No sale tan caro robar y arruinar a tu abuela indefensa. Eso ha ocurrido con una nieta a la que condenan a 21 meses de prisión, por lo que al no tener antecedentes penales, no irá a la cárcel.

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a veintiún meses de prisión a una mujer que, aprovechando su condición de tutora de su abuela, se apoderó de 16.950 euros de ésta, hasta el punto de dejar la cuenta en descubierto e impedir el pago de la residencia en la que la anciana estaba ingresada.

En una sentencia notificada recientemente, la Sección Primera de la Audiencia de Cantabria considera a la mujer autora de un delito continuado de apropiación indebida y la condena además al pago de una indemnización para los herederos de la anciana por el importe del dinero sustraído.

Según el relato de hechos, la acusada fue nombrada tutora de su abuela en 2012, cuando se declaró incapaz total a la anciana dado el grave deterioro cognitivo que padecía.

En 2016, debido a su estado, fue ingresada en una residencia de mayores, motivo por el que la acusada “dejó de atender personalmente las necesidades de su abuela”.

A partir de entonces, “con intención de injusto enriquecimiento y valiéndose de su condición de tutora, desde el ingreso de su abuela en la residencia en mayo de 2016 hasta diciembre de 2017 se apoderó de un total de 16.950 euros”.

Según explica la resolución, la acusada realizó un total de treinta actos de disposición “por importes en la mayoría de los casos superiores a 400 euros” desde la cuenta de la que la abuela era titular y en la que se le ingresaba su pensión de jubilación.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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