Me sentí intimidada por la pistola (de fogueo) y por ellos. Solo lloraba”. Estas estremecedoras palabras de la joven de 17 años en el juicio que se celebra este lunes en la Audiencia de Barcelona por una presunta agresión sexual grupal dan testimonio de la sensación de opresión e intimidación que experimentó la menor aquella noche de octubre de 2016 durante una fiesta en un local abandonado de la ciudad barcelonesa.

En turnos de 15 minutos, seis individuos de entre 19 y 26 años y otro de 39 presuntamente agredieron sexualmente en Manresa el 29 de octubre de 2016 a una menor de 14 años que se encontraba en estado de ebriedad y semiinconsciencia tras haber fumado también marihuana. “Tengo flashes”, ha declarado la joven este lunes en el juicio. De hecho, la víctima sólo se enteró al día siguiente por una amiga de que la agresión sexual la habían llevado a cabo seis de los chicos que estuvieron presentes aquella noche. Tras ducharse en casa de una amiga y pedir la píldora del día después, la víctima no presentó la denuncia hasta tres días después de los hechos.

Organizaciones feministas protestan en todo el país para que la Fiscalía eleve la petición a violación y no lo deje en abusos sexuales

El fiscal pide para seis de los siete acusados penas de entre 10 y 12 años por abusos sexuales y valorará el testimonio de la joven, que este lunes ha declarado en el juicio que celebra la Sección 22 de la Audiencia Provincial de Barcelona desde la pasada semana, para aumentar la calificación de abuso sexual a violación. Su decisión última se conocerá al final de la vista oral, prevista para la próxima semana, según fuentes judiciales.

La joven, que ahora tiene 17 años, sigue en tratamiento por un trastorno ansioso-depresivo y su declaración de este lunes se produce después de que los forenses que la trataron certificaran que la chica sufre accesos de miedo y pánico a no ser creída, e incluso un tío de la joven, que la semana pasada intentó agredir a uno de los acusados a la salida del juicio, asegura que “teme que la maten”.

Varias organizaciones feministas han organizado concentraciones a las puertas de los juzgados de Barcelona y también en todo el país para apoyar a la víctima de este caso y solicitar a la Fiscalía que eleve la petición penal a un delito de agresión sexual y no de abusos, como hasta ahora así ha sido estipulado por el Ministerio Público.

La Fiscalía argumenta en sus conclusiones provisionales que los acusados aprovecharon que la chica se encontraba de forma “evidente” bajo los efectos del alcohol y las drogas para agredirla sexualmente en el interior de una caseta abandonada situada junto a una fábrica. Antes de producirse estos hechos, el principal acusado, Bryan Andrés M., animó al resto a agredirla sexualmente por turnos con la frase: “Te toca a ti, 15 minutos cada uno y no tardes”.

Este juicio se celebra coincidiendo con la publicación estos días de la sentencia de La Manada, en la que el Tribunal Supremo confirma que los cinco condenados por violación fueron conscientes en todo momento de que la víctima era sometida sin consentimiento de ningún tipo.

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