería y Onda Cero Almería. Ha participado en encuentros literarios de carácter nacional e internacional, destacando el Festival Internacional de Getafe de Novela Negra, el Encuentro Nacional de las Letras Islas Canarias, Festival de Poesía del Mediterráneo o el Ciclo Internacional de Poesía Ciudad de Valladolid, estando sus textos reunidos en varias antologías poéticas y narrativas. DATOS BIBLIOGRÁFICOS Ha publicado diez libros de poemas, entre ellos: “Corporeidad de la Luz", Ediciones Idea, 2006 y “HK-G36E", prologado de Rafael Guillén, Premio Nacional de Literatura. Instituto de Estudios Almerienses, 2008. Ha colaborado con revistas especializadas, como la Revista Literaria Río Arga, Navarra; La Galla Ciencia, Murcia o la Revista Literaria Culturamas, Madrid. Y sus textos han sido publicados en suplementos literarios, destacando: “Selección de poemas" Publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Puebla, México. “Varied poems" Publicado por la Universidad de Columbia, EE.UU. En narrativa ha publicado: “Relatos a Glo”. Editorial Ediciones Idea, 2008. Como Cuadernos de Combate ha editado: “Irak: Diario de un legionario”, publicado por el Periódico La Voz de Almería, 2004. “Afganistán: Diario de un Soldado”, prologado por Lorenzo Silva, Premio Planeta de Novela. Editorial Playa de Ákaba. 1º Edición, Dic 2015. 2º Edición Feb 2016. 3º Edición Sept 2017. Exposiciones fotográficas realizadas: “Afganistán: Pasajes”. Monográfico junto con Lorenzo Silva y comisariada por el artista plástico Fernando Barrionuevo, en la Sala de Arte Contemporáneo MECA Mediterráneo Centro Artístico (Almería, Andalucía).

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