Si has leído mi columna “¿Qué harías con un millón de euros?” habrás visto que he cometido un enorme error de cálculo. Dar un millón de euros a 50 millones de personas son 50.000.000.000.000 euros, sí, 50 Billones (europeos) de euros, 50 millones de millones. Cuando el presupuesto del Fondo para la recuperación, transformación y resiliencia de la economía de la Unión Europea por la Covid19 es de 750.000.000.000 euros, es decir, 0,75 millones de millones de euros. Vamos, he planteado algo imposible.

Pido perdón a los lectores por la desinformación y a los economistas por la aberración.

Tendrías que ver el cabreo de mi padre al decirme que no puedo escribir con tanta ligereza cuando hablo de grandes números. Porque me puedo equivocar. Y que la próxima vez, le pregunté a quien sepa. Que compruebe mi hipótesis antes de publicar. Años impartiendo clase de validación de productos mínimos viables a emprendedores, pues en casa de herrero…cuchillo de palo.

A mi padre, también le preocupa el crédito que he perdido como columnista. Lo cual, es algo que deberá decidir Diario16, si meterme una temporada en la nevera para reflexionar. Lo cual, si sucede lo comprendería por respeto al equipo actual y a la historia de la cabecera.

Jaime, mi socio en la startup ha sido el primero que me ha puesto sobre aviso. Menos mal que es un apasionado de rentabilizar la producción y observa cada euro hasta por el canto.

¿Excusas? Ninguna. Como mucho alegar que suelo pecar de optimista, y me encanta adentrarme en terrenos desconocidos, llenos de arenas movedizas, mientras intuyo una solución. Soy más de pedir perdón, que de pedir permiso.

Un amigo me ha dicho que alegue que me he equivocado en una letra, la M de millones por la B de Billones, vecinas en el teclado, de ahí la foto que encabeza esta rectificación. Agradezco la sugerencia, pero esconderse y huir de mi conciencia me resulta agotador.

Una pena, que me tirara tanto a la piscina, porque desluce la reflexión sobre los problemas para canalizar la ayuda a través de los actuales instrumentos de la Unión Europea, sin saber que a lo mejor se retrasaban a finales de 2021, ya que entregué el texto el pasado domingo por la tarde.

¿Aprendizajes? Unos cuantos, pero eso es harina de otro costal.

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Soy abre puertas, se me da bien conectar necesidades con soluciones. Me rijo por tres frases: la de mi madre “la vergüenza pasa y el provecho queda en casa”; la de mi padre, “la persona más feliz es la que menos necesidades tiene”; y la mía, “para crear valor hay que tener valor”. En plan profesional, soy FEO (Facilito Estrategias Operativas), conecto innovación con el mercado, mentor y docente en @eoi y @SEK_lab. Emprendedor con mi startup de comida rápida saludable. Autor libro “abre puertas, cómo vender a empresas”. Miembro de @Covidwarriors. En otras décadas organicé en IFEMA la feria Casa Pasarela y fui gerente de un concesionario oficial en Madrid de motos Honda. Licenciado en Dirección y Administración de empresas por CEU San Pablo, diplomado en diseño industrial por IED (Instituto Europeo Di Design), master de comunicación aplicada en Instituto HUNE.

1 Comentario

  1. Eso te pasa por escribir una columna!!! Y es que el penalti siempre lo falla el que lo tira…
    El que tiene boca, se equivoca. Y el que tiene pluma… Pues eso 😉
    Para tu consuelo, te diré que no hay vez en el Telediario que, cuando se trata de dar cifras «astronómicas», metan la pata, así que eres el primero.
    Fuerte abrazo, y sigue escribiendo, que tienes una legión de fans que esperamos tus columnas con impaciencia.

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