Hace algún tiempo escribí un relato futurista en el que un “arqueólogo internáutico” se dedicaba a rebuscar entre los inagotables archivos acumulados de internet imágenes, curiosas o hermosas, de gente ya muerta muchos años atrás, especialmente cotizadas las de porno hogareño o las “vidas” (completas incluida la agonía) que una antigua empresa llamada MEMORANDA puso de moda guardar allá por el siglo XXI; este arqueólogo de sedimentos virtuales encontraba y vendía, porque la moda futura será hacer cadenas con ellas para reproducir infinitamente sobre paredes de hogares, oficinas, negocios… las antigüedades del porvenir.

A veces tengo la impresión de que buscamos las ideas profundas de cada época, quizá persiguiendo nuestro propio éxtasis, cuando la clave está en la superficie… Me repito diciendo que la publicidad nos define mucho mejor que las Facultades universitarias, si yo fuera un arqueólogo del futuro y quisiera saber qué fue de 2020 miraría los anuncios publicitarios detenidamente antes que leer este sesudo articulote, porque se fundamentan en la única verdad existente: hacer dinero, por tanto, amparados por la Verdad Suprema, se permiten usar cualquier recurso (autorregulados, dicen) para colocarnos el objetivo de la venta de un producto que paga por ser vendido, es la sangre del capitalismo de consumo.

La publicidad no tiene Ética, sí consume una moral displicente de baja intensidad que tiene más que ver con mantener el negocio cara a la sociedad hipócrita que con trasladar valores. Está ya uno saturado de muchachitas (siempre mujeres de frágil timbre) que cantan por la sostenibilidad y el amor fraterno, que sibilan (verbo neológico artificioso lleno de ingenio) la desdicha del fondo marino y la pureza celeste de cielos amortiguados por el esmog, mientras beben una cerveza fría en paisaje de idilios… todo patrocinado por empresas de actividades que suelen estar en el origen de esa destrucción sin piedad.

El desmantelamiento de los Centros de Salud de atención primaria, en vez de su reforzamiento para evitar el tan temido colapso por la pandemia vigente, y digo desmantelamiento porque la crisis venidera impedirá que puedan ser rearmados otra vez, ha llenado la televisión de gente amabilísima y requeteguapa ofreciendo sanidad privada para pobres por 15 euros al mes… que es como vender bogavantes de calidad y peso a 5 euros la pieza, saben que es una estafa pero también que el cambio producido podría arrastrarnos a mucha gente a comprar, con el único fin de mantener la esperanza de tener una cita médica vinculada a una enfermedad en curso, que nos la den en un tiempo prudencial aunque sea sólo por calmar la angustia de saberse desamparado, como ya nos ocurre ahora.

El Capitalismo de Consumo se engorda a sí mismo generando necesidades. Aquí tenemos una, sólo los desgraciados (por cierto: un 20% de la población española ya) se atendrán a la cita Pública, los otros estamos abocados a pagar por tener menos de lo que teníamos antes del comienzo de esta revolución silenciosa en marcha. Este negocio es una fortuna incalculable. Quienes tienen la posibilidad de invertir para generar la fantasía de un Sanidad Privada, un ente de calidad sin límite (como lo ha sido la Pública para la ciudadanía hasta ahora) que sólo existe para la gente rica (miren los EEUU), van a hacer su agosto suponemos que aprovechando la circunstancia porque si pensáremos que estaba todo preparado habríamos de ser paranoicos.

La pena es que los intelectuales españoles se ganan la vida en esos congresos en los que ya no hay ponencias sino presencias, donde lo que importa no es lo que se hable sino que, como en un viejo Freak-Show con la Mujer Barbuda, esté allí e incluso puedas saludar a tu “héroe intelectual”, otro producto, otra necesidad más para la clase media-baja pseudoculta, conocen muy bien los nichos de mercado. Conste que no los critico, si me ofrecieran pasar un fin de semana de fiesta con dos o tres colegas pagándome una buena cantidad ¿quién diría que no? Quizá, no lo sé…

La política española actual está delicuescente y es calamitosa. Ni me apetece oírles sus discursos prefabricados, ni me apetece analizar las incompetencias varias que acometen, ni me interesa discutir con nadie sobre sus argucias… me estomaga sobremanera. Han conseguido (y quizá no sean ellos los verdaderos artífices de este logro) hastiar tanto que ya no constituyen horizonte alguno, siendo sin embargo un peligro real de agitación social; muchísima gente que no conoce el abc de los conceptos básicos de la política, se amenaza violentamente por la forma de sus siglas favoritas. Estamos vendidos, estamos asistiendo al hundimiento de las esencias de la democracia occidental (el nombre se mantendrá, no se preocupen) y como en cualquier catástrofe histórica, nuestros sátrapas discutiendo sobre el sexo de los ángeles. Me sube la tensión. MEMORANDA, lo que se ha de recordar.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

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