El riesgo de propagación del virus entre los habitantes de los campos de Lesbos en Grecia es extremadamente alto por la falta de servicios de saneamiento adecuados y la enormemente limitada atención médica, según Médicos Sin Fronteras.

Dado que ya se ha confirmado el primer caso en la isla de Lesbos de una ciudadana griega, la evacuación de los campos es más urgente que nunca.

“En algunas partes del campo de Moria solo hay un grifo de agua por cada 1.300 personas y no hay jabón disponible. Familias de cinco o seis miembros tienen que dormir en espacios de no más de tres metros cuadrados. Esto significa que las medidas recomendadas para prevenir la propagación del virus, como el lavado frecuente de manos y el distanciamiento social, resultan simplemente imposibles”, afirma la Dra. Hilde Vochten, coordinadora médica de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Grecia.

Gobiernos de todo el mundo están cancelando eventos y prohibiendo grandes concentraciones de población, pero en los campos de las islas griegas del Egeo, refugiados, migrantes y solicitantes de asilo no tienen más opción que vivir en un espacio muy reducido, según la organización humanitaria. Su salud está en peligro y las condiciones en las que viven los hacen más vulnerables que el resto de la población ante la última de las amenazas a la que tienen que hacer frente.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre